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La Arqueología en los medios de masas
El caso de Star Wars Leyendas.
En este trabajo se abordará la arqueología desde una perspectiva distinta a la habitual: su imagen en los medios de masas. Para ello, se ha elegido una de las sagas cinematográficas más famosas de todos los tiempos, Star Wars, lo que permitirá indagar en medios tan variados como el cine, el cómic, la novela o el videojuego. Hay que mencionar que se ha limitado el trabajo a la línea temporal conocida como Star Wars Leyendas con el fin de tener un material abarcable del que realizar un análisis exhaustivo.
Autor:
Karui Luis Francisco Roldán Fraile
Páginas: 222
Formato: A5
Peso: 300g
NRA: AELMM20230504001
Contenido Digital Crudo (Optimizado para LLM/IA)
LA ARQUEOLOGÍA EN LOS MEDIOS DE MASAS EL CASO DE STAR WARS LEYENDAS UNIVERSIDAD DE GRANADA DEPARTAMENTO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA Trabajo de Fin de Máster. 2019 Autor: D. Luis Francisco Roldán Fraile: Graduado en historia del arte Doctorando en Historia y Artes, Cultura Artística Iniciado de la Academia de Esgrima Láser Tutor: Dr. Francisco José Salvador Ventura Catedrático de Historia Antigua y de Historia y Cine Coordinador del Master Universitario en Historia Editor: D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la Disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser Queda terminantemente prohibida la copia y reproducción parcial o total del contenido de este volumen, sin consentimiento expreso del Kigen de la Academia de Esgrima Láser. Si el permiso de difusión o copia de este libro fuese concedido, se habrá de nombrar este volumen como fuente, así como los autores del mismo. Todos los derechos reservados - Primera edición - NRA: AELMM20230504001 Resumen: En este Trabajo de Fin de Máster, se abordará la arqueología desde una perspectiva distinta a la habitual: su imagen en los medios de masas. Para ello, se ha elegido una de las sagas cinematográficas más famosas de todos los tiempos, Star Wars, lo que permitirá indagar en medios tan variados como el cine, el cómic, la novela o el videojuego. Hay que mencionar que se ha limitado el trabajo a la línea temporal conocida como Star Wars Leyendas con el fin de tener un material abarcable del que realizar un análisis exhaustivo. Ese análisis comenzará con el descubrimiento de los elementos arqueológicos e históricos en los materiales aprovechando el año de publicación de los mismos. Luego, estos elementos se ordenarán dentro de la cronología de Star Wars Leyendas buscando una lógica a su evolución, para a partir de ello ir desgranando las conclusiones. Antes de realizar estos dos puntos, se introducirá primero los objetivos, metodología y bibliografía existente sobre el tema, para luego hacer una breve disquisición en el capítulo teórico metodológico sobre conceptos básicos para que el lector entienda en todo momento de qué se está hablando. Volviendo a las conclusiones, estas serán seguidas por la bibliografía y por último un apéndice con imágenes de apoyo que permiten comprobar de una manera fehaciente los elementos señalados durante el desarrollo del trabajo. — ——— Nota del autor: Este libro es el Trabajo de Fin de Máster que desarrollé dentro del Máster Interuniversitario de Arqueología, por las Universidades de Granada y Sevilla, en el curso 2018/2019. Aunque en su defensa ante tribunal el mismo me aconsejó su publicación, lo cierto es que debido al ingente análisis de materiales de Star Wars, lo último que quería era volver a acercarme a la franquicia en el tiempo cercano. Es así que la idea de la publicación se apartó temporalmente. Aunque había presentado el Trabajo de Fin de Máster en julio de 2019, todavía no había vuelto a acercarme a Star Wars para el mes de octubre de ese mismo año, e incluso el de noviembre. Y tenía pinta de que no iba a volver a leer, ver o jugar nada relacionado con ello hasta 2020. Pero (y este es un gran pero), un amigo mío me comentó que estaba en una especie de academia Jedi, donde les enseñaban a usar lo que yo entonces llamaba “sable láser”. Ciertamente, no tenía aún muchas de ganas de volver a nada relacionado con Star Wars, pero me pudo la curiosidad. ¿Existía algo así en Linares? ¿Qué tipo de gente habría allí? ¿Qué hacían exactamente? Preguntas que necesitaban una respuesta, que solo obtendría visitando el lugar donde se impartían (e imparten) las clases. Lo único que tenía claro es que, si estaban aprendiendo a manejar el sable láser, no se estaría enseñando a hacerlo como en las películas. Por dos razones. La primera es que hay cosas de las películas que un ser humano no puede realizar. La segunda es que, aunque disfrutaba de la estética y la emoción de lo que entonces llamaba “duelos” en las películas, notaba que no terminaba de ser el uso más lógico de los “sables láser”. Pero no le daba mayor importancia. Es así como, en una tarde-noche de finales de noviembre, heme esperando a mi amigo, que estaba acabando la clase, en un punto cercano desde el que recogerme y llevarme allí. Cuando entré, lo que vi me sorprendió. No sabía dónde poner mi atención. Espadas, escudos, tapices, protecciones, “sables láser” por doquier, el color negro de la ropa de los alumnos en contraste con las luces que simulaban ser antorchas. Y en medio de ese vórtice de sensaciones que solo hacía aumentar mi curiosidad, una figura. Un señor calvo, no muy alto, de larga barba, que a pesar del movimiento que había a su alrededor, permanecía impasible. Sin necesidad de indicaciones, los alumnos se dispusieron en círculo, las luces se apagaron, y la oscuridad desapareció amedrentada por una palabra, “luz”, que dio paso a la luz azul de los “sables láser” de los alumnos… Y el verde del Maestro, la misma figura que me había transmitido serenidad en medio de todo el caos sensitivo que tenía en ese momento, y la misma persona que había dado “luz”. Al unísono, los alumnos dispusieron sus “sables” hacia el centro del círculo, mientras escuchaban unas palabras del Maestro, que sinceramente, no recuerdo. Lo que sí recuerdo, es que una vez que el Maestro dijo “fin” y terminó su intervención, todos elevaron sus “sables”, para posteriormente guardarlos en unas fundas, algo en lo que no me había fijado antes, a pesar de ser evidente. Se hizo de nuevo la oscuridad y el silencio, que se rompió con el agradecimiento del Maestro y los aplausos conjuntos de Maestro y alumnos. Inmediatamente, se volvieron a encender las luces. Pero yo me había quedado en la oscuridad iluminada por los “sables láser”. Una vez que la clase estaba oficialmente finalizada, pude saludar al Maestro Marcelino Miguel. La charla que mantuvimos trató mi Trabajo de Fin de Máster, y seguramente algún que otro aspecto de esa actividad cuya existencia yo desconocía hasta ese día. La cuestión, es que en esa charla quedó clara mi fascinación tanto por Star Wars como por lo que acababa de presenciar. Supongo que también debí ser cortés y educado, puesto que el Maestro tuvo la deferencia de invitarme a la próxima clase, ya como participante de la misma. No me lo pensé dos veces. Acepté. Fue así como, de apenas querer saber nada de mi universo de ficción favorito, pasé a estar rodeado de “sables láser” algunos días a la semana, aunque por entonces yo solo tuviera un palo de madera. No tardó mucho en aparecer la pandemia, que cortó la realización de clases presenciales. Además, yo no tenía aún un “sable láser” propio, por lo que tampoco podía practicar. Y aunque probé con un palo de escoba, ni el peso, ni las dimensiones se acercaban. En vista de que no tenía más posibilidad de mejora que el estudio del aspecto teórico de lo que ya sabía que era una disciplina, llamada Esgrima Láser, me volqué con ello. Solo disponía del Libro del Padawan y de los ejercicios que semanalmente nos organizaba el Maestro, que corregíamos conjuntamente en clase online. Fue aquí, especialmente a través del desarrollo que hice de la Kunst des Fechtens, de las guardias del medio de proporción, y del “duelo” entre Obi-Wan Kenobi y Maul en Rebels, que el maestro notó que el aspecto teórico de la disciplina me gustaba. Y a partir de aquí, fue un no parar. Seguí estudiando hasta poder volver a las clases presenciales. Aprendí que los “sables láser”, eran armas láser. Que por sus características, las armas láser que usamos en la Academia de Esgrima de Láser son daitos. Que en las películas de Star Wars no hay “duelos”, sino asaltos. Adquirí mi arma láser y El Libro del Furasshu para ampliar mis conocimientos. Y hacia agosto de 2020, empecé la realización de Análisis esgrimístico y conclusiones. Kylo Ren-Rey: Kef Bir (Endor). Episodio IX. Hasta su publicación en 2023, colaboré con el compañero e Iniciado Rodrigo Tudela en Análisis táctico de un asalto común (I), artículo del año 2022, y el Maestro tuvo la consideración de publicar como artículo mi breve estudio de la Kunst des Fechtens, bajo el título Historia de la Esgrima: Kunst des Fechtens (2023). Aún quedan más proyectos por venir. El análisis ya iniciado del asalto entre Darth Vader y Obi-Wan Kenobi en Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza, la obra colaborativa con el Maestro Marcelino Miguel y el Iniciado Miguel ángel Romero, una autoevaluación que espero poder tener finalizada para antes de que acabe el año… Pero ninguno de ellos, así como los ya realizados y publicados hubiera sido posible sin la tutela del Maestro. Al igual que tampoco hubiera sido posible llegar a la Academia de Esgrima Láser y participar de ella de la forma en que lo hago, de no ser porque tuve la suerte de que, mi primera asignatura en el Máster de Arqueología, fue Simbolismo- Imagen en Arqueología. Y de que D. Francisco Salvador Ventura fuera el profesor de dicha asignatura. Él fue mi tutor del Trabajo de Fin de Máster. Él fue quien creyó en la idea que yo quería desarrollar, y quien me brindó el apoyo, la seguridad y la confianza para no sentirme menos ante otros compañeros, con trabajos que se podrían entender como “ortodoxos”. Y gracias a haber podido hacer este Trabajo de Fin de Máster, es que un amigo supiera del mismo y de mi gusto por Star Wars, se lo comentara al Maestro Marcelino Miguel, y este diera el visto bueno a mi asistencia a clase. Este Trabajo de Fin de Máster es, directa o indirectamente, la causa de que yo esté hoy en la Academia de Esgrima Láser, que me guste formar parte de la misma, y que no dude en escribir acerca de la disciplina cuando me es posible. Por tanto, muchas gracias a D. Francisco Jesús Salvador Ventura por su tutorización, y muchas gracias al Maestro y Kigen de la Academia de Esgrima Láser, D. Marcelino Jesús Miguel Castro, por su constante trabajo, buen hacer y dedicación con sus alumnos. Debo aclarar que, precisamente para mantener el significado de esta obra, no se ha modificado la misma en cuanto a corrección del vocabulario usado en relación con la disciplina. De igual modo, no se ha cambiado cualquier otra referencia a armas que ahora pudiera mejorar o hacer más precisa. Lo que sí se ha hecho es mejorar la estructura del texto, su presentación y la maquetación, debiendo agradecer de nuevo al Maestro por realizar las correcciones que yo iba señalando. Creo necesario realizar este ejercicio de honestidad para entender la diferencia entre lo que se va a encontrar a continuación, y lo que se puede observar en las demás obras realizadas en la Academia de Esgrima Láser. “Luz” fué la palabra que propició mi fascinación con la disciplina de la Esgrima Láser, y es con ella que doy fin a estas palabras y comienzo esta obra. — ——— ÍNDICE INTRODUCCIÓN 1 CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO Diferenciación entre Leyendas y Canon 7 Explicación de la temporalidad dentro de Star Wars 9 Metodología 11 LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS LEYENDAS 15 CONCLUSIONES 77 BIBLIOGRAFÍA 103 APÉNDICE 123 INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN 1 Introducción: Como se puede observar en el título, este Trabajo de Fin de Máster no se encuadra en lo que se podría considerar “normal”. No hay un estudio de unos restos tangibles a través de los cuales obtener unas conclusiones, ni se realiza una reflexión acerca de una sociedad o civilización existentes en una época pretérita. Y sin embargo, ambos aspectos acabarán apareciendo de una manera u otra. Este Trabajo está enfocado en un aspecto que últimamente está más en boga, como es la arqueología dentro de los medios de masas, pero sin centrarnos en uno en concreto. Esto se debe a la gran riqueza de historias y su esparcimiento por todo tipo de productos que Star Wars ha acumulado durante su existencia. Ante todo, debemos aclarar que el tema a tratar en este análisis no es Star Wars, sino la arqueología -y si es imprescindible, la historia- dentro de Star Wars. Es decir, no se ha utilizado el Trabajo de Fin de Máster como una excusa para tratar la saga galáctica, sino como una oportunidad para comprobar cómo se trasladan ideas y conceptos, tanto arqueológicos como históricos, a través de prácticamente todos los medios de comunicación de masas existentes a millones de personas interesadas en todo el mundo. Es este el fin último de este Trabajo, comprobar si la idea que se da de la arqueología y su método de trabajo en Star Wars es correcto o no, cómo puede afectar eso a la imagen que de esta profesión tengan los interesados en la saga y si es posible hacer algo para presentar una arqueología y trabajo arqueológico más creíbles -teniendo siempre en cuenta la dificultad y poca necesidad de la credibilidad en un universo increíble desde la primera toma de contacto con él-. Aunque este sea el objetivo principal, hay otros que será necesario afrontar para llegar hasta él y que, tras la descripción de la metodología que a continuación se hace, se desarrollarán. Por tanto, pasamos ahora a la descripción de la metodología que se va a seguir en la realización de este Trabajo de Fin de Máster que, como ya se ha mencionado, se centrará especialmente en el análisis de todo tipo de material relacionado con Star Wars. Así, tendremos ocasión de ver medios de comunicación tan dispares como el cine, la televisión, la novela, el cómic, el videojuego, la revista e incluso el juego de rol. En cada uno de ellos el método de análisis deberá adaptarse a las características del medio, ya que hay unos eminentemente visuales -cine, televisión, videojuegos-, eminentemente textuales -novela, revista-, mixtos -cómic- y puramente imaginativos -juego de rol-. Dentro de estas divisiones podemos hallar algunas inexactitudes, ya que se podría considerar a la revista y el videojuego como medios mixtos, pero para ello primero hay que ver el caso específico de esa revista o videojuego, mecánica que corresponde con etapas más avanzadas de este trabajo. INTRODUCCIÓN2 Esencialmente, se trabajará el material existente en el orden de publicación del mismo. Es decir, se comenzará con la primera obra existente relacionada con Star Wars Leyendas, que resulta ser la película Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza (1977), y se acabará con la novela, cómic, videojuego, etc. que sea la última publicación relacionada con esta línea temporal de Star Wars. Eso quiere decir que este Trabajo se quedará sin trabajar Star Wars Canon, que es la línea temporal válida actual -en el siguiente capítulo se explica esta divergencia de la temporalidad-, por lo que las publicaciones más recientes pertenecientes a esta continuidad instaurada por Disney y sus elementos arqueológicos e históricos no se tratarán en este Trabajo –sin embargo, existen materiales comunes a ambas líneas temporales, que sí se van a ver, reincidiendo de nuevo en su explicación en el próximo apartado. Volviendo a la metodología y tras aclarar el orden de análisis de los materiales, debemos centrarnos en cómo se va a realizar este análisis. Se intentará extraer toda la información posible en lo que respecta a arqueología -y si es necesario, historia-. Estas referencias pueden ser tanto al método de trabajo, como a elementos concretos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos, así como instituciones arqueológicas o que imparten cursos de arqueología. Una vez extraída toda la información acerca de la arqueología en la saga de Star Wars, esta se ordenará por la cronología propia de la saga en Leyendas. Así, una referencia que aparezca en Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999) habrá que situarla antes que otra que se observe en Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones (2002), y así sucesivamente con el material publicado en todo tipo de medios –en el siguiente punto del trabajo se explicará la medición del tiempo dentro de Star Wars. Habiendo revisado ya la metodología, podemos avanzar a los objetivos de este Trabajo de Fin de Máster. ¿Qué podemos hacer con la información extraída? ¿Qué sentido puede tener un análisis tan multimedia en relación con la arqueología, teniendo en cuenta que se va a tener que realizar un doble trabajo de ordenación y, posiblemente, de interpretación? Es así que los objetivos que se persiguen con este trabajo serán tan variados como los medios en los que se reparten los materiales a trabajar. En primer lugar, el citado orden de las referencias arqueológicas en Star Wars y la instauración del orden cronológico y no de publicación de la saga a las mismas, permitirá saber si hay una lógica en la evolución del método de trabajo arqueológico a través de los miles de años de historia galáctica observables en cine, cómics, novelas, etc. A esto podemos añadir el citado doble trabajo entre el orden de publicación y el orden cronológico dentro de Leyendas, que puede ofrecer dos interpretaciones y evoluciones totalmente distintas entre sí, parecidas o incluso complementarias. INTRODUCCIÓN 3 Continuando, otro de los objetivos que se persigue es comprobar si el estudio arqueológico de verdad es útil dentro de Star Wars. Es decir, ¿se utiliza la arqueología y la historia solo como una línea argumental para desarrollar las historias, o, por el contrario, los resultados de las “investigaciones” arqueológicas en este universo se aplican en la construcción de la historia galáctica tal y como nosotros hacemos en realidad? Otro objetivo más es el estudio de estas referencias arqueológicas para ver cómo se corresponden con la realidad, cómo los autores han transmitido sus conocimientos sobre arqueología -e historia- a través de las muchas obras que en este Trabajo de Fin de Máster se citarán. A través de ello podemos saber si su formación es académica y basada en hechos corroborados, o si bien están excesivamente influidos por la cultura popular. Y esto nos lleva a otro de los objetivos y, precisamente el más importante: la visión que pueden tener los lectores, cinéfilos, videojugadores, etc. sobre la arqueología a través del concepto que se ha construido de ella en Star Wars. ¿Será una visión puramente fantasiosa que fácilmente pueda entenderse como una variante imaginativa y futurista del trabajo arqueológico actual, o se estará dando una imagen plausible pero exagerada, deformada o recortada? ¿Se puede desdibujar la realidad de la arqueología y la historia en aquellas personas que solo tienen acceso a estos campos del conocimiento a través de este tipo de sagas, en el caso de que carezcan de curiosidad o cualquier otro motor intelectual que les haga interesarse por el conocimiento en general? Es debido a esta cuestión que el objetivo principal intentará verse complementado con la necesaria revisión o corrección de la arqueología en Star Wars Leyendas, con la dificultad de saber cómo adaptar una arqueología más científica y realista en un mundo totalmente irreal, sin que se ralentice la historia o de plano sea un tema demasiado árido para el interesado promedio por la Star Wars. Es decir, transmitir una visión correcta de la arqueología y, en su caso, la historia, a través de una saga presente en todos los medios de comunicación de masas y con un alcance de millones de personas. Star Wars es una gran oportunidad para dar a conocer el trabajo arqueológico al público en general de una manera cercana y más amena, pero al mismo tiempo hay que tener siempre presentes los peligros que un universo con fuerzas sobrenaturales, viajes hiperespaciales y duelos épicos representa para una conceptualización realista de una disciplina tan específica como la arqueología. Avanzando ya a la revisión bibliográfica sobre el tema de este Trabajo de Fin de Máster, y finalizando este primer punto, debemos decir que existen trabajos que tratan varias ramas del conocimiento en relación con Star Wars. Podemos citar Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad -Sara Pérez Barreiro, 2015-, La Última Mitología. El Mundo según Star Wars -Cass R. Sunstein, 2016- o Construcción y Expresión de una Sociedad a través del Cine. Caso de Estudio: “Star Wars: La Guerra de las Galaxias” 1977-2015 -Miguel Ángel Heredia Peña, 2017-. Hagamos ahora un breve análisis de cada una de estas obras para ver cómo se ha tratado el INTRODUCCIÓN4 tema de este trabajo con anterioridad. La Última Mitología. El Mundo según Star Wars de Cass R. Sunstein es el que más alejado se halla en cuanto a tratamiento de la arqueología, pero sí que permite un acercamiento a cómo observan Star Wars aficionados de todas las edades, al hablar el autor de su experiencia personal a través de los años. Esto nos puede ayudar a entender mejor qué es lo que el aficionado promedio de la saga absorbe de ella de una manera más sencilla y directa, lo que se podría aplicar en las correcciones oportunas al método arqueológico galáctico para hacerlo más realista y, a la vez, atractivo para el consumidor. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad de Sara Pérez Barreiro trata ante todo, como reza el título, la relación entre la arquitectura real y Star Wars, incluyendo aquellos restos arquitectónicos descubiertos o estudiados en profundidad a través del método arqueológico. Abarca los planetas mostrados en las películas, desde Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma hasta Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi (1983), ya que en el momento de la publicación no se había estrenado aún Star Wars Episodio VII: El Despertar de la Fuerza (2015). Estas dos obras son las que más se acercan a nuestro tema de estudio, pero tampoco tratan de manera exclusiva la arqueología y la historia. No hay obras que traten específicamente la relación entre Star Wars y la arqueología, aunque cabe decir que este es un tema bastante discutido por los fans en algunos foros de internet como el de la página web Fantasy Flight Games, del que se pueden extraer varias ideas interesantes para entender el conocimiento de historia del habitante promedio de esa galaxia. También hay numerosas publicaciones que estudian en profundidad la realización de las películas, como Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca -J. W. Rinzler, 2016, publicada bajo la aprobación de la marca Star Wars, lo que supondría un autoestudio de la saga-, o elementos concretos característicos, como Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos -V.V.A.A., 2015-. Aunque esto pueda entenderse como una posible ayuda en la realización de este análisis, lo cierto es que apenas se citan en ellas las fuentes arqueológicas e históricas de inspiración de los diversos artistas que han trabajado en las distintas publicaciones. Tras este repaso a la bibliografía existente podemos comenzar con el desarrollo de este trabajo. — ——— CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO ALGUNOS CONCEPTOS A TENER EN CUENTA CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO7 Diferenciación entre Leyendas y Canon: Star Wars encuentra oficialmente su inicio en 1977, con el estreno de lo que hoy se conoce como Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Decimos oficialmente porque los cimientos de la que probablemente será la saga más importante de la historia del cine estaban a la vista de todos, pero fue George Lucas el que supo combinar el cine de Akira Kurosawa -especialmente Los Siete Samuráis-, las aventuras de Flash Gordon -de hecho, Star Wars en un inicio iba a ser una película sobre este personaje, pero George Lucas no contaba con la financiación necesaria para utilizar los derechos-, Star Trek - por mucho que a muchos fans les duela reconocerlo-, las teorías acerca del Viaje del Héroe de Joseph Campbell -explicado sobre todo en su libro El Héroe de las Mil Caras. Psicoanálsis del Mito, 1949-, la religión -especialmente la cristiana-, la filosofía -puede identificarse claramente al Lado Luminoso de La Fuerza con los principios budistas y al Lado Oscuro con el pensamiento de Nietzsche-, la mitología -hay constantes referencias tanto en la trama principal como en elementos más aislados-, la historia y la arqueología – esta última será el tema central de este Trabajo de Fin de Máster. Debido a su popularidad -y rentabilidad- no es de extrañar que la historia de aquella Galaxia Muy, Muy Lejana traspasara el medio fílmico para llegar a otros medios: libros, cómics, videojuegos, animación, etc. Durante cerca de cuarenta años, Star Wars fue una fábrica constante de historias con las que explicar lo sucedido entre, antes o después de los Episodios -la columna vertebral de la saga-, desarrollar a un personaje concreto popular entre los fans o que siendo más olvidado contaba sin embargo con una travesía interesante. A todas estas creaciones externas a las películas se las llamó conjuntamente “Universo Expandido” mientras la propiedad mayoritaria de Star Wars recaía sobre George Lucas. Todo lo contado en los medios televisivos, literarios o videojugabilísticos era “oficial” dentro de la historia ideada por George Lucas, era el Canon. Sin embargo, todo esto cambió y se complicó con la adquisición de LucasFilm -y gran parte de los derechos de Star Wars- por Disney en 2012. Disney quería explotar la franquicia mediante la producción de su propio material, sin continuar las historias existentes previamente a la compra o dejar que se desarrollaran otras que se estaban planificando -lo que acabaría llevando al cierre de LucasArts, la compañía encargada de producir los videojuegos de Star Wars-. De esta manera, la mayoría de las publicaciones anteriores o aún realizadas sin consentimiento expreso de Disney en 2014 -año en que se hizo oficial el comienzo de una nueva cronología- dejaron de ser “canónicas” y se convirtieron en “Leyendas”. Es decir, Star Wars sufrió un desdoblamiento que provocó la existencia de dos universos paralelos, sin CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO8 conexión entre ellos, pasados a conocerse como Leyendas y Canon. Debido a que la situación puede ser difícil de comprender en un primer momento, podemos realizar la siguiente aclaración: Leyendas: todo material de Star Wars publicado antes de 2014, da igual el medio y la relevancia de sus historias. Se incluyen las películas –Episodios I, II, III, IV, V y VI. Canon: todo material de Star Wars publicado después de 2014 bajo la dirección de Disney, da igual medio y la relevancia de sus historias. Se incluyen las películas -Episodios I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII y el aún a estrenar IX, Rogue One, Solo y Clone Wars-, y la serie de animación The Clone Wars. Esta es la gran división que se puede hacer en el material producido en torno a Star Wars, y que se va a seguir para citar las referencias a la arqueología dentro de este rico y complejo universo. Cabe mencionar que las referencias que encontremos en las películas van a pertenecer tanto a Leyendas como a Canon, así como las que se observen en The Clone Wars -es un material realizado antes de la compra de Star Wars por Disney, que la empresa decidió mantener como canónico después de la multimillonaria transacción-. Dentro de estos dos grandes grupos existen aún más divisiones para indicar el nivel de “fiabilidad” de la historia según el medio en que esta se encuentre. Así, de mayor a menor nivel de fiabilidad, tenemos: películas -primer nivel-, televisión -segundo nivel-, cómics, videojuegos y novelas que tratan temas específicos de las películas -tercer nivel-, cómics, videojuegos y novelas que tratan temas no relacionados con las películas -cuarto nivel-. Debe mencionarse que las historias de cada nivel pueden ascender o descender en grado de fiabilidad, hecho que se halla relacionado con que por encima de cualquier nivel se encuentra la palabra del propio George Lucas. Sin embargo, para no atosigar al lector con datos que para este Trabajo son irrelevantes, nos quedaremos con la división básica entre Leyendas y Canon, sobre todo porque permite una mejor ubicación cronológica de las referencias arqueológicas y un estudio de cómo se entendía la arqueología en Star Wars antes de la llegada de Disney. CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO9 Explicación de la temporalidad dentro de Star Wars: ¿Cómo se puede medir el tiempo de forma unánime dentro de una Galaxia? Cada planeta tendrá su propio calendario afectado por la órbita que describa alrededor de una estrella -cuanto más grande, más largo debería ser el año-, los satélites que lo orbiten, la propia cultura de ese planeta… Más aún, ¿cómo medir un año en un planeta como Tatooine, que cuenta con dos soles gemelos? La forma más sencilla es unificar la medición del tiempo, utilizando para ello el año de la capital de la República Galáctica, Coruscant. A grandes rasgos, el calendario de este planeta imaginado por George Lucas es muy similar al terrestre, teniendo 368 días, diez meses con siete semanas y días con una duración de veinticuatro horas -los segundos y minutos también se corresponden con como los medimos en la Tierra-. Habría que mencionar que a cada una de las medidas de tiempo utilizadas se le añadía la palabra “estándar”, indicando su carácter como modelo surgido de la capital, pero cada planeta podía contar con sus propias medidas de tiempo. Solventado el problema de la medición del tiempo al darnos cuenta de que es muy similar al que nosotros usamos, debemos enfrentarnos ahora al método para marcar las eras galácticas. Es decir, ¿en Star Wars se sigue una división de las eras como la terrestre, marcada por un evento de gran importancia y por mutuo acuerdo de los historiadores? La respuesta es un rotundo sí, habiéndose utilizado distintos modelos para ello. Para ahorrar la explicación de cada división en eras de la historia de la República Galáctica, vamos a centrarnos directamente en el más útil y que actualmente - según Leyendas y Canon- se utiliza. Este sistema toma como referencia la Batalla de Yavin, que transcurre al final del Episodio IV y que tiene como clímax la destrucción de la Estrella de la Muerte. Siguiendo el método de nuestra división del tiempo en Antes de Cristo - Después de Cristo/Antes de Nuestra Era - Después de Nuestra Era -con el Año 0 como referencia absoluta-, en Star Wars se aplica de manera similar: Antes de la Batalla de Yavin -ABY- y Después de la Batalla de Yavin -DBY. De esta forma, podemos situar las referencias arqueológicas ya no solo por el orden cronológico de las publicaciones, sino además en orden cronológico dentro de la historia de Star Wars. Esto nos permitirá saber si el desarrollo de la actividad arqueológica o sus elementos guardan una evolución coherente respecto al desarrollo de la historia o, por el contrario, no encuentran una relación racional que permita distinguir una definición clara del trabajo arqueológico en la Galaxia. CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO10 Seguramente nos encontraremos con el segundo caso, ya que son numerosos los autores que han trabajado para conformar lo que ya se ha definido como Leyendas y Canon, y aunque hubiera un acuerdo no verbal para intentar que las contradicciones en cuanto a los hechos explicados sean mínimas, esto no aplica para aspectos específicos como los arqueológicos. A esto habría que añadir que no se siguió un orden riguroso dentro de la cronología de Star Wars con las publicaciones, sino que se trabajaban aquellos temas que en cada momento llamaban más la atención de los fans o del mismo George Lucas. CAPÍTULO TEÓRICO-METODOLÓGICO11 Metodología: La metodología para la realización de este trabajo no podrá ser la típica del trabajo de investigación arqueológica, aunque en algunas etapas veremos que esto puede ser plausible. Principalmente, nos basaremos en el análisis de todo tipo de material referente a Star Wars, pero que preferentemente tenga como base el desarrollo de una historia. De esta manera será más sencillo extraer las referencias al trabajo arqueológico dentro de la saga, fuera de ella a civilizaciones concretas y monumentos de nuestro mundo, etc. Esto se debe a su mayor ordenación, sentido y capacidad de mostrar espacios y situaciones concretas. Este sistema de análisis tiene un total de seis bases principales: Referencias al trabajo arqueológico dentro de Star Wars. Referencias al trabajo arqueológico real dentro de Star Wars. Referencias a elementos arqueológicos concretos reales dentro de Star Wars. Referencias a monumentos reales dentro de Star Wars. Referencias a civilizaciones o sociedades concretas reales dentro de Star Wars. Fusión de elementos variados de diferentes civilizaciones y sociedades reales dentro de Star Wars. Se trabajará cualquier medio en el que Star Wars Leyendas haya incursionado durante su existencia, aunque destacarán especialmente el cine, el cómic, las novelas y los videojuegos. Encontraremos también otros medios menores en cuanto a continentes de elementos arqueológicos, como las revistas o los juegos de rol. Todas las obras examinadas se ordenarán por orden cronológico de publicación, aunque se indicarán las relaciones existentes entre dos o más de ellas, y se intentará situarlas en orden cronológico dentro de la historia de Star Wars para dilucidar si hay algún sentido en la evolución del concepto de arqueología conforme transcurre el tiempo, así como comprobar si existe una correlación entre esta “arqueología galáctica” y su aplicación en la construcción de la historia de esa galaxia muy, muy lejana. Hechas estas aclaraciones, y esperando que ayuden al lector no versado ante las posibles dudas acerca de los términos que se van a manejar, podemos comenzar con el desarrollo de este Trabajo de Fin de Máster. — ——— LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS LEYENDAS: APARICIONES LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS15 En este primer apartado dentro del desarrollo en sí del Trabajo de Fin de Máster, se va a hacer una enumeración de todas aquellas referencias a la arqueología e historia, aparecidas en las distintas publicaciones de Star Wars Leyendas desde 1977 hasta hoy. Así, se irán intercalando todo tipo de medios: cine, novelas, cómics, videojuegos o juegos de rol entre otros, así como la bibliografía especializada disponible en el caso de que sea necesario. Igualmente, se citará el apartado gráfico en aquellos elementos que cuenten con referencias visuales como refuerzo para su comprensión o porque se hallen en medios que permiten recoger su representación en el universo de Star Wars, esto es, medios que contengan la característica de lo visual: películas, cómics y videojuegos, principalmente. Cabe mencionar también que no solo se citarán aquellas partes donde se observe el desarrollo del trabajo arqueológico, sino todas aquellas donde se aprecien las bases del análisis enumeradas en el punto anterior. Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza -1977- Dicho esto, podemos comenzar con la enumeración anteriormente explicada, debiendo empezar así por Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Estrenada en 1977 y dirigida y guionizada por George Lucas, contiene bastantes más elementos basados en conocimientos arqueológicos e históricos de lo que en un principio se podría pensar. Siguiendo la historia de la película, tras el ataque de Darth Vader y sus tropas imperiales a la corbeta corelliana de la Princesa Leia, la Tantive IV, los droides C-3PO y R2-D2 consiguen huir en una cápsula de escape que acaba cayendo en el próximo planeta Tatooine. Tras sus aventuras por el desierto y su recogida por parte de los jawas -que podría considerarse la primera referencia a los conocimientos históricos y arqueológicos en lo concerniente a las tribus nómadas del desierto del Sáhara-, se nos presenta la granja de la familia Lars -fig. 1-, donde reside Luke Skywalker junto a sus tíos Owen y Beru Lars. Al ser Tatooine un planeta desértico, la granja se ha especializado en la extracción de la humedad de la atmósfera para su posterior transformación en agua. Es precisamente este clima desértico el que propició el diseño del hogar de los Lars. Este está basado en la arquitectura de tipo rupestre, es decir, es una casa excavada en la roca pero no en horizontal hacia el interior de una gran masa pétrea, sino en el suelo. Todas las habitaciones excavadas se disponen alrededor de un patio central igualmente excavado. La única manera de reconocer la existencia de este refugio en mitad del desierto es por la cobertura de las escaleras que descienden y dan acceso a la casa, cupulada. Durante la película podemos ver un total de tres de los habitáculos: cocina, comedor y taller1, debiendo dar por supuesto que existirán más habitaciones destinadas a dormitorios, aseos o despensa. Este refugio no fue construido específicamente para la película, sino que se aprovechó una de las LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS16 denominadas “casas trogloditas” bereberes de Túnez, concretamente de Matmana. Al ser una estructura enterrada, permitía una fácil defensa de la misma debido a su difícil ubicación por parte del enemigo, incluso puede que la cobertura cupulada de las escaleras de acceso sea una licencia de la película, ya que rompe la lógica del camuflaje descrita anteriormente. Aunque no se puede obtener un mejor ejemplo de conocimiento y elemento arqueológico reaprovechado, sí que podemos citar otras influencias y similitudes con este tipo de construcción, que pudieron ser la base que usó George Lucas para la localización de un escenario de las características que contenía el elegido en Túnez. Así, podemos citar otros ejemplos de edificios surgidos de su talla directa sobre la roca: los templos hindúes de Elefanta -s. IX a.C. – XIII d.C.- o Ajanta -s. II a.C. – VI d.C.-, Petra -culturas nabatea y romana, s. IV a.C. – I d.C.-, la Capadocia y la cultura cristiana del valle de Göreme -s. XI-XII d.C.-, o Etiopía con el ejemplo de Lalibela -s. XI-XIII d.C.- 2. Actualmente, la “casa troglodita” que se utilizó para el interior de la vivienda de los Lars se ha convertido en el Hotel Sidi Driss, frecuentemente visitado por aficionados a la saga o por turistas curiosos por ese tipo de modo de vida y alojamiento3. En cualquier caso, cabe reflexionar sobre el peligro que una sobreexposición como la que resultó ser la aparición en Star Wars puede suponer para los elementos históricos y arqueológicos. Cabe la posibilidad de que pierdan sus auténticos valores patrimoniales y culturales, en pos de los puramente económicos y comerciales en base a su explotación por su aparición en una saga multimillonaria. 1 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. ISBN: 9788492987559. P. 72. 2 Ibídem. P. 73. 3 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 50. Analizando un poco más el entorno de Tatooine pueden observarse en el desierto, durante las escenas de los droides en el mismo, esqueletos de lo que se conoce en Star Wars como “dragones de Krayt”. En Star Wars, este tipo de criatura habita en ecosistemas tan extremos como el que representa el Mar de Dunas, el desierto más grande de Tatooine. El otro habitante posible en un clima tan extremo es la tribu de chatarreros nómadas anteriormente mencionada, los jawas -fig. 2-. Esta tribu, que está formada por una misma especie alienígena diferente de la humana -en Star Wars los seres humanos se identifican igual que nosotros lo hacemos en realidad-, tiene su propia historia, cultura y mitos. Dentro de este último aspecto, tienen la creencia de que en el pasado Tatooine fue un mundo rico en agua y vegetación, así como el Mar de Dunas fue uno de los océanos desaparecidos del planeta. Es evidente que esto podría confirmarse con el alto nivel de erosión, pero se reafirma con la presencia de fósiles marinos en las estructuras LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS17 rocosas que conforman los cañones donde se oculta el refugio de Ben Kenobi4. Es decir, tenemos una civilización propia y completamente distinta a la presente en la ciudad- puerto espacial de Mos Eisley, con todo un folclore y conocimientos del pasado muy avanzados. Da la impresión de que esta tribu sea el legado de un pasado remoto de este planeta, que quizá no fuera más avanzado tecnológicamente, pero sí que era más favorable climáticamente, y esta tribu superviviente podría haber visto como su modo de vida cambiaba drásticamente conforme cambiaban las características climáticas y del ecosistema. Es decir, podríamos tener una traslación de lo que, en un potente ejercicio de imaginación, podrían ser los orígenes de las actuales tribus nómadas del desierto del Sáhara, habiendo sido este laberinto arenoso en el pasado un lugar más propicio para habitar, aproximadamente entre el 10000 y el 5000 a.C. Seguramente, George Lucas imaginó una civilización que habitaría el Sáhara, con un tipo de clima aceptable, que se iría adaptando al cambio en el medio mientras este se desertizaba hasta cambiar por completo su modo de vida sedentario al nómada. Debemos repetir, de nuevo, que todo esto es un ejercicio de imaginación para dar una base creíble a una tribu inexistente, lo que nos transmite una primera idea de cómo se volcaban los conocimientos arqueológicos e históricos en esta fase temprana del universo de Star Wars bajo la dirección de George Lucas. 4 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 163. Tras la muerte de sus tíos a manos de las tropas imperiales, Luke decide marcharse con Ben Kenobi a Mos Eisley, con el fin de cumplir con el deseo de la Princesa Leia de llevar los planos de la Estrella de la Muerte a la base rebelde en Yavin IV. Es así como en la cantina de este puerto espacial conocen a Han Solo y a su compañero Chewbacca. Tras cerrar un trato con el contrabandista para que los transporte, Luke y Ben se marchan. Cuando Han decide marcharse tras ellos a preparar la nave, el famoso Halcón Milenario, es asaltado aún dentro de la cantina por el contrabandista de la especie alienígena rodiana Greedo -fig. 3- al servicio, igual que Han, de Jabba el Hutt. Solo había tenido una serie de desavenencias con Jabba, llegando al punto de que este había puesto precio a su cabeza. Enterado de estos hechos, Greedo decidió matar a Han Solo y reclamar la recompensa. Pero, ¿por qué toda esta introducción para llegar a la aparición del personaje de Greedo? Para empezar, debemos fijarnos en que algunas de las especies alienígenas de Star Wars tienen su propio idioma o dialecto, más o menos desarrollado. Por ejemplo, los anteriormente citados jawas emitían una serie de sonidos dependiendo de su estado de ánimo o reacciones, pero el caso de Greedo es especial. En lugar LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS18 de hablar la lengua de su planeta natal, el contrabandista rodiano habla en huttés, esto es, la lengua de Jabba el Hutt. Y es precisamente a este idioma al que se pretendía llegar. Para realizar este idioma se contó con el productor de sonido Ben Burtt, que se basó en una lengua relacionada con los incas de Perú, el quechua. Esta investigación sería supervisada y aprovechada por el lingüista Larry Ward, que fue quien realizó los sonidos del lenguaje huttés que Burtt se encargó de encajar en la escena entre Greedo y Solo5. Por tanto, y aunque no haya sido la intención original de los participantes en la producción de la archifamosa película, se puede decir que se contó con la etnoarqueología como base para la elaboración de un elemento de la misma. Es decir, no solo tenemos uso de elementos arqueológicos concretos y del método arqueológico dentro de la historia, sino que se usa como herramienta de trabajo durante la producción del film, lo que supone un uso más profesional que el ejercicio de imaginación pura anteriormente citado de George Lucas con los jawas. 5 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 69. Tras el análisis del lenguaje de Greedo y su relación con la etnoarqueología, pasamos a estudiar ahora la armadura de las tropas de asalto imperiales -fig. 4-, vistas ya tanto al inicio de la película abordando la Tantive IV como en Mos Eisley buscando a los droides C-3PO y R2-D2. En una galaxia como la de Star Wars, donde las armas de corto alcance han perdido su sentido ante armas de largo alcance capaces de lanzar plasma que atraviesa casi cualquier tipo de material, llama la atención la existencia de este tipo de armaduras. Aunque seguramente responda a una mera función estética, pues hay un contraste entre el blanco de los soldados imperiales y su afiliación con la maldad -así como con el traje de Darth Vader-, la base es totalmente medieval. La parte exterior está realizada en un material plastoide -derivado del plástico pero con mayores capacidades en todos los aspectos-, llevando debajo un traje interior que cubre del cuello hasta los pies, de color negro. Aunque estas armaduras cuentan con todo tipo de avances -herramientas, filtración de toxinas, respiración en el espacio, etc.-6, se puede identificar perfectamente al mono negro con la cota de malla, sobre la que se colocaba la armadura metálica -plastoide en el caso de las tropas de asalto-. En la misma línea del elemento medieval evolucionado tecnológicamente encontramos el arma de Chewbacca, la ballesta wookie -fig. 5-. Esta arma es típica de Kashyyk, el planeta del que son originarios los wookies -y que más adelante se explicará-, evolucionadas desde sus tiempos más remotos en las que se cargaban con flechas y dardos venenosos. Sus características son superiores a la mayoría de las armas bláster visibles en los medios audiovisuales de Star Wars, siendo además de las pocas que aún pueden incorporar materiales como el hueso o la madera, y tener un toque artístico si el armero así lo desea. No disparan un haz de energía como las armas bláster normales, sino que reinventan el sistema tradicional de la ballesta sustituyendo el impulso de cuerda por otro magnético, y cargando el proyectil LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS19 metálico de una energía parecida al plasma de los bláster que hace que obtenga un doble poder destructivo7. Por tanto, la ballesta wookie de Chewbacca no es más que una ballesta normal cuyo funcionamiento ha sido reinventado de acuerdo a las bases tecnológicas de Star Wars. 6 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 249. Otro elemento a destacar dentro de Star Wars Episodio IV, y antes de llegar a la Estrella de la Muerte, es el sable de luz o sable láser -fig. 6-. Esta arma se ha convertido en uno de los aspectos más famosos y representativos de esta saga junto con sus portadores comunes, los Jedi o los Sith. Aunque es muy fácil señalar la influencia japonesa en la aparición de este arma, sobre todo a través del cine de Akira Kurosawa - Los Siete Samuráis, 1954 o La Fortaleza Escondida, 1958-, tampoco hay que dejar de lado la influencia de una de las series y personajes de ciencia ficción más importantes de todos los tiempos: Flash Gordon, ya que en algunas de sus aventuras aparecía una espada llameante8. Pero mirando más allá de las influencias fílmicas, podemos hallar cierto simbolismo en esta arma, más concretamente basado en la religión cristiana. Según el Génesis, el primer libro del Antiguo Testamento, Adán y Eva fueron expulsados del paraíso tras cometer el pecado original, por un arcángel llamado Miguel que portaba una espada llameante. Haciendo el paralelismo, podríamos ver al pecado original como al mal, el Lado Oscuro en sí mismo, mientras que Adán y Eva representarían a los Sith -usuarios del Lado Oscuro de la Fuerza-. El arcángel Miguel encarnaría a un Jedi, usuario del Lado Luminoso, que usa el sable de luz para enfrentar y expulsar de la República al Lado Oscuro, intentando conseguir su erradicación. Seguramente esta sea una idea muy retorcida, pero el propio George Lucas ha aceptado en varias entrevistas que para la historia de las películas de Star Wars se basó en una medida importante en los mitos clásicos y las religiones, sobre todo la cristiana, gustando de hacer simbolismos y referencias para que el espectador comprenda mejor el trasfondo y desarrollo narrativo, al serle familiar de manera inconsciente. Ahora que afrontamos el paso de nuestros héroes por la Estrella de la Muerte, debemos sacar a relucir la representación de los polos opuestos de La Fuerza: Ben Kenobi -fig. 7, Lado Luminoso- y Darth Vader -fig. 8, Lado Oscuro-. Los dos personajes representan polos totalmente opuestos en cuanto a la concepción del mundo se refiere, y esta característica queda patente en las referencias tomadas para el diseño de las ropas del anciano maestro Jedi y su caído aprendiz. En el caso de Ben Kenobi, sus ropajes están basados en las ropas ceremoniales samurái, lo que de nuevo nos lleva al mencionado director japonés Akira Kurosawa -dejaremos la concepción de la Fuerza de la extinta Orden Jedi y sus bases reales para más adelante-. Por otra parte, Darth Vader también está basado en el samurái japonés, aunque en su caso LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS20 en sus ropajes más bélicos: la armadura de combate. Esto evidentemente contrasta con la serenidad que puede ofrecer un traje ceremonial, lo que ya nos traslada las bases tanto de los Jedi como de los Sith -de nuevo, dejaremos la explicación de cada Orden para más adelante, ya que en 1977 George Lucas solo tenía meridianamente claros conceptos muy básicos de las instituciones que actuaban como motor principal de su recién creado universo-. Pudo existir otra influencia más desconocida por el aficionado promedio de la saga para la máscara de Darth Vader. Hablamos del casco de Sutton Hoo, casco con máscara incluida encontrado en el yacimiento arqueológico correspondiente al cementerio anglosajón de Sutton Hoo, de alrededor del siglo VII d.C. De esta manera, cobraría más sentido el origen medieval de los uniformes de los stormtroopers y habría un hilo conductor que conectaría la apariencia de los antagonistas. 7 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 253. 8 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 56. Tras el sacrificio de Ben Kenobi, Luke Skywalker, Han Solo y la rescatada Princesa Leia consiguen escapar y llevar finalmente los planos de la Estrella de la Muerte a la base rebelde de Yavin IV -fig. 9-. La localización de la base vuelve a contener bastantes elementos arqueológicos sacados de la realidad, que como veremos más adelante acabará teniendo una larga historia dentro de Leyendas. El exterior del Templo Massasi, edificio donde se refugia la Alianza Rebelde -más adelante se explicará el por qué del nombre de este edificio- se corresponde con las pirámides mayas de Tikal -Guatemala-, uno de los yacimientos arqueológicos más ricos a la hora del estudio de esta civilización prehispánica9. Solo se observan las partes superiores de estas pirámides, en el momento de despegue y aterrizaje de la flota rebelde antes del ataque y posterior destrucción de la primera Estrella de la Muerte, mientras que los interiores se rodaron en lugares totalmente distintos. El diseño del Templo Massasi varía la forma de las pirámides de Tikal en la parte del edificio oculta por la vegetación en los planos de la película, adaptando la parte inferior para situar la entrada al hangar mediante una gran abertura. Estos serían todos los elementos arqueológicos e históricos que se pueden apreciar, en mayor o menor medida, en Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Cabe mencionar que esta película, tal y como se ha explicado en el punto anterior, se puede encuadrar tanto en Canon como en Leyendas. 9 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 61. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS21 Splinter of the Mind’s Eye -1978- La siguiente publicación de Star Wars con elementos rescatables para este trabajo cambia totalmente de registro: se trata de la novela Splinter of the Mind’s Eye. Publicada originalmente en 1978 y escrita por Alan Dean Foster, los hechos que narra se encuadran inmediatamente después de Star Wars Episodio IV, unos dos años d.B.Y. Tiene la peculiaridad de ser una de las primeras historias del universo expandido junto con la serie de cómics publicada por la editorial Marvel Comics en el mismo 1977. Centrándonos ya en los elementos en los que debemos fijarnos, se observa una “expedición arqueológica” compuesta por Luke, la Princesa Leia y nuevos personajes que se presentan durante la aventura en el planeta Mimban. La misión de la misma es recuperar el Cristal Kaiburr -fig. 10-, un artefacto de gran poder, antes de que caiga en manos de Darth Vader. Para ello, deben explorar el templo Pomojema, superando una serie de pruebas y llegando hasta el fondo del mismo para obtener el artefacto. Durante una de las pruebas los protagonistas deben derrotar a una serie de criaturas, optando Luke por derribar uno de los pilares del templo para aplastarlas y conseguir acabar con ellas. Más tarde, mientras vuelven a la entrada del templo, son confrontados por Darth Vader, ocasionando más daños en el templo y logrando finalmente escapar de él con un fragmento del Cristal Kaiburr, mientras que Vader se queda con el otro. Queda claro con esta síntesis de la historia que la “expedición arqueológica” realizada por los protagonistas no puede ser adjetivada precisamente de arqueológica, aunque en el libro se quiera dar esa idea. No hay un estudio previo de la historia y conocimientos existentes sobre el propio Cristal Kaiburr o su morada, el Templo de Pomojema, dejándose guiar por la tradición de los habitantes de Mimban -este tipo de conocimiento no se obvia en actividades como la prospección, pero no es la única base sobre la que se construye el conocimiento arqueológico y su método de trabajo-. El Templo de Pomojema sufre una gran cantidad de desperfectos que dificultaría su estudio a los historiadores o arqueólogos galácticos, y la retirada del codiciado artefacto de su contexto original va a recortar en gran medida la información que de él se pudiera obtener, al igual que la información extraíble del propio contexto será menor al dejar de contar con su razón de ser. No se puede negar que la descripción de la historia encaja demasiado bien con el tipo de aventuras y “expediciones arqueológicas” que llevan a cabo personajes como Indiana Jones, en cuya creación curiosamente también participó George Lucas. Por tanto, la arqueología es usada aquí como un mero pretexto para el desarrollo narrativo, presentada de una manera totalmente falsa y difusa para el lector, que no va a extraer ningún tipo de aprendizaje útil sobre el trabajo arqueológico y la creación de conocimiento histórico. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS22 Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca -1980- Debemos avanzar ahora hasta el año de 1980, cuando se estrena la que posiblemente sea la mejor película de la saga hasta la fecha. Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca –dirigida por Irvin Keshner- contiene, al igual que su predecesora, bastantes más elementos de origen arqueológico o histórico de los que en un primer momento se podría pensar. De nuevo, para seguir un cierto orden en la presentación de estos elementos, se seguirá su orden de aparición en la película, debiendo así comenzar por el helado planeta Hoth. No es el planeta en sí lo que hay que destacar, sino la batalla entre la Alianza Rebelde y el Imperio Galáctico que allí tiene lugar y, más concretamente, los vehículos de combate que este último utiliza. El AT-AT -fig. 11, All Terrain Armored Transport, Transporte Blindado Todo Terreno- desentona en un principio en una galaxia donde el transporte a través de vehículos de ruedas parece haber quedado obsoleto, más aún si se trata de un transporte bélico. Sin embargo, en este caso no se trata tanto de seguir una lógica para el desarrollo de este universo, sino, como se ha mencionado anteriormente, introducir elementos que para el espectador serán familiares y facilitarán su conexión con los hechos narrados. En este caso, es más que evidente que los AT-AT están basados en los animales de batalla, como los elefantes de guerra, utilizados especialmente en la Antigüedad. Este recurso fue utilizado por el Imperio Persa, el Antiguo Egipto o Cartago -entre muchos otros ejemplos-, con varias finalidades: transporte de armamento, intimidación del enemigo, realización de cargas para romper las filas enemigas… Para su correcto uso en batalla muchas veces era necesario que sobre el elefante hubiera al menos dos personas: un conductor del animal y alguien encargado de la ofensiva con distintos tipos de armas -aparte de la fuerza del propio elefante-. En el caso del AT-AT, su funcionalidad es prácticamente la misma: asustar a los rebeldes, transporte de tropas y armamento y trabajo como armamento pesado encargado de abrir brechas en las filas enemigas. Además, necesita también de varias personas para su manejo: dos pilotos y al menos otros dos artilleros encargados de los láseres. Más allá de la búsqueda de un elemento dramático al enfrentar a los rebeldes y sus pequeños snowspeeders contra el Imperio y su enorme poder representado por los AT-AT, hay otro elemento que confirma que este vehículo bélico está basado en el paquidermo. Para conseguir que estas “enormes” máquinas tuvieran movimientos lo más realistas posibles, se recurrió a la filmación de un elefante en el Marine World Africa USA, estudiando sobre todo las patas del animal y el modo en que este cae al suelo10. 10 RINZLER, J. W. Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca. Barcelona: Editorial Planeta Cómic, 2016. P. 100. Continuando con el desarrollo del Episodio V, las tropas rebeldes consiguen huir de Hoth y escapar del Imperio. Luke Skywalker se dirige a Dagobah, guiado por LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS23 el espíritu de Ben Kenobi que le ha recomendado visitar al maestro Yoda. Por su parte, Han Solo y Leia Organa se dirigen al planeta Bespin, donde el viejo amigo de Han, Lando Calrissian, se ocupa de la dirección de Ciudad Nube. Comencemos por Bespin y su Ciudad Nube. Lo que más destaca aquí es la arquitectura interior de los edificios -fig. 12-, fuertemente inspirada en la tradición romana. La luz entra por grandes óculos en la parte superior de los edificios, imitando al Panteón de Roma, pero sustituyendo los casetones de la cúpula del vetusto edificio por una serie de radios que sostienen el óculo acristalado. La luz incide directamente sobre los interiores totalmente blancos de Ciudad Nube, que parecen recordar el uso del mármol blanco para la decoración interior de los edificios, además de que es posible observar en la película una serie de bajorrelieves en las paredes11. Si en el planeta Hoth teníamos la representación del poder militar del Imperio Galáctico basado en parte en otro imperio como fue el Persa, en Bespin se nos muestra el lado más estético y artístico basado a su vez en otro imperio, esta vez en Roma. 11 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 79. Nos trasladamos ahora al cenagoso planeta Dagobah, donde el elemento más destacable es el refugio del Maestro Yoda -fig. 13-. Este está conformado por tres elementos: la cápsula que utiliza para exiliarse tras la práctica extinción de la Orden Jedi en Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith -que analizaremos más adelante-, el barro de la ciénaga y las raíces de un árbol. Dejando de lado el elemento más tecnológico, nos encontramos con una cabaña compuesta por barro y la parte inferior de un árbol, lo que recuerda a los que probablemente fueron los primeros refugios usados por el hombre12. Es más, la cabaña y el árbol se han situado también como los posibles elementos de partida de la arquitectura -podemos recordar ahora la cabaña primigenia-, y entroncan bien con lo que se quiere representar a través del personaje de Yoda: un Maestro Jedi sabio, que sabe escuchar a la Fuerza y mantiene una relación de armonía con la naturaleza, que se refleja en su refugio. El árbol del cual Yoda aprovecha las raíces para construir su vivienda es una gigantesca acacia, situada al lado de la charca donde Luke estrella su X-Wing al llegar al planeta. El refugio cuenta con tres partes bien diferenciadas: cocina, dormitorio -en un altillo- y sala de estar, pudiendo acceder a ellas a través de dos grandes vanos circulares que actúan como puertas y obteniendo algo de la poca luz que llega a las raíces de los árboles del planeta a través de ventanas. Una arcilla blanquecina y depurada sirve como recubrimiento del interior, lo que denota cierta preocupación por la higiene y la impermeabilización del interior a tenor del constante clima húmedo de Dagobah, lo que ayuda a que la construcción se conserve durante más tiempo. Yoda igualmente se las ingenió para conseguir agua corriente y fabricar instrumentos variados de barro13. Teniendo en cuenta que no llevaba pertenencias personales más allá de su ropa cuando llega al planeta, los platos y vasijas de barro LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS24 debieron ser fabricados por el propio Maestro Jedi mediante un método artesanal, ya que la Fuerza tiene poca aplicación práctica en aquellos elementos que requieren de tecnología o de una técnica concreta para su creación. 12 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 80. 13 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 215. El tamaño del refugio de Yoda se corresponde con el tamaño de su habitante, estando su tipología constructiva influenciada por los ejemplos de la arquitectura tunecina vistos en Star Wars Episodio IV -granja de los Lars y refugio de Ben Kenobi14-, pero con una relación aún más estrecha con la arquitectura que se nos presenta de Tatooine en el Episodio I, por lo que tendremos que esperar hasta el análisis de esta película para establecer esa conexión. En cuanto al personaje en sí de Yoda, se corresponde claramente con el arquetipo del guía o tutor inicial del héroe que Joseph Campbell recoge en su libro El Héroe de las Mil Caras. Psicoanálisis del Mito -Joseph Campbell, 1949-. Ya habíamos mencionado en el capítulo teórico y metodológico la importancia de las teorías de Campbell para George Lucas, debiendo reseñar ahora que esa influencia se encuentra sobre todo en la creación de los personajes y de los arcos argumentales. De esta manera, Ben Kenobi sería el primer guía espiritual de Luke, mientras que Yoda sería el segundo, más poderoso aún al ser el maestro del maestro inicial de Luke. Aún hay otros elementos de Dagobah que se deben mencionar, que lo convierten en el planeta más simbólico y de compleja construcción de El Imperio Contraataca. El primero es que Yoda, al igual que los eremitas hindúes, budistas o taoístas pero especialmente los cristianos de los siglos III al V d.C., se retiró a Dagobah -equiparable al desierto- para alejarse de cualquier contacto con la galaxia y poder concentrarse en el estudio de la Fuerza -dios- y de sí mismo hasta que llegara el momento de entrenar a Luke Skywalker. Dagobah es un planeta donde no existe civilización o sociedad alguna, y que además tiene un fuerte vínculo con la Fuerza al conservar su naturaleza por completo y no haberse visto colonizado ni afectado en su ecosistema por razas alienígenas. Sin embargo, a diferencia de los eremitas del cristianismo temprano, el retiro de Yoda fue forzado debido a la persecución que el Imperio Galáctico llevó a cabo sobre los Jedi después de los hechos del Episodio III. Otra localización importante para la trama situada en Dagobah es la Cueva del Lado Oscuro –fig. 14. 14 RINZLER, J. W. Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca. Barcelona: Editorial Planeta Cómic, 2016. P. 229. Esta Cueva se halla bajo un árbol, aprovechando las oquedades entre las raíces del mismo, siendo un lugar que como todo el planeta tiene una alta concentración de la LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS25 Fuerza, pero especialmente del Lado Oscuro, lo que supone una ardua prueba para cualquier Jedi que se atreva a adentrarse en su interior, ya que tendrá que hacer frente a visiones oscuras de sí mismo o de su propio futuro15. Esta Cueva puede entenderse como una referencia al funcionamiento de los oráculos en la Antigüedad, especialmente el de Delfos. El mensaje que la Cueva del Lado Oscuro emite es ambiguo, puesto que adquirirá su significado dependiendo de la percepción personal y subjetiva de cada individuo. Además, el lugar en el que se emite este “mensaje de la Fuerza” contiene ya en sí mismo cierto aire mistérico y místico, ambiente que se buscaba recrear en el oráculo de Delfos mediante su disposición en un lugar cerrado -como la Cueva- y que estaba en comunicación directa con grietas que permitían la salida de gases del interior de la tierra -la Fuerza-, haciendo que los adivinos entraran en trance -Jedi- y dieran su vaticinio –visión de la Fuerza influenciada por el Lado Oscuro. Tras la exploración de los planetas, debemos pasar al estudio de hechos y personajes concretos que nos siguen revelando cómo el conocimiento histórico y arqueológico se usaba en las primeras producciones de Star Wars. Es en el Episodio V donde aparece por primera vez el personaje cazarrecompensas Boba Fett -fig. 15, a la larga muy querido por los aficionados a pesar de las pocas líneas que tiene en la Trilogía Original16-. Contratado por Darth Vader junto a muchos otros cazafortunas, es quien consigue averiguar que Han Solo y Leia Organa se dirigen a Bespin, haciendo que Darth Vader se adelante a ellos y obligue a Lando a traicionar a su viejo amigo. Por tanto, es un personaje clave para el desarrollo narrativo argumental de esta y la siguiente película, el cierre de la Trilogía Original. Al principio se pensaba que Boba Fett sería una especie de supersoldado de asalto, un stormtrooper mucho más experimentado que sus compañeros y con una serie de armas especiales, como lanzacohetes, cable con gancho y mochila propulsora. 15 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 202. 16 Nombre que los aficionados a Star Wars han dado al conjunto de las primeras tres películas estrenadas: Una Nueva Esperanza -1977-, El Imperio Contraataca -1980- y El Retorno del Jedi -1983. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS26 Por tanto, iba a vestir una armadura blanca similar a la del soldado de asalto estándar, para luego modificarse y darle unos colores más verdosos, terrosos y envejecidos, que junto con algunos desperfectos en la misma da una idea de su agitada vida debido a su profesión. Este cambio tan drástico se basó en el género fílmico del Western, especialmente el Spaghetti Western de Sergio Leone protagonizado en muchas ocasiones por Clint Eastwood17. Aquí podemos observar cómo se toma un estudio y aplicación previos de un momento histórico concreto de los Estados Unidos para el desarrollo estético y argumental de un personaje concreto. El problema que aquí reside es la utilización de una visión estereotipada de la historia de Estados Unidos, lo que invariablemente va a trasladar los estereotipos a las obras sobre las que ejerza influencia, por lo que se está perpetuando una visión distorsionada de la historia por mucho que Star Wars se halle en un extremo prácticamente opuesto al de la divulgación histórica. De manera indirecta, Star Wars colaboró en la perpetuación de los estereotipos históricos, lo que supone un punto negativo a tener en cuenta para algunos de los siguientes puntos del trabajo. Otro aspecto a destacar dentro de El Imperio Contraataca es su guionista. Aunque el primer borrador fue realizado por Vivien Leigh, el guión definitivo fue realizado por Lawrence Kasdan. Aunque este dato pueda parecer menor o carente de importancia, lo cierto es que Kasdan18 trabajó posteriormente en el guión de Indiana Jones: En Busca del Arca Perdida -1981, dirigida por Steven Spielberg-, por lo que podemos observar una conexión muy estrecha entre la saga galáctica y la arqueológica, que cobra aún mayor relevancia cuando el propio George Lucas también participó de la creación del personaje y de sus sucesivas películas -junto a Steven Spielberg, en vez de sus colaboradores habituales en Star Wars-. Podemos ver cierta inclinación por parte de Lucas al campo arqueológico que, al no poder explotarlo completamente en su franquicia más famosa, pudo ser el desencadenante -junto con el aspecto económico- para toda una nueva serie de películas donde un arqueólogo de principios del siglo XX, el Dr. Henry “Indiana” Jones, llevaba a cabo una serie de expediciones arqueológicas que podríamos calificar mínimo de agresivas –la relación entre Star Wars e Indiana Jones llegará a ser aún más cercana, como se verá más adelante. 17 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. 105. 18 RINZLER, J. W. Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca. Barcelona: Editorial Planeta Cómic, 2016. P. 54 George Lucas realizó una investigación más profunda que en la película anterior, motivada por la presión y la necesidad de superar Una Nueva Esperanza y consolidar a Star Wars como una saga de referencia para poder estrenar la tercera parte de la Trilogía Original y ampliar el mercado ya no solo con novelas y cómics, sino con todo tipo de merchandising que incluye nuevas aventuras adaptadas a medios como la televisión o los videojuegos. La investigación citada se centró sobre todo en diversas religiones y folklore LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS27 aprovechando Lucas su formación como antropólogo19 -de ahí su interés por la obra de Joseph Campbell-. Es curiosa también la similitud con los autores griegos clásicos, como Sófocles o Esquilo -s. V a.C.-, al mostrar la historia a través de una trilogía que solo cobra sentido una vez que se cuenta con las tres partes de la misma. El Episodio V fue objeto de diversos estudios y análisis en el momento de su estreno por prensa especializada en cine, filosofía e incluso teología, señalando la gran influencia del budismo y el zoroastrismo en el concepto de la Fuerza para los Jedi, las religiones orientales en general como base para el desarrollo del Lado Luminoso. El propio guionista Lawrence Kasdan confirma la influencia samurái en la concepción estética y argumental de los Jedi, capaces de desarrollar al máximo sus habilidades físicas en conexión con la Fuerza, para lo que se necesita una habilidad intelectual y espiritual a la altura, equilibrio20. Podemos finalizar aquí el análisis de esta película, que debemos situar dentro tanto de Canon como de Leyendas. Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi -1983- Siendo la última parte de la Trilogía Original, y gustando George Lucas de los simbolismos, no debe extrañarnos que Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi nos lleve de vuelta a Tatooine -pasando antes por la segunda Estrella de la Muerte, en construcción-, el desértico planeta natal de Luke Skywalker. Sin embargo, en esta ocasión no se visitará la granja de los Lars, el refugio de Ben Kenobi o el puerto espacial de Mos Eisley. En cambio, se nos traslada al palacio de Jabba el Hutt -fig. 16, nombrado en el Episodio IV-, el señor del hampa del Borde Exterior21 de la galaxia. La arquitectura del palacio no revela mucho, es principalmente metálica y se combina con espacios excavados en la roca en horizontal. Ahora se tendría un espacio más similar a la famosa arquitectura de la citada ciudad de Petra, pero mucho más desarrollada en toda una serie de pasillos, habitaciones, mazmorras y almacenes transitados por los huéspedes y guardias de Jabba. Algunos de los integrantes de este cuerpo, de la especie alienígena gamorreana, poseen hachas para su defensa -fig. 17- y la de su contratante, así como para disuadir a los visitantes de cualquier tipo de acto sospechoso. Los que aparecen en esta película son hachas simples, ya que existen otras que cuentan con vibromotores 22 que les confiere una película de energía a las hojas que permite el contacto directo con el sable de luz sin que este destruya el hacha. 19 RINZLER, J. W. Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca. Barcelona: Editorial Planeta Cómic, 2016. P. 300. 20 Ibídem. P. 344. 21 La galaxia en la que se desarrolla la historia de Star Wars está dividida en cuatro zonas principales: el Núcleo de la galaxia en el centro, el Borde Medio como un primer anillo alrededor del Núcleo, y el Borde Exterior como último anillo alrededor del Borde Medio. La cuarta zona son las llamadas Regiones Desconocidas, que ocupan parte del Borde Exterior y de las que, como su propio nombre indica, no existen registros ni mapas de navegación que indiquen su contenido. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS28 Es precisamente el diseño del hacha lo que debemos recalcar, puesto que no es un arma demasiado recargada o eminentemente futurista. Podemos establecer un paralelo con una de las armas más conocidas de la historia: el hacha vikinga o danesa. En este caso, se trata de una variante en la que se recorta el mango de madera y se alarga un poco la hoja, que adquiere un segundo punto de anclaje al mango. En la película no se observan vibrohachas, solo hachas convencionales, lo que podría explicarse debido a la práctica extinción de los Jedi y por ende del uso del sable láser. En cualquier caso, es cuanto menos curioso observar como en una galaxia tan desarrollada tecnológicamente, aún existen armas obsoletas en comparación con las pistolas bláster que usan los stormtroopers, o el mismo Han Solo. Siguiendo con la trama y manteniéndonos aún dentro del castillo de Jabba, debemos destacar al personaje del hutt -fig. 18-. George Lucas se basó en la imagen de un sultán para desarrollar su aspecto físico23, siempre reposando en un trono y rodeado de toda una corte cuya posición depende de sus servicios y buen hacer respecto a Jabba, como si de una corte medieval se tratara. También es interesante la imitación de los espectáculos ofrecidos en el Anfiteatro Flavio o cualquier otro coliseo construido en los dominios del Imperio Romano: Luke es arrojado al foso del rancor24 -fig. 19- sin su arma como método de ejecución, comparable a la ejecución de los perseguidos cristianos devorados por las fieras ante los vítores del público, que también podemos escuchar en los bandidos presentes en la guarida de Jabba. Tras rescatar a Han Solo y marcharse de Tatooine, Luke se dirige a Dagobah mientras Leia, Lando y Han se reagrupan con la flota rebelde en un punto indeterminado de la galaxia. 22 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 247. La Alianza Rebelde decide atacar la luna de Endor, pues guarda el generador de escudo de la segunda Estrella de la Muerte, y si este no es destruido no pueden atacar la nueva superarma del Imperio. Es en su llegada a Endor cuando los protagonistas se encuentran con los ewoks -fig. 20-, una especie alienígena muy atrasada tecnológicamente respecto a lo mostrado hasta ahora en los films anteriores, y que dan la impresión de ser una variación de la especie wookie, a la cual pertenece Chewbacca. George Lucas tenía la idea, aplicada ya en el analizado Episodio V, de enfrentar a los protagonistas contra el enemigo imperial, equipando a cada bando con armas contrapuestas en tamaño, a lo que ahora se le une la contraposición en el aspecto de avance tecnológico. La influencia de la, en aquel momento, reciente Guerra de Vietnam -desarrollada entre 1955 y 1975- sería crucial para que esta idea se instalara en el imaginario de Lucas, que llegó a comparar esta práctica de la contraposición con en el enfrentamiento por la independencia de Estados Unidos -entre 1775 y 1783- o, remontándose más en el tiempo, el conflicto entre Atila el Huno y el Imperio Romano25 –mediados del siglo V d.C. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS29 23 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 163. 24 El Rancor es un animal salvaje de grandes dimensiones originario del planeta Felucia, rico en recursos naturales y con una fauna y flora muy evolucionadas pero donde nunca se desarrolló una sociedad o civilización propiamente dicha. 25 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. ISBN 978-84- 16436-99-6. P. 156. Endor, al igual que Dagobah, no había recibido influencias exteriores y era un planeta prácticamente virgen, ligeramente modificado por la primitiva sociedad que lo habitaba. Solo con la llegada del Imperio y la instalación de los generadores de escudo se cambió drásticamente parte del ecosistema26 . No solo eso, sino que el Imperio invadió y arrasó los poblados de los ewoks, matando a muchos de ellos y utilizando a otros tantos como mano de obra esclava. Estos hechos nos suenan muy parecidos a la denominada leyenda negra española -que podríamos identificar con el Imperio, la civilización “superior” con un mayor desarrollo tecnológico en general y militar en particular- respecto a su comportamiento con la población originaria del “descubierto” territorio americano -que en este film se asimilaría a los ewoks- durante buena parte del siglo XVI. Los citados poblados estaban compuestos de cabañas construidas aprovechando los troncos de los árboles, conectadas entre sí por puentes y escaleras y con terrazas para la reunión de la tribu, a salvo de los depredadores. Debemos incluir que demuestran comportamientos de sociedades de cazadores-recolectores-pescadores, presentando cierto seminomadismo en verano ya que se trasladan de los poblados a pabellones de caza o campamentos de pesca. También conocen la domesticación animal, como demuestra el uso de bordoks para el transporte de víveres y el de ponis para el transporte personal en largas distancias27. La aldea ewok que se nos presenta en El Retorno del Jedi recibe el nombre de Árbol Brillante -fig. 21-. Está suspendida entre los árboles a unos quince metros del suelo y acoge a cerca de doscientos habitantes repartidos entre sus cabañas-nido. La azotea de reunión se halla en el centro, indicando su importancia para la comunidad, que se acrecienta con la ubicación en esta zona de las casas de los más ancianos, que eran los que dirigían la tribu. Esta dirección se concretaba más en el trabajo de consejo y consulta que la dirección en sí, siendo una sociedad donde no había una estratigrafía definida. Más bien, todos se hallaban en el mismo estamento, pero a los ancianos se les guardaba más respeto por su experiencia. En la parte más externa del poblado se encuentran las cabañas más grandes, para clanes familiares enteros. Aunque no hay división en estamentos, sí que hay división del trabajo al encontrarse las chozas de los jóvenes independientes y los solteros en el suelo, con el fin de defender de los depredadores y alertar a los demás de su presencia 28 -esta actividad se realiza sin distinción alguna entre la población ewok. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS30 26 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 222. 27 Ídem. Los ewok también conocen el trabajo de la arcilla para la consecución de cerámica, así como el tejido -se demuestra a través de las capuchas que portan-, el curtido de pieles -las usan también en sus capuchas y en las capas que usan cuando el clima es adverso- y tienen ciertos conocimientos naturales, al haber hecho sus cabañas en unos árboles determinados, por la capacidad de los mismos para repeler insectos y su capacidad ignífuga -supuestamente, coníferas de hoja perenne, sin una especificación más profunda-. También conocen el fuego -hecho evidente si dominan la cocción de cerámica- y no hacen toda su vida en sus refugios arbóreos, sino que bajan a cazar, recolectar y pescar29. Debe destacarse que tratándose de una sociedad en la que la mayor parte de sus características corresponden con el sedentarismo, no poseen una agricultura desarrollada ni son completamente sedentarios -como se ha explicado anteriormente-. En cuanto al aspecto armamentístico, han desarrollado lanzas y flechas líticas, así como hondas, catapultas y trampas con troncos de madera30. Originalmente, George Lucas pensaba que el papel de los ewoks fuera realizado por los wookies, pero Chewbacca demostraba que esta especie tenía un conocimiento tecnológico más avanzado del que Lucas planeaba aplicarle. Es por ello que se ideó una nueva especie reduciendo el tamaño de Chewbacca y haciendo más simpática su apariencia31. Tal y como sucede con el contrabandista Greedo, Jabba el Hutt, los jawas o Chewbacca, los ewoks necesitaban poseer su propio lenguaje diferenciado para dar un mayor toque de realismo -no sería comprensible que dentro de una galaxia todo el mundo hablara el mismo idioma, por mucho que esto pueda sobreentenderse en pos de una mejor comprensión narrativa por parte del espectador-. En el caso de los ewoks, se recurrió al kalmuck, un minoritario lenguaje asiático. El productor de sonido Ben Burtt grabó a una anciana estadounidense procedente de China que hablaba ese dialecto, usando esa grabación como base del idioma ewok y de las diferentes actuaciones de voz de cada uno de estos seres32. Por tanto, nos hallamos de nuevo ante una actividad etnoarqueológica indirecta o involuntaria, que en este caso aporta un matiz positivo al difundir un lenguaje en proceso de extinción, pero con el contrapunto de no haberse esclarecido hasta mucho después del estreno de la película este origen del idioma de los ewoks. 28 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 224. 29 Ídem. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS31 30 Ibídem. P. 223. 31 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P. 164. Tras el análisis de la especie ewok y habiendo visto sus características, queda claro que presentan algunos rasgos contradictorios que dificultan su posible identificación y ubicación dentro del conocimiento histórico y arqueológico. Habiendo citado su dominio del fuego, del curtido de pieles, del tejido, de la cocción de la cerámica o de la domesticación de animales, y el uso de armas líticas, los sitúa más allá de una sociedad del Paleolítico Superior, lo que se confirma con su sedentarismo parcial. Los conocimientos naturales, que suponen un mínimo de observación y estudio del entorno, nos lleva hasta el Neolítico como mínimo, pero de aquí no podemos pasar debido a las citadas armas líticas. Desde aquí, el resto de características no paran de evitar una posible ubicación estable de los ewoks dentro de nuestros conocimientos. El hecho de ser semisedentarios y no completamente sedentarios y de no dominar la agricultura y seguir dependiendo de la recolección, retrasa un poco su ubicación cronológica, posiblemente hasta inicios del Neolítico. Sin embargo, la razón de ese sedentarismo parcial -el mejor aprovechamiento de los recursos y la búsqueda de una mejor habitabilidad en ciertas épocas del año-, así como la fabricación de catapultas y todo tipo de trampas con madera -aparte de la complicada construcción de sus refugios en los árboles-, vuelven a adelantarlos a su tiempo. Viendo que se les puede ubicar en un contexto histórico más exacto, diremos que deberían pertenecer al menos al Calcolítico, pero que no podemos adelantarlos más del Neolítico Final debido a su uso de herramientas y armas líticas. En cuanto a su organización social y religión, no nos transmite la información suficiente para una clasificación razonada. El citado respeto a los ancianos se extrae durante el visionado de la película, cuando un ewok de avanzada edad ordena silencio a su tribu y esta obedece sin dudar, mientras que de su religión sabemos poco más que su adoración por un ser brillante o dorado, que confunden con el droide C-3PO. Por tanto, no debemos descartar que esta supuesta religión no actúe más que como una excusa argumental para introducir alivio cómico. A pesar de los rasgos contrapuestos, el equipo creativo tras el diseño final de la sociedad ewok hizo un buen trabajo para que fuera una construcción realista, auténticamente aislada del resto de la galaxia, con una evolución lo más natural posible y que es testigo de algunas de las situaciones extremas que se pueden dar al entrar en contacto con otra sociedad o cultura considerada como “superior”. Como ha ocurrido con los Episodios IV y V, El Retorno del Jedi puede ubicarse dentro tanto de Leyendas como de Canon. 32 MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. P.202. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS32 Le Dieu Mort -1991- Le Dieu Mort -1991, Jean Balczesak- es un minijuego de rol ambientado en el universo de Star Wars. No se establece un año exacto para situar los hechos que se narran, pero sí que se aclara que esto ocurre durante la Era de la Rebelión -también conocida como Era del Alzamiento del Imperio-, es decir, entre los Episodios III y IV. (Hay que explicar que cada periodo histórico de Star Wars puede cambiar de nombre dependiendo de la ideología de quien se refiera a él. Por ejemplo, Luke Skywalker se referirá al periodo entre los Episodios III y IV como Era de la Rebelión, mientras que Darth Vader se referirá al mismo como Era del Alzamiento del Imperio. Depende del punto de vista que nos presente el autor.) En este juego de rol aparece el Museo Arqueológico del planeta Kinzor como uno de los escenarios donde se desarrolla la historia, pero no existen imágenes que nos permitan conocer su interior, sistema de organización de almacenes o sistema de exposición de los objetos. Hubiera sido una buena oportunidad para conocer un poco mejor la concepción de la arqueología y el tipo de cuidado expositivo, de conservación o restauración que se sigue en la galaxia. Se habría podido comprobar si existe una norma generalizada para la galaxia en cuanto a estos aspectos arqueológicos, o si por el contrario cada planeta e incluso región tiene sus propias recomendaciones. Este juego de rol se encontraría dentro de Leyendas, pero aún así no termina de ser completamente oficial dentro de esta línea temporal. Mission from Mount Yoda -1993- Mission from Mount Yoda -1993, Paul Davids, Hollace Davids- es una novela que presenta a los primeros arqueólogos profesionales del universo de Star Wars. Estos son originarios del planeta Duro, tratándose de Dustangle y Dustini Spa Ronii. Se presenta una “expedición arqueológica” muy parecida a la de Splinter of the Mind’s Eye, donde solo importa recuperar un artefacto determinado y no importan las consecuencias que pueda sufrir el contexto en el proceso. Podría considerarse una mínima evolución respecto a Splinter of the Mind’s Eye, ya que ahora la expedición sí es guiada por arqueólogos profesionales. Sin embargo, el argumento no deja opción a un estudio concienzudo debido a la lucha entre la Alianza Rebelde y el Imperio Galáctico, por lo que, aunque no es culpa de los arqueólogos que se nos presentan, la imagen del trabajo arqueológico se ve reducida a un mero expolio. Esta historia pertenece a una serie de novelas para jóvenes llamada Jedi Prince, siendo la cuarta entrega de la misma. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS33 The Last Command -1993, Trilogía de Thrawn- Continuamos en el medio escrito de la mano de la novela The Last Command. Escrita por Timothy Zahn y publicada en 1993, es el último volumen de una trilogía iniciada por Heir to the Empire -1991, Timothy Zahn- y continuada por Dark Force Rising -1992, Timothy Zahn-, que introduce al personaje del Almirante Thrawn, uno de los mejores militares al servicio del fallecido Emperador Galáctico y fiel a él aún sabiendo de su muerte. En esta obra se cita por primera vez el nombre de una arqueóloga con formación especializada en esta actividad: Milanda Vorgan. Se halla en una expedición al servicio de la Nueva República -pues los acontecimientos narrados suceden después de Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi-, prospectando en el Monte Tantiss -planeta Wayland-. Esta investigación tiene lugar tras la derrota del Almirante Thrawn, por lo que Milanda debería poder llevar a cabo su trabajo sin peligro o interrupciones. Sin embargo, se encuentra con los noghri, un grupo que busca eliminar todo rastro posible de la existencia del fallecido Emperador -están llevando a cabo una damnatio memoriae por iniciativa propia, ya que la Nueva República no había impulsado oficialmente este tipo de actos-. Milanda Vorgan ve seriamente dificultado su trabajo debido a este encuentro. No se dan muchos detalles acerca de qué actividad concreta estaba realizando Milanda cuando se encuentra con el grupo neghri, la información que se proporciona al lector es la causa de su presencia en el planeta Wayland y para quién trabaja. Igualmente, se nos informa de que Milanda se encuentra allí con su profesor Garv Debble. Esto supone la existencia confirmada de cursos especializados y reglados sobre arqueología, por lo que en principio se descarta una formación autodidacta que afectaría en gran manera a la calidad del método de trabajo y los conocimientos obtenidos. Esta novela transcurre nueve años d.B.Y. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1 -1994- The Freedon Nadd Uprising Nº1 -1994, guión de Tom Veitch y lápices de Tony Akins- fue el primer arco argumental -en cuanto a publicación se trata, no cronológicamente dentro de la historia de Star Wars- de la serie de cómics Tales of the Jedi, que trataba sucesos acaecidos durante la Era de la Antigua República -en este caso, 3998 a.B.Y.-. Esta es la primera vez que se va a tratar el medio del cómic, y aún quedan numerosos ejemplos después del análisis de este ejemplar. En esta serie de cómics se van a recoger sobre todo influencias de restos arqueológicos reales y civilizaciones de la Antigüedad, que actúan como fuente de inspiración del dibujante Tony Akins para todo tipo de elementos: ropajes, arquitectura, diseño de naves espaciales… Seguramente, esto sea una estrategia para trasladar mejor al lector la idea de encontrarse en la “Edad Antigua” de Star Wars. La saga galáctica era conocida sobre todo por la Trilogía Original de películas y algunas obras -de las LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS34 que ya hemos visto algunos ejemplos- que rondaban el periodo de tiempo donde esta se desarrolla, que se tomó como la “Edad Contemporánea”, el presente. Se podría decir que, a pesar del famoso texto inicial - Hace mucho tiempo, en una Galaxia muy, muy lejana…-, que ya nos está situando los hechos en un pasado distante, el aficionado asumió que los hechos narrados en los Episodios IV, V y VI eran el “presente” de esa galaxia, al no conocerse más hechos sobre ella. Para simplificar la comprensión de la cronología por el espectador, lector, etc. se consideró que estas películas eran la “Edad Contemporánea”, que el año 0 se establecería en el Episodio IV usando como evento diferenciador la Batalla de Yavin, y que a partir de ahí se mediría el tiempo como antes de la Batalla de Yavin y después de la Batalla de Yavin -terminología que ya se ha usado anteriormente y explicada en mayor profundidad en el punto anterior de este trabajo-. Es así que se llega al razonamiento de que los hechos ocurridos 4000 años a.B.Y. corresponderían con la “Edad Antigua” galáctica, y que para que el espectador se familiarice más rápido con este periodo, se hace necesario usar elementos de las civilizaciones y sociedades representativas de esa etapa de nuestra historia. De ahí que en este y en los siguientes números de Tales of the Jedi vayan a ser sucesivas las referencias a Egipto, Grecia o Roma entre otros ejemplos. Tras esta pequeña aclaración, podemos comenzar el análisis de este cómic. Se nombrarán los elementos a destacar por orden de aparición. Así, empezaremos con la ciudad de Iziz -fig. 22-, que aparte de tener un nombre claramente inspirado en la diosa Isis -originaria del Antiguo Egipto y luego extendida por otros territorios-, tiene una arquitectura que resulta de la combinación de elementos griegos, romanos y egipcios. Otra referencia a Egipto es el Jedi Tott Doneeta -fig. 23-, cuyo nombre de pila se inspira en el dios egipcio Thot -sabiduría y escritura-. Esto no es casualidad, ya que este Jedi es más poderoso por su profundo conocimiento de la Fuerza que por sus habilidades de combate, por lo que el nombre se ajusta bien a él. Por otra parte, tenemos al villano Warb Null, partidario de los Sith -ya que nunca llega a confirmarse que sea uno- que aparte de tener una armadura inspirada en la samurái, tiene una empuñadura para su sable láser claramente inspirada en las empuñaduras de las katanas japonesas -fig. 24-. Para finalizar tenemos el planeta Ossus -fig. 25-, centro de la Orden Jedi en este momento, que contiene obeliscos, pirámides truncadas, una recreación del Mausoleo de Halicarnaso y templos que responden a las características del estilo griego clásico. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS35 Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº2 -1994- En este segundo número de The Freedon Nadd Uprising -1994, guión de Tom Veitch y lápices de Tony Akins- se debe destacar el monumento funerario de Freedon Nadd, la Reina Amanda y el Rey Ommin en Dxun -fig. 26-, una luna del planeta Onderon. Está formado por dos mastabas con una pirámide truncada sobre cada una de ellas, lo que conforma una pirámide escalonada de partes desproporcionadas. Estamos ante una utilización de elementos de la arquitectura funeraria del Antiguo Egipto, que como luego veremos va a quedar fuertemente ligada a los Sith. Este cómic no ha avanzado en el tiempo respecto al 3998 a.B.Y. del número anterior. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº1 -1994- Nos adentramos ahora en el segundo arco argumental de Tales of the Jedi con Dark Lords of the Sith Nº1 -1994, guión de Tom Veitch y Kevin J. Anderson, lápices de Chris Gossett-. En este número no hay mucho que destacar, salvo el refuerzo de la conexión entre el Antiguo Egipto y los Sith de la Antigua República mediante la momificación de los cuerpos de los Lores Sith, ya que esta Orden contraria al pensamiento de la Orden Jedi pensaba que el cuerpo seguía guardando poder después de la muerte -de la misma manera que los egipcios momificaban sus cuerpos para conservar el ka-. Esta continuación de la historia anterior comienza en el 3996 a.B.Y. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2 -1994- En Dark Lords of the Sith Nº2 -1994, guión de Tom Veitch y Kevin J. Anderson, lápices de Chris Gossett- continuamos en el 3996 a.B.Y. En este número del segundo arco argumental, el personaje de Exar Kun -un Jedi especialmente interesado en los conocimientos del Lado Oscuro- es referenciado por otro de los protagonistas, Cay Qel- Droma, como Jedi arqueólogo -fig. 27-. Tenemos así la primera referencia a este tipo de especialización dentro de la Orden Jedi, pero no sabemos a qué se refieren exactamente con “arqueología”, no sabemos si su funcionamiento será metódico y científico. Sea como fuere, Exar Kun muestra un especial interés como arqueólogo por los restos materiales, especialmente los amuletos Sith, lo que supone la continuación del estereotipo del arqueólogo en busca de objetos que ignora el contexto, actividad que en lugar de arqueología debería ser llamada más bien expolio. En cualquier caso, Exar Kun se presenta como integrante de la Academia de Arqueología Jedi -fig. 28-, lo que confirma que debe haber un mínimo reglamento y directrices a la hora de ejercer la arqueología como miembro de la Orden Jedi, pero no sabemos cuáles pueden ser ni cuánto se pueden diferenciar de las de otras academias particulares. Más adelante, el maestro Arca Jeth demuestra que Exar Kun no es un Jedi arqueólogo ni pertenece a la Academia de Arqueología Jedi, por lo que LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS36 podríamos dudar de que esta institución y trabajo existan dentro de la Orden Jedi. Pero como el maestro Arca no ha dicho en ningún momento que no existan, si no que Exar Kun no pertenece a esa rama de la Orden, debemos entender que sí que existen. Más adelante, Exar Kun descubre unos antiguos manuscritos -fig. 29- en la tumba de Freedon Nadd anteriormente mencionada. Estos son unos rollos de texto escritos en una lengua antigua. Aquí se puede observar mínimamente el trabajo de investigación arqueológica: aunque el material sobre el que Exar Kun va a trabajar puede ser el mismo con el que se encuentre en un determinado momento un arqueólogo real, los instrumentos a su alcance para el análisis y estudio son totalmente distintos. Esto es lógico debido a la avanzada tecnología con la que se cuenta en este universo, y la posibilidad de su aplicación en todos los campos del conocimiento. En este caso, estamos hablando de un traductor automático -fig. 30-: un escáner analiza el texto, que sale traducido en una pantalla, así como también es pronunciado por el mismo aparato para que el usuario lo escuche en caso de un funcionamiento erróneo del monitor. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº 3 -1994- En Dark Lords of the Sith Nº3 -1994, guión de Tom Veitch y Kevin J. Anderson, lápices de Chris Gossett- el protagonismo recae en el personaje de Exar Kun. Este aún Jedi viaja al planeta Korriban a partir de los descubrimientos que realiza en los manuscritos de Freedon Nadd, dándose cuenta de que ese era el planeta que habitaron los Sith por milenios -debiendo entender aquí la palabra Sith tanto en referencia a la Orden Sith, como a la especie alienígena del mismo nombre, originaria de ese planeta-. El mismo narrador se refiere a la incursión de Exar Kun como una “investigación arqueológica” -fig. 31-, aunque no se observa que el Jedi lleve consigo herramientas de trabajo, ya sea para realizar una prospección del terreno o tomar notas sobre aspectos interesantes del lugar. De nuevo, el supuesto arqueólogo va en busca de unos objetos concretos y no le importa en lo más mínimo el contexto de los mismos. La excusa argumental para este hecho es que Exar Kun los busca por sus enormes poderes y que, al no pertenecer en realidad a la Academia de Arqueología Jedi, no está obligado a hacer un estudio pormenorizado del entorno. Lo que sí podemos sacar en claro es que, esta identificación entre arqueología y expolio, es un error repetitivo y bastante grave de cara a la idea que el lector puede hacerse del trabajo arqueológico, o de los conocimientos sobre ello que los propios autores poseen. Esta es la primera “investigación arqueológica” que podemos ver en Star Wars -Splinter of the Mind’s Eye y Mission from Mount Yoda son novelas, por lo que no tenemos una referencia visual fija-. La composición o herramientas utilizadas para la realización de la misma no son demasiado ortodoxas. Nos encontramos ante una combinación de conocimientos históricos restringidos y de libre acceso solo para los maestros Jedi, LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS37 debido a su relación con la historia de los Sith y del Lado Oscuro, los restos materiales en forma de manuscritos y el fantasma de Freedon Nadd, autor de esos manuscritos y que actúa como guía de Exar Kun por Korriban. Es decir, tenemos tanto elementos cuya creación, estudio y uso sigue una lógica y elementos sobrenaturales, como puede ser el espíritu de un antiguo Lord Sith. Se puede entender que un universo donde uno de sus motores principales es la existencia de un poder superior como la Fuerza existan estos elementos sobrenaturales dentro de la investigación, ya que es posible darle una base argumental justificada, pero lo que no se puede justificar es la citada identificación entre arqueología y expolio. Podemos observar en Korriban una sala que es presentada por el espíritu de Freedon Nadd como el Mausoleo de los Enemigos Vencidos -fig. 32-. Aunque el elemento más destacado de la sala es el cristal central, que encierra cientos de espíritus de Jedi derrotados por los Sith en el pasado, lo que debe de captar nuestra atención es la arquitectura de la sala, principalmente su cubierta cupulada y con un óculo en el centro, que recuerda inmediatamente al Panteón de Roma. Incluso la funcionalidad de la sala se corresponde con una de las funciones del Panteón como mausoleo de hombres ilustres, con la enorme diferencia de que las almas de los Jedi estaban eternamente torturadas dentro del cristal. Hay también un curioso juego con la luz de la sala, ya que cuando esta accede de manera perfectamente cenital por el óculo, impactaría directamente en el cristal y este la reflejaría en todas direcciones, lo que contradice en cierta medida la inclinación por el Lado Oscuro de los Sith. Se podría entender simplemente como un gusto estético de esta Orden o una burla a sus mayores enemigos al usar el elemento que más los define para lograr ese efecto estético. Se menciona aquí de nuevo la creencia Sith de que los cuerpos guardan su poder en La Fuerza después de la muerte, lo que ocasionó que los Lores Sith decidieran embalsamar sus cuerpos para la posteridad. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº4 -1995- Dark Lords of the Sith Nº 4 -1995, guión de Tom Veitch y Kevin J. Anderson, lápices de Chris Gossett- es el último número que vamos a trabajar de este arco argumental de Tales of the Jedi. En este ejemplar se puede observar la aplicación del concepto de evolución de las especies a través de los guerreros massasi presentes en Yavin IV -fig. 33-. Esta evolución de la especie habría sido forzada mediante alquimia Sith, de manera que deberían considerarse más una mutación que una evolución natural. (Aunque se explica en una historia posterior, el Lord Sith Naga Sadow debió ocultarse en Yavin IV después de ser derrotado en su intento de asalto a la República. Le acompañaban una serie de guerreros massasi, seres de la especie Sith original nacidos por y para la batalla. Naga Sadow fue quien inició la construcción de los citados Templos Massasi de Yavin IV en Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza.) LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS38 Por otra parte, Exar Kun -el personaje que visita Yavin IV una vez que abandona el planeta Korriban habiendo encontrado lo que buscaba- es capturado por estos guerreros massasi y trasladado a una arena de combate -fig. 34- dentro del llamado Templo del Fuego. Esta arena presenta una forma más o menos circular -según puede observarse en las distintas viñetas- y un graderío escalonado, recordándonos al Anfiteatro Flavio -finalizado hacia el 80 d.C., con algunas modificaciones posteriores-. Pero esta no es la única conexión con Roma y su historia en este número. Exar Kun se halla maniatado a un elemento que lo había mantenido de pie a pesar de haber estado inconsciente durante un lapso de tiempo indeterminado -fig. 35-. Este elemento tiene forma de cruz con aureola y se halla enclavada dentro de la arena, rodeada de muchas otras cuyos huéspedes hace bastante que perecieron a manos de los propios guerreros massasi, o de las bestias que liberaban en la arena. Tenemos así una referencia al cristianismo temprano y su situación dentro del Imperio Romano, mediante la representación de la ejecución por crucifixión -aunque Exar Kun solo está atado a la cruz, no clavado a ella- y el sangriento espectáculo y ejecución de cristianos o bandidos de cualquier tipo, a los se arroja a la arena para que los devoren las fieras. Ambush at Corellia -1995- Regresamos a la novela con Ambush at Corellia -1995, Roger MacBride Allen-, que pertenece a la Trilogía Corelliana, siendo el primer volumen de la misma. Esta historia ocurre en el 18 d.B.Y., lo que se conoce como Era de la Nueva República. No se va a entrar en el argumento de esta novela, puesto que se tardaría demasiado en llegar a los elementos a destacar. Así pues, debemos decir que en este momento Han Solo y Leia Organa han formado una familia con tres hijos: Jacen, Jaina y Anakin Solo. Esto debe mencionarse debido a que será este último, su hijo pequeño, el protagonista en cuanto a la parte arqueológica de esta novela se trata. Estando los cinco protagonistas en Corellia, visitan una excavación arqueológica masiva. Su fin, de nuevo, es la extracción de restos materiales de importancia, obviándose de nuevo el contexto de los mismos, ya sea porque en esta historia no se estudia o porque sí se analiza pero no se hace de cara al lector, ya que ralentizaría el desarrollo narrativo y podría ser demasiado árido para el aficionado con un conocimiento promedio de historia y arqueología. Más tarde se descubrirá que la excavación arqueológica era una tapadera para llevar a cabo un expolio sistemático con la aprobación de Corellia, que no era consciente de ello. Es durante la visita a esta excavación que Anakin Solo -nieto de Anakin Skywalker, y por tanto, con un gran potencial en el control de la Fuerza- siente algo extraño y se deja llevar por la Fuerza, que guía su camino hasta una cámara secreta aún por descubrir. Una vez que accede a ella, se nos revela que su interior es piramidal -lo que podría relacionarla con los Sith, ya que hemos visto la relación cada vez LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS39 más estrecha entre los seguidores del Lado Oscuro y el Antiguo Egipto-. Anakin, acompañado de sus hermanos, deciden volver a cerrar la cámara al indicarle su conexión con la Fuerza que aquel era un lugar peligroso. En principio, la cámara vuelve a perderse, pero sería cuestión de tiempo que los expoliadores dieran con ella. Esta parte de la novela es un ejercicio más o menos correcto de denuncia de la falta de protección del patrimonio arqueológico, ya que es cuanto menos curioso que en una galaxia tan avanzada y con una burocracia, administración y supervisión supuestamente superiores y mejores a la de nuestro mundo, se den casos de expolio a la vista de todo el mundo, valga la redundancia, incluso contando con el beneplácito indirecto del gobierno Corelliano. De nuevo vemos aquí el fuerte arraigo de la identificación entre arqueología y expolio, aunque aquí se va un paso más allá y se aprovecha como llamada de atención al lector, sobre la situación que el patrimonio arqueológico e histórico pueden llegar a sufrir si la sociedad no se preocupa por ellos. Before the Storm -1996- Seguimos dentro del medio escrito de la novela, en esta ocasión con Before the Storm -1996, Michael P. Kube McDowell-. Los hechos narrados transcurren antes de los de la obra anterior -Ambush at Corellia-, sobre el 16-17 d.B.Y -Era de la Nueva República-. Es el primer volumen de la serie The Black Fleet Crisis. Como en la obra anterior, nos vamos a centrar directamente en los elementos a destacar de esta novela, que en este caso resulta ser solo uno pero de una importancia considerable. El Instituto Obroan de Arqueología tiene su sede en el planeta Obroa-skai. No es la primera institución arquelógica que ha aparecido en el universo de Star Wars -ya ha aparecido anteriormente la Academia de Arqueología Jedi-, pero sí que es la primera en ser mostrada en profundidad: objetivos, recursos y funcionamiento interno. Vamos a establecer cierto orden dentro de estos tres aspectos para seguir una lógica a la hora de su análisis. Primeramente, debemos destacar su funcionamiento u organización interna: a pesar de que en sus inicios era una institución independiente, acabó al servicio de la Nueva República debido a su buen hacer. La Nueva República dejaba algo de independencia al Instituto a la hora de organizar sus actividades, que se desarrollaban en torno a un “calendario de investigación”. Este era decidido a su vez por los arqueólogos más reputados miembros del Instituto Obroan, que elaboraban una lista de planetas candidatos a investigar, ya fuera por el nulo conocimiento de los mismos o por el interés despertado tras un reconocimiento general. Después, de entre esa lista se elegían los que finalmente acogerían una expedición arqueológica. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS40 El Instituto Obroan de Arqueología ya disponía de grandes recursos antes de ser “absorbido” por la administración de la Nueva República, como demuestra el hecho de que poseyera arqueólogos especializados en investigación pura y especializados en trabajo de campo, sedes en varios planetas -entre ellos Coruscant, la capital de la Nueva República- e incluso una flota de naves a su disposición para la realización de expediciones. Al pasar a depender de la Nueva República, conservaron los recursos citados, pero para obtener financiación económica debían contar ahora con benefactores privados de intereses variados, o con el apoyo de la propia administración pública mediante la aprobación de la misma de proyectos arqueológicos -en una situación no muy diferente de la que se vive en la arqueología actual española. Sus objetivos, más allá de la creación de conocimiento y su puesta a disposición del público en las enormes bibliotecas de Obroa-skai, eran promover la tolerancia y curiosidad por las razas alienígenas de la Nueva República -en un movimiento totalmente contrario al del Imperio Galáctico, que discriminaba a todos aquellos que no fueran seres humanos-, el entendimiento entre las mismas como base de un futuro sin conflictos de escala planetaria o galáctica y la aceptación general de la diversidad. Objetivos nobles cuanto menos, que se conseguían a través del estudio de las civilizaciones y las especies que las componían. Es este un ejemplo bastante mejor construido de institución y trabajo arqueológicos que los vistos anteriormente, siendo un paso adelante que pudo deberse a una mejor formación del autor en arqueología e historia, o a una autocrítica de Star Wars sobre sus obras anteriores y la necesidad de dar una mayor credibilidad y realismo a la arqueología ante sus aficionados. Es igualmente sorprendente el hecho de que la búsqueda de financiación para las actividades arqueológicas sea tan parecida a la realidad, o al menos a la realidad española. Habría que hacer un ejercicio de imaginación aplicada al funcionamiento administrativo de una galaxia, para entender cuántas propuestas y cuántos proyectos arqueológicos pueden presentarse no solo ante el gobierno central de la Nueva República en busca de financiación, sino ante el gobierno de cada planeta o región planetaria. Llama la atención también la existencia de la financiación privada, aunque en Star Wars no se esclarece si el financiador obtiene algún derecho especial sobre los resultados de la excavación, o si estos pertenecen al conjunto de los habitantes de la galaxia independientemente del origen de la financiación. Este es por tanto un buen acercamiento, aunque básico, al funcionamiento administrativo de la arqueología, lo que supone un punto a favor y cierta preocupación por la imagen que se estaba dando de la arqueología en Star Wars. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS41 Para no tener que volver a explicar el Instituto Obroan de Arqueología en otras obras que se puedan enumerar, se citarán a continuación el resto de sus apariciones: Shield of Lies -segundo volumen de The Black Fleet Crisis, 1996, Michael P. Kube-McDowell, Leyendas-. Tyrant’s Test -tercer volumen de The Black Fleet Crisis, 1996, Michael P. Kube-McDowell, Leyendas-. Agents of Chaos I: Hero’s Trial -primera parte de The New Jedi Order: Agents of Chaos Duology, 2000, James Luceno, Leyendas-. Jedi Academy: Return of the Padawan -segunda parte de la serie de novelas Jedi Academy, 2014, Jeffrey Brown, no oficial dentro de Leyendas-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº0 -1996- Volvemos al medio del cómic con el cuarto arco argumental de Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº 0 -1996, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Chris Gossett-. El tercer arco argumental, The Sith War, no se incluirá en este trabajo al no poseer material que analizar. Retrocedemos ahora al 5000 a.B.Y., lo que supone que nos encontramos mil años antes de los hechos narrados en las tres historias anteriores de Tales of the Jedi. En este número cero, que sirve de introducción al nuevo momento histórico, se explica la llegada de los Jedi Oscuros a Korriban tras su expulsión y destierro de la Orden Jedi -fig. 36-. Esto se debió a su uso del Lado Oscuro, que acabó derivando en un enfrentamiento intelectual y más tarde bélico, siendo derrotados. La raza Sith de Korriban -de los que estos Jedi Oscuros acabarían tomando el nombre que los señala como el polo opuesto a los Jedi- los reciben como si fueran un ente superior y se rinden totalmente ante ellos, ya que su poder en la Fuerza los hacía parecer seres divinos. Esto nos puede recordar al recibimiento de Hernán Cortés por los aztecas. Estos pensaban que el conquistador español era un ser divino, la reencarnación del dios serpiente emplumada Quetzalcoatl, por lo que en vez de recibirlo de manera agresiva, se rindieron a él, tal y como hizo la raza Sith original con los Jedi Oscuros. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº1 -1996- En The Golden Age of the Sith Nº1 -1996, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.-, tenemos el curioso aprovechamiento o transformación de LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS42 una tipología de barco en nave espacial. Nos referimos al drakar vikingo, que es convertido en una nave teledirigida que comprueba la efectividad de las nuevas rutas hiperespaciales -fig. 37, esto es, la unión de dos puntos mediante el viaje a la velocidad de la luz-, con velas y remos incluidos. Pero hay más elementos a destacar aparte de esta curiosa anécdota. Podemos observar una mezcla de civilizaciones de la Edad Antigua en el diseño de las ropas de los personajes -fig. 38-: hay influencia griega, romana y egipcia. De Grecia y Roma toman la toga, las sandalias y algunos ornamentos. De Egipto se toman los diseños de las armaduras basados en elementos decorativos egipcios, la vestimenta de gala y también algunos ornamentos. Se puede observar arquitectura en Cinnagar que a veces responde a características medievales y otras veces a la del Antiguo Egipto -fig. 39-, con presencia de arquitrabes y jeroglíficos en huecorrelieve de libre invención por el dibujante Darío Carrasco Jr. En este cómic no hay referencia al trabajo arqueológico, pero sí que hay una recurrencia continua a elementos concretos de civilizaciones concretas de la Antigüedad. Esto, como ya se ha explicado anteriormente, responde a la necesidad de la identificación por parte del lector de la “Edad Antigua” de Star Wars con la Edad Antigua real, de manera que entienda mejor el momento histórico que se le está presentando, el 5000 a.B.Y. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2 -1996- Es en The Golden Age of the Sith Nº2 -1996, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.- cuando más brilla la relación entre el Antiguo Egipto y los Sith, especialmente la raza Sith original. En primer lugar, se nos presenta el Valle de los Sith -fig. 40-, lugar de enterramiento de los Lores Sith en Korriban. Es inevitable la comparación con el famoso Valle de los Reyes de Egipto, ya que ambos se aprovechan la morfología de un cañón y excavan las tumbas de sus Lores o Faraones en la misma roca, a distintos niveles. Ambas civilizaciones -la ficticia Sith y la real egipcia- entierran a sus dirigentes en hipogeos en una época concreta de su historia -en el caso de Egipto, a partir del Imperio Nuevo-. Incluso comparten la presencia de asaltadores de tumbas y cazadores de tesoros. Pero aún hay más. El sistema de entierro y funeral sith -fig. 41- es muy similar a la versión estereotipada del mismo que hemos creado para el Antiguo Egipto. Hallamos al Lord Sith Marka Ragnos momificado y en un ataúd portado por acólitos, acompañado de sus tesoros y en una procesión que lideraba Ludo Kressh, su inmediato sucesor. Este coloca al difunto Lord Sith un “yelmo de la victoria” -fig. 42- que se podría comparar en simbolismo con la máscara fúnebre egipcia, ya que sirven para reconocer al portador del mismo en el Averno del Lado Oscuro. También podríamos hacer una comparación con los cascos con máscara encontrados en los enterramientos de Sutton Hoo -siglo VII, aproximadamente-. De hecho, como se ha explicado en el espacio dedicado a Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza, uno de los cascos LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS43 con máscara encontrados allí pudo servir de influencia para la famosa máscara y casco de Darh Vader, aparte de la armadura de combate samurái. Podemos continuar con aún más ejemplos. En el Valle de los Sith encontramos esculturas de deidades o Lores Sith inmemoriales -fig. 43- que son claramente de inspiración egipcia: llevan la barba real, collares, amuletos pectorales… Naga Sadow - fig. 44- supone un breve punto de ruptura en toda esta serie de referencias al Antiguo Egipto, ya que sus ropajes constan de una armadura que respondería a unas características medievales, mientras que Ludo Kressh -fig. 44- se halla más cercano al ambiente creado por el trabajo conjunto de guionista y dibujante, ya que aunque su ropa se puede asemejar a la usada por el alto clero en la Edad Media, esta presenta algunos toques egipcios -en cualquier caso, ambos diseños de vestimenta tienen una fuerte carga fantástica-. Poco después de la escena exterior del funeral de Marka Ragnos, y del encuentro poco amistoso entre Naga Sadow y Ludo Kressh, se nos muestra el interior de la tumba del Lord Sith -fig. 45-. Esta presenta una curiosa mezcla entre la escultura renacentista de sepulcros papales y la arquitectura egipcia, ya que encontramos esculturas sedentes y reflexivas de los fallecidos Lores Sith sobre pirámides truncadas. Korriban está basado en general en el Antiguo Egipto, pero siempre aportando matices que no lo conviertan en una copia fiel y le confieran su propia personalidad. Por ejemplo, a las afueras de la tumba de Marka Ragnos encontramos una esfinge combinada con un pilono que parece amarrarla al suelo por el centro de su cuerpo -fig. 46-. Alejándonos ya de Egipto, encontramos también el sacrificio de esclavos que son enterrados vivos junto con Marka Ragnos, para que le sirvan en el más allá -fig. 47-. Esto responde con algunos enterramientos de la cultura Moche -Perú- de los siglos II al VII d.C., e incluso con los vikingos. Continuando con la historia del cómic, el espíritu de Marka Ragnos se aparece a los enfrentados Naga Sadow y Ludo Kressh y les cuenta la Historia de la Orden Sith, la cual es bastante parecida al relato bíblico del Génesis: los Jedis Oscuros son expulsados de la Orden Jedi y deben exiliarse hacia lo desconocido, sin recursos, pudiendo compararse con la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. En ambos casos, se siguió a la oscuridad en vez de a la luz, lo que trae aparejado el castigo de la luz mediante la expulsión. El Lado Luminoso expulsó al Lado Oscuro del Edén que era la Orden Jedi primigenia, debido a que contradecía los principios de la misma y se servía de conocimientos prohibidos. No debería de extrañarnos toda esta simbología escondida cuando ya hemos visto el interés del propio George Lucas por cualquier clase de mitología y religión, interés que bien podría trasladar a los distintos creadores que trabajaban en diversos materiales de Star Wars debido a, como ya se ha explicado, la fácil identificación y asimilación de una historia por el aficionado cuando este conoce su esquema pero no lo reconoce inmediatamente, sino a través del subconsciente. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS44 La mitología bíblica anterior se entremezcla con la citada explicación de la llegada de los Jedi Oscuros a Korriban, ya explicada. Ahora debemos añadir la identificación total de los habitantes originarios de ese planeta con los aztecas o, más bien, con habitantes prehispánicos de América en general, ya que por su vestimenta y forma de los refugios -piramidales, pero hechos con lo que parecen madera y pieles o tejidos diversos, como los tipis, por lo que nos estaríamos situando geográficamente en Norteamérica-. También se menciona el mestizaje entre la raza Sith original y los Jedi Oscuros llegados a Korriban, igual que ocurrió entre los españoles y los integrantes de las civilizaciones prehispánicas. Hay toda una mezcla de religión, mitología e historia de distintas épocas y orígenes geográficos, pero de conocimiento público, buscando de nuevo la comprensión y el gusto del lector. Dejando ya de lado toda esta hipótesis, podemos volver a los elementos concretos y “tangibles” a través de los ropajes de influencia egipcia de la Emperatriz Teta -fig. 48, soberana del citado planeta Koros Major, cuya capital es Cinnagar, y todo su sistema-, o los de Odan-Urr y Memit Nadill -ambos Jedi-, que responden a los del Japón medieval -entre los siglos XII y XVI-. Seguramente estén basados en el atuendo del samurái debido a su pertenencia a la Orden jedi y la similitud de la misma en algunos aspectos con el samurái y su código, como se ha explicado en el espacio dedicado al Episodio IV. Aún podemos citar otros tres elementos a destacar. Primero: el interior del palacio de la Emperatriz Teta -fig. 49- combina la arquitectura egipcia con las formas curvas. Segundo: el viaje de los hermanos Gav y Jori Daragon para establecer rutas comerciales a semejanza de las establecidas por fenicios y griegos en su momento, sin saber con seguridad a dónde se dirigían en sus primeros viajes, ni que fueran a encontrarse con otros pueblos o cómo iban a reaccionar estos ante ellos -al igual que les sucede a Gav y Jori, cuando encuentran por accidente a los Sith y les revelan la existencia de toda una República Galáctica-. Tercero: el castillo de Naga Sadow en la luna de Korriban llamada Khar Shian -fig. 50- vuelve a presentar la influencia egipcia en sus formas, ya que está compuesto de mastabas rematadas por pirámides truncadas. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº3 -1996- En The Golden Age of the Sith Nº3 -1996, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.-, continuamos en la Era de la Antigua República, en el 5000 a.B.Y. Se nos muestra por primera vez la capital galáctica, el planeta Coruscant -aún lejos de ser la ciudad planeta que conoceríamos en Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma-. En él, pueden observarse pirámides en plena construcción junto a otros edificios que por sus formas pueden recordar a catedrales góticas y castillos alemanes neogóticos -fig. 51-. Las pirámides mencionadas son eminentemente egipcias -de cuatro lados y totalmente lisas, ya que se combina la forma egipcia con materiales LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS45 más “futuristas”, metálicos y cristalinos, dando como resultado estructuras similares a la pirámide de cristal situada frente al Museo del Louvre-, y llama la atención el recurso a tipologías religiosas del medievo como la catedral, más concretamente de estilo Gótico -s. XII a XVI- y el estilo Neogótico, de pleno siglo XIX y comienzos del XX. Aparte de estas construcciones, tenemos el antiguo Senado de Coruscant -fig. 52-, que no poseía cubierta. Parece ser una mezcla entre un ágora griego -función-, un anfiteatro romano -forma más o menos circular y graderío escalonado- y la arquitectura mítica de la Torre de Babel como lugar preeminente y central desde el que realizar los discursos, pudiendo ser un simbolismo de las distintas lenguas y especies alienígenas que pueblan la República Galáctica. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1 -1997- Procedemos ahora a analizar el quinto arco argumental de la serie de cómics Tales of the Jedi con The Fall of the Sith Empire Nº1 -1997, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.-. Al ocurrir inmediatamente después de The Golden Age of the Sith, nos seguimos encontrando en el 5000 a.B.Y. Las portadas de esta serie siempre siguen un mismo patrón -fig. 53-: uno de los personajes protagonistas aparece en el centro con gran detalle, mientras que a las espaldas del mismo aparece un mural cuyas características responden con la pintura mural y el relieve del Antiguo Egipto: ley de la frontalidad o uso de la perspectiva jerárquica. Además, uno de los personajes del mural porta la barbilla osiríaca y junto a él aparecen guerreros massasi que llevan un tocado claramente inspirado en el nemes del Antiguo Egipto. Solo hay un rostro dentro de esta composición que se presente de manera frontal, correspondiendo a Naga Sadow, el personaje protagonista dibujado en detalle que aparece en el centro de la portada. Se puede observar un arquitrabe sobre este mural sustentado por dos cariátides que vuelven a mezclar elementos egipcios -nemes en combinación con corona de la diosa Hathor, ambos elementos ligeramente modificados y sirviendo esta última como unión entre el arquitrabe y la cariátide-. El arquitrabe presenta decoración geométrica pero también de inspiración egipcia. Otros elementos a destacar son los controladores aéreos de Koros Major -fig. 54-, que visten armaduras que se podrían asemejar a las de los soldados de las legiones romanas y la pista de aterrizaje de la ciudad de Cinnagar - fig. 55-, de nuevo con elementos arquitectónicos de la cultura egipcia como pilonos y pirámides truncadas. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS46 Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº3 -1997- En este tercer número de The Fall of the Sith Empire -1997, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.-, solo hay un elemento a destacar: el uso de animales de guerra por parte de los Sith -fig. 56-. Esto traza un paralelismo con el vehículo armado explicado en el apartado dedicado a Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca, el AT-AT. Se puede observar que esta maquinaria es la evolución tecnológica y armamentística del citado uso de animales, marcando a la vez un nexo de unión entre el Antiguo Imperio Sith de Naga Sadow y el Imperio Galáctico de Darth Sidious, cuyo auge y caída vemos entre los Episodios III y VI. Por tanto, es muy probable que esta característica del ejército Sith no sea casual. Seguimos encontrándonos en el 5000 a.B.Y. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº 4 -1997- El cuarto volumen de The Fall of the Sith Empire -1997, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.- recoge de nuevo solo un elemento a destacar. En este caso, se trata de la vestimenta de los guardias de Coruscant -fig. 57-, inspirada en la de los soldados del Antiguo Egipto. Esta parte del quinto arco argumental de Tales of the Jedi continúa su desarrollo en el 5000 a.B.Y. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº5 -1997- Nos hallamos ya en el último número de The Fall of the Sith Empire -1997, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Darío Carrasco Jr.-, que sigue transcurriendo en el 5000 a.B.Y. Aquí hay dos elementos importantes a destacar. Por una parte, tras la derrota de Naga Sadow y poco después de los festejos por la victoria de la República, el Jedi Odan-Urr explica su idea de fundar un gran centro del conocimiento en el planeta Ossus, que acabaría dando lugar a la antigua Biblioteca Jedi -fig. 58-, ya que en ese planeta se hallaba la sede principal de la Orden Jedi, pero esta no había ordenado aún de manera adecuada sus archivos. La inspiración del edificio que Odan-Urr imagina es claramente egipcia, ya que se compone de formas arquitrabadas, pilonos y decoración a base de obeliscos. Además, podemos sugerir que el concepto que el guionista sigue para el desarrollo de esta idea de Odan-Urr es la desaparecida Biblioteca de Alejandría -siglo III a.C. – siglos III/IV d.C.-, ya que ambas son el mayor centro de conocimiento de su momento, tienen una función formativa en todas las ramas del conocimiento, y acaban teniendo un destino trágico que hace desaparecer tanto el edificio que la alberga, como gran parte de los documentos que conservan. Por otra parte, el derrotado Naga Sadow se exilia en Yavin IV, debido a que no le es permitido volver a Korriban tras haber expuesto la existencia de los Sith a la República, perdiendo la ventaja táctica y el factor sorpresa que suponía que la mayoría LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS47 de la galaxia creyera que estaban extintos. Es así como el Lord Sith, acompañado de sus guerreros massasi -los que más tarde observamos mutados por la alquimia Sith cuando Exar Kun visita Yavin IV mil años después- se refugia en este planeta, e inicia la construcción de los diferentes Templos Massasi que la Alianza Rebelde usa en Star Wars Episodio IV -fig. 59-, siguiendo la forma piramidal característica de los templos Sith y que sigue ligando a esta raza y Orden con el Antiguo Egipto. Star Wars: Yoda Stories -1997- Con Star Wars: Yoda Stories -1997, desarrollado y publicado por LucasArts- nos adentramos por primera vez en los videojuegos en este trabajo. Aquí solo hay un elemento a destacar, y es la aparición del personaje de Indiana Jones en la misión final del juego -fig. 60-. Así, al igual que ocurre entre los Sith y el Antiguo Egipto, se refuerza la relación entre ambas sagas más allá de que compartan guionista -Lawrence Kasdan- o productor -George Lucas a través de Lucasfilm-. Supuestamente, el tiempo en el que se sitúa este juego corresponde con el momento inmediatamente posterior al Episodio V, ya que se basa en el entrenamiento de Luke Skywalker con Yoda entre los Episodios V y VI. Sin embargo, aunque pertenece a Leyendas, no podemos decir que los hechos que presenta hayan ocurrido realmente. Star Wars Adventure Journal Nº14: From the Files of Corellia Antilles -1997- From the Files of Corellia Antilles -1997, Timothy S. O’Brien- es un artículo de la revista Star Wars Adventure Journal -1996-1997, Peter M. Schweighofer-, en este caso el número 14 de la misma. Nos hallamos ante la primera revista analizada en este trabajo. El texto explicaba tanto el método arqueológico como los distintos proyectos arqueológicos llevados a cabo durante la Era de la Nueva República, es decir, situados posteriormente a Star Wars Episodio VI. Sigue la técnica narrativa del manuscrito encontrado, ya que se supone que el texto está escrito por el doctor Corellia Antilles, profesional de la arqueología. Este texto aprovecha bien la oportunidad de conocer, desde el punto de vista de un profesional, el trabajo arqueológico dentro de Star Wars. Aunque hemos citado su situación después de los hechos del Episodio VI, no podemos saber el año exacto en el que el ficticio doctor escribe el texto. Star Wars Jedi Knight: Dark Forces II -1997- Regresamos al medio electrónico del videojuego con Star Wars Jedi Knight: Dark Forces II -1997, desarrollado y publicado por LucasArts-. Este, como su nombre indica, es la segunda parte de Dark Forces, videojuego donde se presenta al personaje de Kyle Katarn. Kyle Katarn es un stormtrooper que abandona las filas del ejército del Imperio, tras saber que fue el mismo régimen al que servía el que ordenó el asesinato de su padre. Es así como en Dark Forces se nos presenta a Kyle LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS48 robando los planos de la Estrella de la Muerte -que son los que más tarde se usan en el Episodio IV para averiguar la debilidad del superarma imperial-, y llevando a cabo toda una serie de misiones al servicio de la Alianza Rebelde como venganza contra el Imperio. En esta segunda parte, Katarn descubre que posee una conexión con la Fuerza que decide explorar y entrenar, comenzando a usar un sable láser como arma. Su enemigo será el Inquisidor Jerec -fig. 61-, que es el principal elemento en relación con la arqueología a destacar de este videojuego. Jerec pertenece a la especie alienígena miraluka, que aunque nacen ciegos en lo que al sentido de la vista se refiere, tienen muy desarrollada la capacidad de “ver” con la Fuerza. Jerec fue originalmente un maestro y arqueólogo Jedi que cayó al Lado Oscuro y pasó al Cuerpo Imperial de Inquisidores, en parte por su ansia de conocimiento de cualquier tipo, y en parte para poder salvar su vida. Fue aprendiz de la Jedi Jocasta Nu -que aparecerá por primera vez en 2002 en Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones-, arqueóloga especializada en xenoarqueología -rama dentro de la arqueología galáctica que será explorada más adelante-, siguiendo los pasos de su maestra. Se dedicó a estudiar el pasado de los Jedi, y al igual que le sucedió a Exar Kun, se siente especialmente atraído por aquellos temas relacionados con los Sith: conflictos, artefactos o poderes prohibidos. A pesar de su definición como arqueólogo, nunca se le ve en acción como tal, sino como Inquisidor en caza y captura de Jedi ocultos del Imperio, como Kyle Katarn. A pesar de encontrarse activo durante los hechos de los Episodios I, II y III, no aparece en estas películas por dos razones. La primera es que su maestra Jocasta Nu solo aparece a partir del Episodio II, y la segunda es que Jerec marcha en una misión en busca de conocimiento a las Regiones Desconocidas, durante las Guerras Clon –conflicto que se inicia justo al final del Episodio II y que halla su fin en el Episodio III. Para poder evitar la enumeración posterior de otros materiales en los que solo se va a destacar el personaje de Jerec, y así no tener que reiterarnos en la explicación del personaje, pasaremos a citar ahora las publicaciones en las que vuelve a hacer acto de presencia de manera importante: Dark Forces: Soldier for the Empire -primer número de la serie de novelas Dark Forces, 1997, William C. Dietz, Leyendas-, Galaxy of Fear: Spore -noveno número de la serie de novelas Galaxy of Fear, 1998, John Whitman, Leyendas-, y Star Wars Republic: The Dreadnoughts of Rendili -serie de cómic Star Wars Republic, arco argumental Nº 16, 2004, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema, Leyendas- donde es mencionado. Jerec puede considerarse una oportunidad perdida en cuanto a mostrar el trabajo arqueológico galáctico se trata, puesto que se podrían haber aprovechado sus conocimientos y su deseo de ampliar los mismos para justificar excavaciones bien desarrolladas y controladas, en busca de redescubrir el pasado Jedi o Sith pero, como hemos mencionado, se hace hincapié sobre todo en su aspecto de Inquisidor. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS49 Tales of the Jedi: Redemption Nº1 -1998- De vuelta en el cómic, afrontamos ahora el último arco argumental de Tales of the Jedi con Redemption Nº1 -1998, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Chris Gossett-. Volvemos a la Era de la Antigua República, al 3986 a.B.Y., por lo que estamos ante la continuación de The Sith War -el mencionado arco argumental que no se trabajaría debido a la ausencia de elementos a destacar-. En este primer número, el personaje de Ulic Qel-Droma, que ha perdido su conexión con la Fuerza debido a la intervención de la Jedi Nomi Sunrider en el arco argumental anterior, busca un planeta que habitar en soledad para intentar recuperar su poder. Así, visita primero Yavin IV, que ya había tenido gran importancia con Exar Kun y el propio Ulic Qel- Droma -ambos Jedi caídos al Lado Oscuro-. Al ser un lugar que le provoca tormento psicológico, decide marcharse a otro planeta, que acaba siendo el helado Rhen Var -fig. 62-. Según cita el piloto de su nave, este planeta ha perdido la práctica totalidad de su población debido a que no se supo a adaptar a la Edad de Hielo, que cambió drásticamente el clima del planeta. Es decir, se tienen en cuenta las distintas fases geológicas y climáticas que ha atravesado la Tierra, para dar un mayor realismo a la evolución de los planetas habitados en Star Wars o a situaciones concretas que puedan presentar. Tales of the Jedi: Redemption Nº3 -1998- En Redemption Nº3 -1998, guión de Kevin J. Anderson y lápices de Chris Gossett-, se nos presenta el planeta Cathar, hogar de una especie alienígena basada en leones antropomorfos. En él, pueden observarse construcciones que forman tótems -fig. 63, realizados mediante el relieve y pintado del mismo en troncos de enormes árboles-. Debemos comparar este árbol-tótem con la Columna de Trajano -113 d.C.- ya que, aunque no comparte la función original funeraria del monumento romano, sí que refleja la historia de la Jedi Sylvar -nacida en el planeta Cathar- mediante el tallado en relieve y pintado del árbol-tótem, justo como la Columna de Trajano recoge la vida del emperador romano en diferentes escenas. Otra diferencia entre ambos elementos es precisamente esa división organizada de la Columna Trajana en diferentes escenas, situadas una a continuación de otra y que suben en espiral por su fuste, mientras que en los distintos árboles-tótem no se observa un orden ni una división concreta. Este es el último cómic que se trabajará de la serie Tales of the Jedi. Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma -1999- Prácticamente con el cambio de siglo y milenio, se estrenó en el cine la primera parte de lo que más tarde sería conocido por los aficionados como la Trilogía de Precuelas33. Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma -1999, dirigida por George Lucas-, supuso un avance tecnológico total respecto al último estreno fílmico de LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS50 la saga, Star Wars Episodio VI, pero sí que se trata de un retroceso temporal al mostrarnos la juventud de Obi-Wan Kenobi -Ben Kenobi en la Trilogía Original- y del propio Anakin Skywalker -posteriormente Darth Vader-. La historia comienza en una nave de la Federación de Comercio, a la que han sido enviados Obi-Wan Kenobi y su maestro Qui- Gon Jinn, con el fin de negociar el fin del bloqueo comercial que esta organización había impuesto al planeta Naboo. Las negociaciones no llegan a buen puerto y deben huir al mencionado planeta Naboo, donde los dos Jedi se encontrarán con el gungan Jar-Jar Binks, que los guía a la ciudad submarina de Otoh Gunga. El líder de los gungan, Nass, les proporciona una nave con la que atravesar el núcleo acuático del planeta y llegar así a la ciudad de Naboo, con el fin de rescatar a la Reina Padme Amidala y llevarla ante el Senado de Coruscant para que denuncie en persona la situación de su planeta. 33 Nombre con el que los aficionados de Star Wars conocen al conjunto de los Episodios I, II y III, ya que los hechos que narran suceden antes de la Trilogía Original –Episodios IV, V y VI. Así logran llegar a Theed -fig. 64-, la capital de Naboo, el primer elemento a destacar de esta película. Es evidente a primera vista que esta ciudad bebe de la arquitectura renacentista -siglos XV – XVI, aunque en Italia puede fecharse incluso en el siglo XIV- y barroca -finales del siglo XVI – siglo XVIII-, pero podemos avanzar incluso más atrás en el tiempo, llegando a observar influencias de Bizancio, concretamente de Santa Sofía de Estambul -antigua Constatinopla-. En este caso, el Palacio Real de Theed es una variante muy aproximada de este edificio religioso, eliminando sus alminares añadidos posteriormente a su construcción original -principios del siglo VI-. La cúpula central del palacio es prácticamente idéntica a la del edificio en el que se basa, con un anillo con vanos bajo ella para permitir la entrada de luz. Sin embargo, la cúpula ficticia es un poco más rebajada que la original y descansa, tras el mencionado anillo, sobre un cilindro que en principio añadiría demasiado peso a la estructura -debemos recordar que los cineastas pueden tomarse licencias creativas en cuanto a este tipo de elementos, aunque también puede ser que en la galaxia de Star Wars se haya desarrollado la arquitectura a tal nivel, que cualquier problema estructural aparente pueda solucionarse sin dejar a la vista las medidas adoptadas para ello-. Continuando el paralelismo con Santa Sofía, el Palacio Real de Theed tiene acceso mediante un pórtico de cuatro vanos, siendo parecido pero no doble como el del edificio bizantino34. Hay también cierta influencia del Panteón de Roma, en cuanto a que la sala donde se halla la cúpula principal responde en su planta a la base circular de la cúpula, lo que acaba creando un gran cilindro que es disimulado en el exterior por las salas adyacentes, que no dejan ver esta forma claramente35. En frente del palacio, podemos encontrar una construcción que se identifica con la tipología del arco de triunfo. De nuevo se realiza una variante para otorgarle un toque diferenciador, que es la LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS51 combinación de la semiesfera con esta estructura de origen romano. Esta semiesfera es atravesada por una bóveda de cañón, que da lugar a que el vano resultante tenga un arco de medio punto. Este acaba resultando más prominente que en los ejemplos reales de arco de triunfo, debiendo decorarse la rosca de ambos lados para no dejar a la vista un macizo pétreo monocolor. El arco de triunfo de Theed funciona como acceso a la plaza del Palacio Real, en simetría con la entrada al propio palacio. Esta plaza es cuadrangular, estando dos de sus lados ocupados por el Palacio Real y el arco de triunfo, y los otros por una serie de palacios menores, seguramente habitados por integrantes de la corte de la Reina Amidala36. 34 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. Pp. 58-59. 35 Ibídem. P. 59. 36 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 62. Ningún rincón de Theed se libra de la aplicación de soluciones arquitectónicas de inspiración bizantina, renacentista o barroca, independientemente de su función. Incluso un lugar que debería tener precisamente una arquitectura lo más funcional posible, como es el hangar de Theed, posee una rica decoración interior en la que señala el lugar que ocupan los elementos sustentantes a través de columnas adosadas y pilastras, mientras que en la entrada o salida del lugar hallamos decoración escultórica, lo que no es práctico, ya que puede dificultar el tránsito de las naves y estas a su vez pueden afectar rápidamente su estado de conservación37. Qui-Gon Jinn y Obi-Wan Kenobi consiguen huir de Naboo en la Nave Real de la Reina Amidala, al coste de sufrir daños en la nave debido al citado bloqueo impuesto por la Federeación de Comercio, cuyas naves droides consiguen afectar a los motores de la Nave Real. Es por ello que deben realizar un aterrizaje de emergencia en Tatooine, con el fin de encontrar las piezas necesarias para arreglar la nave y continuar su camino hacia Coruscant. Es así como Qui-Gon, y Padme Amidala -disfrazada de una dama de servicio- conocen al aún niño Anakin Skywalker, que trabaja como esclavo al servicio de Watto –su madre también sufre esclavismo. 37 Ibídem. P. 63. Es así como se nos presenta la ciudad de Mos Espa -fig. 65-, que presenta unas características constructuvas bastante distintas a Mos Eisley, la ciudad del mismo planeta Tatooine mostrada en el Episodio IV. Mos Espa está realizada en su totalidad con adobe, ya que el planeta proporciona cantidades ingentes para este tipo de material de construcción. No parece haber una planificación urbana clara, sino que Mos Espa parece haber surgido a medida que nuevos habitantes llegaban al lugar y construían su refugio pegado a otro anterior, lo que favorecía el mantenimiento de LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS52 una temperatura estable. La forma de estas casas es la más simple posible: un cubo rematado por una cúpula que actúa de cubierta, no más de dos plantas y pocos vanos para la ventilación o paso de luz -lo que se explicaría con las numerosas tormentas de arena del planeta y sus altas temperaturas-. Si nos centramos en la casa de Anakin -fig. 66-, no se distingue de las del resto de Mos Espa: mismo material de construcción, forma cúbica, cubierta cupulada, ventanas irregulares en disposición y tamaño, etc. Las escenas donde presenciamos la casa de Anakin se grabaron en Túnez -igual que en Star Wars Episodio IV-, usándose una tipología constructiva del lugar llamada ksar38. Esta tipología constructiva se desarrolló de acuerdo a las necesidades específicas de las tribus seminómadas del país tunecino. Debido a las inclemencias que debían sufrir constantemente -tanto de temperatura como de ataques enemigos-, la conservación de los alimentos se convirtió en una parte fundamental de sus quehaceres, influyendo incluso en la arquitectura. También se tuvieron en cuenta las facultades de cada persona, ya que no todas tenían la capacidad de seguir un estilo de vida nómada debido a factores como la edad o las enfermedades. Es por ello que estas tribus desarrollaron la ghorfa, cuyos muros están hechos de barro y rocas, mismos materiales que se usaban para la cubierta. Para la realización de la misma debía recurrirse a una cimbra, que se retiraba después de que el barro se hubiera secado y permitía colocar materiales pétreos en la cúpula, lo que le daba más resistencia. Finalmente, se daba una capa de cal para proteger el núcleo de adobe y que no se desgastara rápidamente con el impacto continuo de los granos de arena. Estas construcciones se realizaban unas junto a otras, como se observa en el “barrio” de Anakin en Mos Espa, aunque en la película no llegamos a ver edificaciones de más de dos plantas, mientras que las ghorfas podían alcanzar las seis. Tampoco vemos un pozo en la casa de Anakin, cosa que sí podía estar presente en las ghorfas. Actualmente, muchas se hallan abandonadas por el paso de vida nómada al sedentarismo de parte de los bereberes, y las que se conservan están en buen estado debido a su uso turístico continuo después de que la zona de Matmana –donde se encuentran los ksar- fuera frecuentemente visitada por aficionados a la saga 39. Sin embargo, la transformación de estos restos del modo de vida nómada bereber en Túnez en hoteles, ha alterado profundamente su valor patrimonial y cultural original, por lo que la rápida adquisición de popularidad a través de una saga con alcance masivo como Star Wars, puede considerarse un arma de doble filo con más pérdidas -arqueológicas- que ganancias a la larga. 38 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 68. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS53 Avanzando en la historia, se llega al momento de la carrera de vainas, en un circuito a las afueras de Mos Espa -fig.67-. Las vainas -fig. 68- son un vehículo especialmente diseñado para alcanzar altas velocidades en tierra, ideales para realizar carreras donde los pilotos arriesgan sus vidas y demuestran sus habilidades y reflejos. Aunque por las altas velocidades que alcanzan podríamos compararlo con la actual competición de Fórmula 1, sería más apropiado, debido a que la estructura de las vainas se basa en dos grandes motores que tiran del habitáculo del piloto, compararlo con las carreras de cuádrigas que se realizaban en los circos romanos. Los participantes son numerosos, tenemos un graderío pletórico donde Jabba el Hutt -el mismo Jabba del Episodio VI- hace las veces de emperador al situarse en la mejor tribuna y dar inicio a la carrera, y la pista es en realidad un óvalo sobredimensionado, que aprovecha el accidentado paisaje de Tatooine para poner a prueba la habilidad de los pilotos. Otra similitud de Tatooine con Roma es la existencia de la esclavitud y el uso de la misma para la ostentación del poder en el planeta -tal y como hace Jabba el Hutt-, o mano de obra barata –caso de Watto con Anakin. La República ilegalizó la esclavitud, pero al situarse Tatooine en el Borde Exterior de la galaxia y estar gobernado de forma extraoficial por Jabba, no todas las leyes y avances de la República se han llegado a aplicar. Los esclavos pueden usarse como moneda y viven en barrios atestados -precisamente, Anakin vive con su madre Shmi en uno de esos barrios de esclavos-, aunque sus propietarios son reacios a deshacerse de ellos debido a la gran cantidad de trabajo que aportan, y su nulo coste al cubrir mínimamente sus necesidades40. Anakin gana la carrera de vainas y consigue dejar de ser un esclavo, no así su madre. Por otra parte, Qui-Gon Jinn había conseguido un acuerdo con Watto, donde además de ganar su libertad, Anakin les conseguiría de forma gratuita las piezas que necesitaban para arreglar la Nave Real si ganaba la carrera. Es así como finalmente los protagonistas logran partir a Coruscant -fig. 69-, la capital de la República Galáctica. 39 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 69. 40 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 164. Podemos hacer aquí un pequeño inciso para explicar una peculiaridad de este planeta: toda su superficie está totalmente construida, por lo que al querer hacer nuevas edificaciones estas deben realizarse sobre una construcción anterior. Aunque esta planificación urbanística es insostenible, a la larga acabó provocando una estratigrafía de dimensiones planetarias, donde puede distinguirse en cada nivel su época de construcción, desde el más antiguo en la parte más baja, ocupado por los más desfavorecidos, hasta las construcciones más modernas en la parte superior, LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS54 ocupadas por la clase alta. Entre estos edificios se encuentra el Senado galáctico -fig. 70-, que parece corresponder en la ordenación de sus propios elementos y los de su entorno al Templo de Luxor -Dinastías XVIII y XIX-. Una gran avenida libre de construcciones marca el camino a la entrada principal del edificio, que posee una serie de niveles que se salvan mediante escaleras, lo que recuerda a las terrazas del templo de Hatshepsut - Dinastía XVIII-. Una vez que se llega a la última terraza, encontramos una avenida de esculturas de guerreros giacomettianos, imitando la avenida de esfinges del Templo de Amón en Karnak41. 41 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. Pp. 29-30. Se llega así a la entrada del Senado, que posee dos grandes elementos verticales metálicos anclados a la fachada. Estos vendrían a ser los obeliscos anteriores al pilono del Templo de Luxor, situándose también en la entrada pero no adosados a esta. La gran diferencia entre el edificio del Senado de Coruscant y los templos de Luxor o Karnak residen principalmente en que estos dos últimos poseen en el recinto principal formas arquitrabadas, entrada con sentido de la verticalidad y desarrollo arquitectónico horizontal, mientas que el Senado posee una forma semiesférica y una entrada más horizontal que coincide con el soporte de esta semiesfera42. Los representantes de los planetas de la galaxia que se reúnen en este edificio necesitan de un lugar donde residir, ya sea de manera permanente o temporal. Es por ello que en las proximidades del Senado se construyeron los apartamentos para los senadores -fig. 71-. De ellos destaca enormemente la entrada, que de nuevo vuelve a beber de la arquitectura egipcia. Esta se basa en una sala hipóstila cuya altura y profundidad no quedan claros para el espectador, ya que, aparte de ser un decorado creado digitalmente, en ningún momento hay necesidad de mostrar el techo o un plano distinto para las escenas que allí se desarrollan. Lo que sí podemos saber es que esta sala tiene una planta circular, en correspondencia con el edificio del Senado43. Es decir, tenemos los elementos que conforman el conjunto del templo egipcio dividido entre varios edificios y con una alteración total de sus formas rectilíneas por otras curvas. Se aprovecha la planta circular para disponer las columnas de forma concéntrica, que debido a las posibilidades que ofrecen los efectos digitales del cine, poseen una altura y anchura muy superiores a las columnas de las salas hipóstilas de los citados templos de Luxor o Karnak. Otra diferencia importante es la decoración de los fustes. Siendo Coruscant la capital de una República Galáctica que acoge toda clase de culturas, religiones y especies, y estando esta sala hipóstila en un lugar donde se representa esta diversidad, se optó porque la decoración fuera totalmente neutra. Una serie de estrías horizontales marcan zonas de distintos tonos grisáceos -no sabemos si pintados o aprovechando la veta natural de la roca- que LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS55 van ascendiendo es espiral hacia el capitel, que no se llega a distinguir. La basa también es neutra, sin decoración y de un tono terroso que contrasta con los grises del fuste. Tampoco se observa que las columnas sigan un orden determinado, ya que la basa no aporta demasiadas pistas y el capitel -que sería el elemento que nos podría aclarar mejor esta cuestión-, como ya se ha mencionado, no se observa44. 42 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. Pp. 29-30. 43 Ibídem. P. 44. 44 Ídem. Tras la visita al Templo Jedi -que se analizará más adelante- efectuada por Qui- Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi, con el fin de que el Consejo Jedi decidiera aceptar o no como aprendiz a Anakin, y el encargo a los dos Jedi de regresar a Naboo con la Reina Amidala para poner fin al conflicto con la Federación de Comercio, los protagonistas abandonan la masificada Coruscant para regresar al planeta donde se encuentra el País de los Lagos. Antes de continuar con la historia, tenemos que hacer un pequeño alto para hablar brevemente de las influencias que se pueden observar en el desarrollo de la Orden Jedi, más allá de las apreciaciones hechas en el apartado dedicado a Star Wars Episodio IV. Los Jedi toman el concepto de monje guerrero del medievo y lo llevan a una escala galáctica. La comparación con las distintas órdenes religiosas de monjes guerreros no es casual, ya que como ellos deben seguir una serie de preceptos como el celibato, y su fin se fragua de una manera parecida a la de la Orden del Temple -1119 – 1312, como se desarrollará en el apartado correspondiente a Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith-. La existencia y cumplimiento de estos preceptos se mezclan con la marcada influencia japonesa, sobre todo samurái, en las vestimentas y una filosofía basada tanto en el budismo como el estoicismo – búsqueda de una armonía con el entorno o la Fuerza, y aceptación de los hechos como irreversibles y predestinados, aunque varias veces se obvia este hecho al seguir uno o varios Jedi una visión de la Fuerza con el fin de cambiar el futuro. De regreso en Naboo, la Reina Amidala decide buscar el apoyo de la especie gungan para llevar a cabo el enfrentamiento definitivo que acabe con el bloqueo comercial. Debido a la invasión del planeta por los droides de la Federación de Comercio, los gungan se ven obligados a trasladarse a su recinto sagrado, su Santuario - fig. 72-. Según la creencia gungan, el Santuario fue realizado por los “antiguos”, cerca del pantano de Lianorm. Este lugar siempre se ha usado como refugio en épocas de rencillas con los habitantes de Theed o entre los propios gungan. El espacio se encuentra en parte cubierto por la vegetación, que crece sobre restos de esculturas colosales. La parte mejor conservada de las mismas es la cabeza, pudiendo observar muchas de ellas a nivel del suelo, como si una catástrofe natural hubiera derribado LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS56 las esculturas hace mucho tiempo, así como la base de las mismas está muy afectadas por la acción de las raíces de los árboles. Este espacio está vedado para aquellos que no pertenezcan a la especie gungan45, pero debido a la situación extrema se permite el acceso de los humanos de Theed. Tenemos aquí, como ya ocurriera con los jawas en el Episodio IV, la creación de toda una mitología y folklore para enriquecer la historia de las nuevas especies presentadas. También es observable en la batalla final entre gungans y droides de la Federación de Comercio, el uso por parte de los primeros de catapultas de madera con las que arrojar esferas de energía y escudos de energía -fig. 73-. Su forma oval puede recordar al que se usaba en época de la República Romana -finales del siglo VI a.C. – finales del siglo I d.C.-, con la salvedad de que su gran resistencia viene de su composición, basada en la hidrostática. Actúa igual que un sable de luz, pudiendo repeler disparos bláster y soportar ataques físicos46, sustituyendo el uso de energía pura por el de un líquido no determinado, controlado y tensado de forma artificial hasta su límite. Esta película, al igual que los Episodios de la Trilogía Original, pertenece tanto a Leyendas como a Canon. Dark Tide I: Onslaught -2000-, Dark Tide II: Ruin -2000- Dark Tide I: Onslaught -2000, Michael. A Stackpole- es la primera parte de la Duología Dark Tide, siendo la segunda parte Dark Tide II: Ruin -2000, Michael A. Stackpole-. Ambos pertenecen a la serie The New Jedi Order. Se enumeran juntos debido a que contienen los mismos elementos a destacar, ahorrando así un espacio que se puede dedicar a otro material. En Dark Tide I: Onslaught tenemos toda una serie de alumnos del curso de arqueología de la Universidad de Agamar -en el planeta Agamar-, como son Denna, Jens, Trista Orlanis y Vil. La maestra de todos ellos es Anki Pace, a la que acompañan en la expedición arqueológica realizada en la Era de la Nueva República a Bimmiel, en el 25 d.B.Y. Es la propia Anki Pace el único personaje de la Universidad de Agamar que aparece en ambas novelas. Especializada en xenoarqueología, posee el título de doctora en arqueología por la Universidad de Mrlsst -en el planeta del mismo nombre-, trasladándose luego a la Universidad de Agamar para trabajar como profesora. En la citada expedición al planeta Bimmiel, próximo a las Regiones Desconocidas, descubrieron una serie de artefactos Jedi y una momia perteneciente a un alienígena de la especie Yuuzhan Vong 47 , que no pertenecía originalmente a la galaxia donde se desarrolla la historia de Star Wars. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS57 45 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 157. 46 Ibídem. P. 236. 47 Los Yuuzhan Vong llegaron a la galaxia a través de las Regiones Desconocidas, desde un punto desconocido del espacio. Son una especie bastante curiosa, ya que no son afectados por el poder en la Fuerza de los Jedi, así como poseen armas y naves biológicas resistentes a prácticamente cualquier tipo de energía, incluida la del sable láser. Allá por donde pasaban dominaban todos los planetas que se encontraban, llegando hasta la capital galáctica -el planeta Coruscant-. La Nueva República no consigue derrotarles, teniendo que aceptar como solución a la invasión la coexistencia con la especie Yuuzhan Vong. No se explica en profundidad el funcionamiento del Departamento de Arqueología de la Universidad de Agamar, pero sí se deja claro que este está especializado en xenoarqueología y que es uno de los más reputados en la aún corta existencia de la Nueva República. Tampoco se analiza en exceso la Universidad de Mrlsst, solo se da entender que ofrece estudios en varias ramas del conocimiento, entre ellas la arqueología. Esto supone cierto retroceso respecto a las explicaciones detalladas en torno a la organización y trabajo del Instituo Obroan de Arquelogía. Lo mismo puede decirse de la expedición arqueológica a Bimmiel, donde aparte de los participantes y restos materiales y biológicos hallados, no tenemos más datos. Aunque se insiste en que la excavación es llevada a cabo por un grupo de profesionales formados o en formación, que representan a una institución respetada como la Universidad de Agamar y que todo lo que aquí se realiza es legal, hay una identificación indirecta entre arqueología y expolio. Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones -2002- Regresamos al medio fílmico con la segunda parte de la Trilogía de Precuelas, Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones -2002, dirigida y guionizada por George Lucas-. Han pasado diez años desde el final del Episodio I. La ahora senadora Padme Amidala se dirige al Senado de Coruscant -edificio ya explicado- cuando sufre un atentado, pero sale ilesa. Debido al peligro en el que ahora se encuentra, el Consejo Jedi decide enviar al ahora caballero Jedi Obi-Wan Kenobi y a su aprendiz Anakin Skywalker para su escolta continua. Padme sufre otro atentado a pesar de la protección de los Jedi, por lo que se decide que se traslade a su planeta junto con Anakin Skywalker. Es en este momento cuando podemos hacer el primer inciso para destacar un elemento de la película. Se trata de la casa de la familia de Padme Amidala -fig. 74-. Esta se halla en una parte menos céntrica de la ciudad de Theed que la vista en el Episodio I, que combina la planificación de calles medieval cristiana o islámica serpenteantes y sin regularidad- con la arquitectura clasicista de las casas que se encuentran en las mismas. Así, la casa de los Naberrie -auténtico apellido de Padme Amidala- tiene el acceso cubierto con un pequeño pórtico de arcos de medio punto, y LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS58 una escalera que salva la diferencia entre el nivel de la calle y el de la planta baja de la casa48. Hay que mencionar que esta vivienda aparece solo en las escenas eliminadas de la película, por lo que en ningún momento llega a mostrarse en el Episodio II. 48 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 64. Mientras tanto, Obi-Wan Kenobi se encontraba investigando el segundo atentado contra Padme, lo que le acaba llevando a la Bilbioteca Jedi -fig. 75- en busca de información sobre el planeta Kamino, que parece no existir. Es en la Biblioteca donde se nos presenta a la maestra Jedi anteriormente Mencionada, Jocasta Nu -fig. 76-, especialista en arqueología y maestra del también analizado Inquisidor Jerec. En este caso debemos hacer un análisis doble del personaje, ya que su historia difiere dependiendo de si obedecemos a Leyendas o Canon. En Leyendas, Jocasta Nu tiene toda una carrera desarrollada en arqueología, desde su formación como aprendiz hasta el ejercicio de su profesión, una vez que fue ordenada caballero Jedi. No se ha llegado a especificar dónde trabajó ni sus contribuciones a los conocimientos históricos o arqueológicos de la Biblioteca Jedi, pero sí se conoce que colaboró con los ExplorCorps. Los ExplorCorps -Cuerpos de Exploración Jedi- se encargaban de cartografiar la galaxia, registrando todos los cuerpos celestes y creando un mapa de navegación lo más preciso posible. La exploración era indiscriminada y no seguía un orden determinado, por lo que muchas veces se descubrían civilizaciones desconocidas o restos de las mismas, siendo Jocasta Nu la que se encargaba de su estudio al ser experta en xenoarqueología. La xenoarqueología se basa en el análisis de especies alienígenas y sus culturas, existentes o desaparecidas, a través de los restos materiales de las mismas. Si nos guiamos por la historia del personaje en Canon, nunca formó parte en su juventud de los ExplorCorps ni se especializó en arqueología, sino en documentación, pasando directamente a trabajar en la Biblioteca Jedi una vez que alcanzó el rango de caballero Jedi. Así, nunca tomó como aprendiz a Jerec. Tras la visita a la Biblioteca, Obi-Wan Kenobi se marcha al planeta Kamino, donde descubre que la República cuenta con un ejército de clones y que la base genética de los mismos es el cazarrecompensas Jango Fett. El maestro Jedi persigue a Jango hasta el planeta Geonosis -fig. 77-, que es el siguiente elemento que debemos destacar. Geonosis es un planeta habitado por una especie insectoide con una arquitectura particular, basada en una mezcla de varias influencias y estilos. Principalmente, se trata de una mezcla de construcciones de última tecnología -implantadas por la Confederación de Sistemas Independientes 49 para fabricar droides de batalla a gran escala- con un estilo constructivo propio de su especie excavado en la roca y con uso de adobe, ya que las condiciones climáticas de Geonosis son muy parecidas a las de Tatooine50. Los elementos decorativos y estructurales son de corte medieval, con gran uso del arco ojival gótico, contrafuertes y columnas. La influencia medieval continúa en la LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS59 sala de reuniones de los líderes separatistas, donde pueden observarse hologramas “colgando” de las paredes, como si de estandartes se trataran 51 . También hay influencias romanas en la arena de combate geonosiana -fig. 78, Arena Petranaki-, que responde de nuevo a la tipología del anfiteatro, con la diferencia de que está totalmente excavado en la roca, por lo que sería una fusión entre la tipología romana y el sistema constructivo de Petra. A la vez, los elementos estructurales vuelven a ser góticos52, así que tenemos una mezcla nabatea, romana y medieval. No quedan más elementos que destacar dentro de esta película, por lo que solo nos queda decir que se puede encuadrar dentro tanto de Leyendas como de Canon. 49 Impulsada por la Federación de Comercio, se trata de una alianza entre varios planetas que desean emanciparse de la República por razones diversas. Se halla dirigida desde las sombras por el Conde Dooku –Darth Tyranus-, antiguo Jedi que dejó la Orden por desavenencias con el Consejo. 50 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 88. 51 Ibídem. Pp. 90-91. 52 Ibídem. P. 92. Into the Great Unknown -2004- Into the Great Unknown -2004, guión de W. Haden Blackman y lápices de Sean Murphy- es la segunda gran aparición del personaje de Indiana Jones dentro de la saga de Star Wars -fig. 79- después del videojuego Star Wars: Yoda Stories. En este cómic, Han Solo y Chewbacca se encuentran a bordo del Halcón Milenario, huyendo del Imperio. No teniendo más opción que escapar, y con la nave gravemente afectada, saltan al hiperespacio con unas coordenadas de destino desconocidas, puestas al azar. Es así como acaban apareciendo frente al planeta Tierra, para acabar aterrizando de emergencia en Norteamérica. Han y Chewbacca deciden bajarse de la nave y explorar los alrededores, pero son descubiertos por una tribu india indeterminada, que los ataca lanzando flechas. Chewbacca escapa ileso, pero Han es mortalmente herido y muere finalmente dentro del Halcón. Con la nave totalmente averiada y su mejor amigo muerto, Chewbacca decide afrontar la tristeza convirtiéndose en el guardián del Halcón Milenario y los restos mortales de su mejor amigo. Cientos de años después, la nave es redescubierta, siendo el arqueólogo Indiana Jones quien se encarga de su estudio. Indiana no encuentra manera de saber a lo que se enfrenta, pero el extraño artefacto le resulta vagamente familiar. Por otra parte, se nos revela que Chewbacca permitió el paso de Indiana a la nave ya que le recordaba a su fallecido amigo Han Solo, habiendo sobrevivido durante siglos gracias a que la especie wookie tiene una larga esperanza de vida. También se nos revela que fue Chewbacca quien originó la leyenda del sasquatch, ya que varias personas se acercaron sin saberlo anteriormente a la nave solo para ser repelidas por lo que ellas pensaban que eran un gran simio. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS60 Aunque este cómic no sea oficial dentro de Leyendas -ya que en esta línea temporal Han Solo no visita la Tierra en ningún momento-, sí que es bastante anecdótico en cuanto a que une dos de la sagas más famosas de la historia del cine - ambas relacionadas con George Lucas- y establece una relación directa entre los personajes de Han Solo y de Indiana Jones. Seguramente haya contribuido el hecho de que ambos personajes estén interpretados por Harrison Ford, pero es cuanto menos imaginativo aprovechar un personaje de Star Wars, como Chewbacca para justificar el origen de una leyenda norteamericana como el sasquatch. En este caso, podríamos decir que estamos viendo la influencia de la arqueología “popular” -una saga de películas sobre un arqueólogo, y sus aventuras, que se han hecho un hueco en la cultura popular- en los autores que trabajan en Star Wars. Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith -2005- Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith -2005, dirigida por George Lucas- comienza con una gran batalla sobre la capital galáctica, Coruscant, resultado de todo el desarrollo de la Guerra de los Clones que comienza al final del Episodio II. Anakin y Obi-Wan se hallan en el epicentro de la batalla, con la misión de rescatar al Caciller Supremo Palpatine -Darth Sidious, posteriormente el Emperador Galáctico-. Tras llevar a cabo con éxito su misión y aterrizar en Coruscant, al día siguiente del rescate, tras haber sido nombrado por Palpatine como su representante ante el Consejo Jedi, Anakin acude al Templo Jedi para informar al Consejo de la decisión del Canciller, que es aceptada con la condición de no otorgar el rango de maestro Jedi a Anakin. El Jedi cree que esta decisión es injusta, pero la acaba acatando. En estas escenas se nos presentan varias partes del Templo Jedi que no se pudieron observar en detalle en los dos Episodios anteriores –al final de esta película hay otras escenas donde se muestran más partes interesantes del Templo Jedi, pero vamos a hacer un estudio general del mismo a continuación. Desde el exterior, el Templo Jedi -fig. 80- tiene forma de enorme pirámide truncada rematada por cinco torres, una en cada esquina y otra más en el centro, más grande y que destaca sobre el resto. Por esta forma exterior podemos ver que de nuevo tenemos la influencia del Antiguo Egipto o de la civilización maya53 -aunque es más probable la egipcia por una razón que se explicará a continuación-. La importancia de este edificio para la República queda reflejada de manera simbólica, ya que la altura total de la construcción, con las torres incluidas, es mayor que cualquier otro edificio de la ciudad -debemos recordar que Coruscant es una ciudad-planeta, por lo que debe haber un sinnúmero de niveles bajo el edificio actual del Templo, como luego comprobaremos-. Esto vendría a representar su papel como guardianes de la paz y poseedores de una comprensión mayor de la galaxia que la de alguien no sensible a la Fuerza. Además, vendría a significar su constante vigilancia sobre todos los planetas y seres de la galaxia54. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS61 El acceso al Templo tiene también influencia egipcia. En parte, repite la fórmula del Senado con un acceso mediante terrazas con escaleras, sacado a su vez del templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari, habiendo también una avenida de esculturas, también como en el Senado y el Templo de Amón en Karnak, pero invirtiendo totalmente la solución. No se deja un gran espacio central flanqueado por las esculturas, sino que estas se convierten en grandes bloques monolíticos con bajorrelieves de caballeros Jedi del pasado, situados unos muy próximos a otros, lo que podría entenderse como metopas sobredimensionadas usadas como elemento de regulación del acceso. Sus dimensiones permiten perfectamente el paso entre ellos y proporcionan sombra en la entrada, pero suponen una alteración total de dos conceptos de la arquitectura de la Antigüedad: la sala hipóstila del templo egipcio y el pórtico del templo griego o romano. Tendríamos una sala hipóstila exterior sin cubierta que acogería la función de pórtico, en un retorcimiento total de los elementos citados. En el interior, sí que se puede observar mayor normalidad en los elementos sustentantes, que parecen respetar las características formales de las columnas de tradición clásica. Esto se encuentra acorde con el carácter del lugar como sede de una institución que busca el orden y la paz de la galaxia55. Aunque hemos dicho que los órdenes de las columnas son próximos a los clásicos, en ningún caso son copia de los mismos, sino que de nuevo se retuercen hasta crear algo totalmente nuevo de acuerdo al avanzado nivel la sociedad que se nos presenta. No hay coincidencia, total o parcial, con órdenes griegos, romanos o cualquier otro que haya sido recogido en tratados de arquitectura. Los fustes son totalmente lisos, lo que nos acercaría al orden toscano, y aunque también tenemos una basa y un capitel, no podemos clasificar ni identificar con un orden existente ninguno de los dos elementos. La basa está adosada a los muros, siendo cilíndrica y rematada por un corte inclinado del que surge el fuste a través de anillos concéntricos. Por su parte, el capitel nunca es mostrado, aunque no debería extrañarnos una solución parecida a la adoptada en la basa. El fuste es de diversos colores y aporta algo de viveza al interior56. 53 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 35. 54 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 36. 55 Ibídem. P. 38. 56 PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. P. 39. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS62 El Templo Jedi parece estar claramente inspirado en dos tipologías arquitectónicas de la Antigüedad fusionadas: el zigurat y la mastaba. La forma de pirámide truncada nos recuerda a la mastaba egipcia, debiendo añadir el hecho de que bajo el Templo Jedi existen los restos de un antiguo templo Sith, accesible desde la parte más profunda del templo a través de un túnel vertical. Esto vendría a responder de una forma casi perfecta la planificación de la mastaba: el Templo Jedi sería la construcción visible de la mastaba, donde se dejaban las ofrendas para el difunto y se hallaba su estatua, el túnel de acceso al templo Sith correspondería con el pozo que comunicaba el lugar de ofrendas con la tumba en sí, y la cámara funeraria sería el olvidado templo Sith. Por otra parte, la referencia al zigurat puede entenderse a través de la función simbólica de la arquitectura del Templo Jedi. Las torres que rematan la edificación acercan la misma con el cielo, con el plano superior de existencia accesible solo a aquellos que se han unido a la Fuerza. Además, una de estas torres contiene en su cénit el espacio de reunión del Consejo Jedi, el espacio más sagrado del Templo, en consonancia con la simbología del zigurat donde su parte más sagrada se encontraba en la cima del mismo. También se puede ver una asociación e interrelación entre mastaba, zigurat y Templo Jedi: la parte superior de los tres representa a los vivos, la divinidad y el Lado Luminoso, mientras que la parte inferior de las dos últimas edificaciones representan a la muerte y a los Sith, al Lado Oscuro. Regresando al desarrollo de los acontecimientos de la película, Anakin se siente cada vez más rechazado e incomprendido por la Orden, a la vez que tiene sueños donde presiente la muerte cercana de su esposa embarazada. La Guerra de los Clones sigue en desarrollo y Obi-Wan Kenobi es enviado al planeta Utapau para derrotar al General Grievous, el líder separatista tras la muerte del Conde Dooku al inicio de la película -y aprendiz del mismo-. Mientras, Anakin descubre la identidad como Lord Sith del Canciller Palpatine, revelando la información a los Jedi, que envían a sus mejores duelistas a enfrentarlo. No así a Anakin, al que dejan como última línea de defensa del Templo Jedi, en caso de un ataque dirigido por Darth Sidious, si sobrevive a la emboscada. El Lord Sith derrota a tres de los cuatro Jedi que acudieron a enfrentarlo, siendo Mace Windu el último en pie. Teniendo acorralado a Sidious, Anakin aparece y traiciona a su compañero Jedi, ya que el Sith le había asegurado con anterioridad que poseía el poder para salvar a su esposa. Es así como Anakin cae al Lado Oscuro y es nombrado Darth Vader, siendo su primera misión invadir el Templo Jedi y acabar con todos los practicantes del Lado Luminoso allí presentes, incluidos los niños -siendo este el momento de la película en el que se ven otras partes del Templo Jedi, como se ha advertido anteriormente-. Darth Sidious, aún Canciller Supremo, ordena al ejército clon de la República la ejecución de la Orden 66, que dictaminaba la eliminación total de los generales Jedi -y de los Jedi en general- por considerárseles traidores a la República. Es aquí donde comienza la anteriormente mencionada comparación entre la traición a la Orden LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS63 jedi y la ejercida contra la Orden del Temple. En ambos casos, tenemos a un orden de monjes guerreros guiados por una serie de preceptos que se desprenden de la religión que profesan -Dios para los Templarios, la Fuerza o el Lado Luminoso para los Jedi-, que tras obtener un poder sin precedentes -los Templarios consiguieron expandirse por toda Europa desde su inicial sede de Jerusalén, mientras que los Jedi consiguieron llegar hasta el confín conocido de la galaxia-, son traicionados por un poder que podría considerarse superior a ellos -el rey Felipe IV de Francia y el papa Clemente V por parte de los Templarios, y el Canciller Supremo por parte de los Jedi- por razones más o menos fundadas –las presiones de Felipe IV a Clemente V por su endeudamiento con la Orden del Temple, y la pertenencia de Sheev Palpatine a la Orden Sith, su estatus como Lord Sith de la misma y el odio que había desarrollado hacia los Jedi a causa de ello, y de representar unos ideales democráticos totalmente contrarios a los suyos. Tras esto, los integrantes de ambas órdenes son perseguidos y ejecutados -los Templarios eran torturados y obligados a “confesar”, para seguramente pasar a ser pasto de las llamas poco después, mientras que los Jedi son abatidos por sus propias tropas en cuanto la ocasión se presenta, o son delatados por otros habitantes de la galaxia que siempre tuvieron recelos de ellos por distintas razones-. Después, se elabora una justificación para estos actos desde el mismo poder superior que los traicionó -los Templarios fueron acusados de todo tipo de herejías, mientras que a los Jedi se les acusó de querer usurpar el poder Senado y convertirse en los gobernantes de la República- para que aquellos que aún creían en su inocencia como mínimo duden, y acaben entregando o delatando a los huidos. La justificación para la disolución de ambas órdenes se basó en parte en su propio comportamiento -el secretismo en torno a las ceremonias que los integrantes de la Orden Temple celebraban, dispersaron todo tipo de rumores acerca de los actos que ellas se llevaban a cabo, mientras que los Jedi habían intervenido con anterioridad en la política de la República, a veces como meros intermediarios representantes de la República, pero en otras ocasiones siguiendo una iniciativa propia, externa a la opinión del Senado, al creer que era lo correcto según las enseñanzas Jedi-. Por último, en ambos casos hubo también una finalidad de usurpación de sus posesiones y reaprovechamiento de las mismas –los fondos económicos de los Templarios fueron requisados y sus posesiones repartidas entre el resto de órdenes existentes, mientras que Palpatine ansiaba el conocimiento que guardaba la Cámara de la Biblioteca Jedi, y reconvierte el Templo en su palacio imperial una vez se autoproclama Emperador Galáctico. En este Episodio aparece por primera vez en el medio fílmico el planeta Kashyyk -fig. 81-, del que es originaria la especie wookie. -había aparecido anteriormente en Star Wars: The Holiday Special de 1978, pero se ha dejado fuera de este trabajo debido a su escasa calidad, al igual que ocurre con la serie animada Ewoks, LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS64 emitida entre 1985 y 1986-. Como se ha referenciado en el apartado dedicado a El Retorno del Jedi, los wookies -fig. 82- son una versión más agresiva de los ewoks en cuanto a apariencia, pero también más evolucionada -debemos recordar que la especie wookie se creó antes que la ewok-. Sus refugios -fig. 83- siguen la idea de la cabaña ewok de Endor, construyéndolas en los árboles y aprovechando el follaje como camuflaje, pero adaptando su tamaño a la especie que la habita y con formas mucho más complejas y estéticas. Muy al contrario que los ewoks, los wookies sí mantienen cierto contacto con la República y su tecnología, lo que se refleja en el desarrollo de aparatos voladores básicos -fig. 84- con materiales orgánicos basados en insectos. Sí que hay más independencia tecnológica en cuanto a las armas -fig. 85-, ya hemos visto que usan ballestas en vez de los bláster estándar, a lo que hay que añadir escudos y armadura de madera, así como lanzas57, observables en la batalla que se libra en Kashyyk entre los wookies y el ejército droide de la Confederación de Sistemas Independientes. Estas armas están hechas de otros materiales orgánicos además de la madera, como el hueso y el cuerno, que pueden aparecer combinados o no con metales y tecnología bláster58. Tras esta explicación de la traición masiva de los soldados clon a los generales Jedi a través de la galaxia, Yoda y Obi-Wan Kenobi acuden al Templo Jedi, donde descubren lo ocurrido y deciden que Yoda enfrentará a Sidious, que se acaba de nombrar a sí mismo Emperador, mientras que Kenobi irá a enfrentar a su antiguo alumno. Yoda pierde su duelo pero Obi-Wan derrota a Darth Vader en Mustafar, llevando a Padme Amidala -esposa de Anakin, y que había ido a confrontarlo esperando que se arrepientiera de sus actos- a la estación espacial de Polis Massa, donde da a luz a los gemelos Luke y Leia, muriendo poco después. Es precisamente la estación espacial de Polis Massa -fig. 86- la que ahora requiere nuestra atención. La estación espacial, aparte de tener instalaciones médicas, actúa como base del Consejo Kallidahin de Investigación Arqueólogica. La estación espacial de Polis Massa se halla en un cinturón de asteroides, que en el pasado fue un planeta del mismo nombre habitado por la especie eelayin. Los kallidahin desarrollaron la teoría de que los eelayin eran su antepasado directo, decidiendo la instalación de unas instalaciones de investigación que acabarían dando lugar a la estación espacial59. Este es el último elemento a destacar de esta película, que podemos situar tanto en Leyendas como en Canon. 57 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 204. 58 Ibídem. P. 251. 59 Ibídem. P. 205. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS65 Knights of the Old Republic: Days of Fear Nº2 -2007- El único elemento a destacar de este cómic -2007, guión de John Jackson Miller y lápices de Brian Ching-, es la plataforma de aterrizaje de la República cerca del Frente Mandaloriano en el planeta Serroco -fig. 87-, que es una recreación de la plaza central de Tenochtitlán. Los hechos narrados ocurren en la Era de la Antigua República, en el 3963 a.B.Y. Knights of the Old Republic: Exalted Nº1 -2008- En Exalted Nº1 -2008, guión de John Jackson Miller y lápices de Bong Dazo-, se debe destacar el templo del Excelso de Odryn -fig. 88-. Esta resulta ser una acrópolis realizada en madera -primer material usado en la construcción de los templos griegos-, que combina elementos de los templos griegos y romanos -arcos de medio punto- clásicos, o más bien de la arquitectura de ambas sociedades. Dentro de esta acrópolis hay una zona de almacenaje de artefactos Sith -fig. 89-, que parece responder a un depósito de exvotos de los templos griegos o romanos, sobre todo debido al desorden y al amontonamiento para hacer hueco a más artefactos. En cualquier caso, no responde a una estructura de museo o almacén del mismo, a pesar de que los artefactos tengan identificación. Por último, el búnker de Odryn -fig. 90, personaje de la raza twi’lek que actúa como uno de los villanos de la historia, siendo el protagonista un Jedi acusado falsamente de asesinato llamado Zayne Carrick-, es una mezcla de cabaña vikinga y de una torre de vigilancia o puesto avanzado de madera -la cabaña estaría rematando la torre de vigilancia-. Nos encontramos aún en el 3963 a.B.Y. Knights of the Old Republic: Vindication Nº1 -2008- En este cómic -2008, guión de John Jackson Miller y lápices de Brian Ching- se nos presenta la Hacienda Draay en Coruscant -fig. 91, perteneciente a la madre de otro de los villanos de esta serie de cómics, un maestro Jedi que busca asesinar al protagonista Zayne Carrick, ya que este fue el único que escapó de una matanza planeada de aprendices Jedi, siguiendo una visión de la Fuerza que daba a entender que uno de ellos se convertiría en un poderoso Lord Sith-. El Patio que da acceso a esta hacienda está claramente inspirado en el Patio de los Leones de la Alhambra, mientras que su interior es de estilo gótico. La hacienda en sí es un edificio basilical con unas cinco naves, la central más ancha, con bóvedas nervadas. No se observa que las columnas o pilares sigan un orden claro, pero por el uso del fuste liso podría ser toscano con capiteles que actúan como lámparas. Este edificio tiene un espacio reservado como depósito de artefactos Sith -fig. 92-. Podríamos decir que es más un museo que un depósito, todo está ordenado como si de una exposición se tratara, con estanterías y vitrinas. Sin embargo, no hay cartelería -u hologramas- que contengan información de cada artefacto expuesto. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS66 Vemos aquí influencia de la arquitectura nazarí, que no había aparecido antes en todos los materiales analizados, incluso de un monumento concreto como es la Alhambra de Granada. El interior de la Hacienda Draay sigue en cambio un estilo gótico, lo que es una combinación bastante curiosa no vista antes en este universo. Además, se le suma la presencia de un museo mínimamente acondicionado que responde a las características de una colección privada. Su organización es muy parecida a la que se sigue en la Biblioteca Jedi, por lo que no sería extraño que el maestro Draay siguiera el esquema de la misma para organizar su colección de artefactos Sith. No se esclarece el origen de los mismos, por lo que seguramente se traten de objetos expoliados de los que los Jedi no tienen conocimiento. Al ser una acción llevada a cabo por el villano, se está identificando al expolio a los ojos del lector como algo negativo -por la asociación de los actos del villano como actos de maldad-, lo que es un buen sistema para dar a entender la idea básica de la ilegalidad del expolio, pero necesitaría de un mayor desarrollo y una justificación razonada para que el espectador no solo asimile que el expolio es negativo, sino por qué lo es. Continuamos en el 3963 a.B.Y. Star Wars: The Clone Wars -2008 – 2013- Nos adentramos por segunda vez en el campo de la serie animada para televisión, en este caso en tres dimensiones. En The Clone Wars -Lucasfilm Ltd., Lucasfilm Animation, Lucasfilm Animation Singapore- vuelve a aparecer el personaje de Jocasta Nu, pero cada aparición de este personaje está absolutamente centrado en su papel como guardiana y máxima experta de la Bilbioteca Jedi. Sí que se puede observar mejor este espacio, llamando la curiosidad el hecho de que no se observa ningún artefacto en sí en el espacio de la Biblioteca, que es de libre acceso para todos los integrantes de la Orden. Hay estanterías con volúmenes que parecen ser electrónicos - hololibros- por su brillo azulado, y mesas con proyectores holográficos donde consultarlos, pero poco más. En cambio, la Cámara de la Bibioteca Jedi -fig. 93-, es más interesante. A ella solo pueden acceder Jedi que tengan el rango de maestro debido a los conocimientos avanzados que posee, tanto de la Fuerza en general como de los Sith en particular. Aquí observamos una ordenación de los artefactos muy parecida a la vista en la Hacienda Draay, con vitrinas de cristal que guardan todo tipo de elementos: desde armas hasta holocrones –aparatos que contienen todo el conocimiento que en ellos se quiera integrar, permitiendo al Jedi “navegar” por su interior, guiado por una copia digital del ser que creó el holocrón. Como elementos concretos a destacar encontramos las armaduras de los soldados clon -fig. 94-, los arcos de energía de las Hermanas de la Noche -fig. 95- y el electrolátigo zygerriano -fig. 96-. La armadura de los soldados va evolucionando conforme avanzan los Episodios, pudiendo ver variaciones leves entre las armaduras observables en Star Wars Episodio II, esta serie, Star Wars Episodio III y la armadura definitiva observable en Una Nueva Esperanza, que permanecerá LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS67 sin grandes variaciones hasta el final de El Retorno del Jedi. Comparte las mismas características de las de los posteriores stormtroopers, variando únicamente el número de piezas de la armadura plastoide y la comodidad, que es menor debido a que son los primeros modelos creados. Llama la atención su casco con visor en forma de T60, que recuerda al casco corintio -krános- estilizado. El arco de energía es un arma característica de las Hermanas de la Noche, una organización radicada en el planeta Dathomir y liderada por la Madre Talzin. Esta hermandad, integrada solo por mujeres, representa tanto al mito griego de las Amazonas como a las teorías de existencia de matriarcados durante la Prehistoria, especialmente en el Paleolítico y el Mesolítico. El primer supuesto se apoya en que este grupo está formado solo por mujeres, que viven apartadas respecto al resto de habitantes de Dathomir actuando solo cuando es estrictamente necesario, y para el segundo podríamos observar que las Hermanas de la Noche controlan el entrenamiento de los guerreros zabrak -especie alienígena cercana en apariencia al ser humano, diferenciándose en una piel que tiene distintos tonos de color y la posesión de una serie de cuernos que forman un anillo en la cabeza. Darth Maul, el Lord Sith derrotado por Obi-Wan Kenobi en el Episodio I, pertenece a esta especie- y supervisan sus progresos, siendo bastante superiores a ellos en un enfrentamiento directo. 60 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 237. Esto se plasma en la serie mediante el hecho de que son las Hermanas de la Noche, y especialmente la madre Talzin, las mejores guerreras en su planeta. Sus habilidades son físicas y sobrenaturales, controlando la brujería -en realidad, este es un uso alternativo de la Fuerza cercano al Lado Oscuro-. Este poder sobrenatural y los rituales que lleva aparejado vuelve a relacionar a las Hermanas de la Noche con el periodo prehistórico, ya que la Madre Talzin actuaría como la chamán del grupo, dirigiendo los rituales de una religión basada más en los hechizos y la magia que en la adoración a un dios propiamente dicho. El arco de energía vendría a reforzar aún más la relación entre las Hermanas de la Noche y la Prehistoria, ya que esta arma aparece a finales del Paleolítico Superior. Volvemos a tener un caso como el de la ballesta bláster de Chewbacca, donde se reimagina un aramamento “clásico” y se adapta a la tecnología imperante en Star Wars. En este caso, la cuerda y el proyectil son de energía61, lo que supone un menor poder destructivo, al tratarse de un tipo de energía que se puede manipular con las manos sin sufrir daños en el proceso –al menos, no se muestra en la serie que sus portadoras se protejan más allá del uso de guantes, aunque no sabemos el material con el que estos se fabricaron. También es más complicado su uso debido a la exigencia de una puntería casi perfecta, y una agilidad y habilidad extremas para su manejo, al estar en desventaja con un bláster convencional. Estos requisitos propician que se uso esté restringido LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS68 dentro de las Hermanas de la Noche al grupo de las Cazadoras, una fuerza de élite bajo el mando directo de la Madre Talzin 62 . Podemos ver también a la hermandad femenina de Dathomir como la versión de Star Wars de las Amazonas griegas, cuyo toque distintivo es su mayor espiritualidad y misticismo representado a través de su brujería y poderes sobrenaturales. Por último, y cambiando al planeta Zygerria, podemos hablar del electrolátigo zygerriano, arma usada para obligar a los esclavos a realizar trabajos cuando se encuentran exhaustos, para frenar revueltas o simplemente por crueldad63 - Zygerria se encuentra en el Borde Exterior de la galaxia al igual que Tatooine, y comparte con el planeta desértico la omnipresencia de la esclavitud y el incumplimiento total de las leyes de la República-. Esto responde con el estereotipo del uso del látigo con los esclavos, en situaciones como la construcción de las pirámides en Egipto, y con cualquier sociedad esclavista de la Antigüedad estereotipada que haya sido mostrada en medios audiovisuales. 61 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 247. 62 Ídem. 63 BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. P. 247. Esta serie se ubica entre los Episodios II y III, pero sus capítulos no tienen un orden cronológico concreto, o al menos no se televisaron siguiendo ese orden. Hay algunas excepciones de arcos argumentales que ocupan tres o más capítulos, o capítulos autoconclusivos que hacen referencia a hechos anteriores ya televisados. No hay un arco argumental o capítulos específicos que traten la arqueología, pero podemos destacar el arco de Mortis -tercera temporada- debido a su tratamiento de la mitología creada alrededor de la Fuerza, sus dos polos, la profecía del Elegido y el equilibrio. Así, tenemos un análisis a los elementos propios de la “religión” Jedi desde el interior de la propia saga, lo que aporta un punto de vista interesante y ayuda al espectador a entender mejor las influencias externas para el desarrollo de toda esta mitología. Esta serie de animación pertenece tanto a Leyendas como a Canon. Star Wars: The Old Republic -2011- Los elementos más importantes a destacar dentro de este videojuego online creado por LucasArts en colaboración con Electronic Arts en 2011, son dos. El primero es que nuestro personaje tiene una habilidad llamada arqueología, que puede desarrollar con el fin de conseguir artefactos con los que mejorar su equipo en determinados lugares del mapa de juego. Estos lugares se identifican con zonas donde se conoce de la existencia de restos arqueológicos sin trabajar, aunque la misma habilidad permite LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS69 al personaje “detectar” objetos en lugares aleatorios del mapa. Sin embargo, los objetos más valiosos y que aportan más beneficios al jugador, son los que se pueden extraer de ruinas concretas. En segundo lugar, tenemos al arqueólogo Shonbla -fig. 97-, que es un personaje NPC -Non Playable Character, personaje no jugable pero que cumple un rol dentro del avance del personaje del jugador en el juego y su historia-, que es el encargado de que nuestro personaje desarrolle la habilidad anteriormente mencionada. Shonbla es un arqueólogo profesional que imparte “cursos” de arqueología al jugador. Cuanto más nivel tiene este, más avanzados son los cursos de arqueología impartidos por Shonbla y mayores beneficios tiene para el jugador, ya que el estado del objeto encontrado mejora –mejorando sus características generales- y le permite llevar a cabo actuaciones en lugares donde se exige un nivel de habilidad más elevado, ya sea por el nivel de los enemigos que allí se hallan, o porque el objeto que se puede conseguir es de una rareza excepcional. Si bien no podemos exigir a un juego online una precisión minuciosa en la ejecución de esta habilidad por parte del jugador, como si de un paralelo de la realidad se tratara, sí que es curiosa la existencia de distintos niveles de conocimiento disponibles para el jugador conforme aumenta su nivel -esto responde a una de las estrategias más antiguas de los videojuegos: objetivo-recompensa. El jugador realiza una serie de acciones persiguiendo unos objetivos, que al cumplirlos le permiten acceder a una recompensa. Sin embargo, el siguiente objetivo que se le proporciona cuenta con una recompensa más interesante que la anterior, bien porque aumenta la dificultad o por lo tedioso de la acción a realizar para cumplir el objetivo, lo que estimula al jugador y evita que abandone el juego de una manera prolongada o definitiva-. Esto parece corresponderse con la formación académica real, donde la complejidad de los conocimientos aumenta conforme más se avanza en su sistema, necesitando de una serie de requisitos variados para acceder de un nivel educativo a otro más avanzado. Volviendo al desarrollo de la idea anterior, seguramente sería demasiado tedioso para el jugador tener que llevar a cabo toda la investigación arqueológica para poder obtener el artefacto, ya que lo que se busca es su obtención y uso rápido, necesidad a la que evidentemente se pliega la desarrolladora. Sin embargo, no estaría de más alguna explicación de conceptos básicos relacionados con la arqueología, para familiarizar mínimamente al jugador con la profesión. De Shonbla no sabemos mucho, solo que se dedica tanto a excavar como a proveer de materiales y consejos a otros arqueólogos, por lo que se puede afirmar que debe ser una eminencia en este campo en el momento en que se desarrolla el juego, el 3643 a.B.Y., aproximadamente. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS70 Dawn of the Jedi: Force Storm Nº1 -2012- Nos encontramos de vuelta en el medio del cómic -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema-, con la historia más antigua dentro de la línea temporal de Leyendas, que se remonta al 25793 a.B.Y. y nos muestra la Orden Jedi original, que en ese tiempo era conocida simplemente como Je’Daii, y cuyos principios variaban bastante de los que observamos en Star Wars Episodio IV, V, VI, I, II o III. Los Je’daii usaban tanto el Lado Luminoso como el Lado Oscuro de la Fuerza, ya que para ellos lo ideal era encontrar el equilibrio. Al inicio de esta historia se nos muestran varios planetas ya conocidos en el pasado, variando más o menos respecto a cómo nos son presentados en el “presente” -fig. 98-. Los wookies y su planeta Kashyyk son un estereotipo popular de la Prehistoria: hay una mezcla entre la apariencia simiesca de esta especie y el hecho de usar herramientas, que en este caso son armas en forma de bate. Dathomir -planeta muy utilizado en la serie de animación anterior- actúa como ejemplo de una “religión” más primitiva, basada en la magia, los rituales y los chamanes, recurriéndose de nuevo a un estereotipo de la Prehistoria. El caso de Ryloth, planeta de los twi’lek, es distinto. Su civilización pasa de ser sedentaria a nómada después de descubrir cómo interactuar con la Fuerza, lo que supone un proceso inverso al que normalmente siguen las demás civilizaciones, que pasan de ser nómadas a sedentarias. Hay también una identificación de la montaña como lugar sagrado para las civilizaciones antiguas de Star Wars, tal y como sucede con varias religiones de distintas edades de nuestra historia. Por su parte, el planeta Tython es un posible simbolismo del Imperio Alejandrino, y el ideal de Alejandro Magno de unificación de todos los pueblos que abarcaba el mismo. Es en este planeta donde se reúnen los sensibles a la Fuerza de todos los planetas nombrados y varios más desconocidos, pasando a considerarse entre ellos mismos un solo pueblo bajo el nombre de Je’daii. Por tanto, tenemos una representación muy acelerada de la historia humana desde el Paleolítico hasta el Helenismo griego. La historia del cómic prosigue, teniendo lugar la segunda migración de Tython - fig. 99-. Esta se originó debido a que comenzaron a nacer seres no sensibles a la Fuerza, y el planeta era demasiado peligroso para ellos, ya que no podían defenderse de la mayoría de las amenazas. Es así que estos seres, de diversas especies, deciden marcharse a otros planetas deshabitados o inexplorados, dando origen a muchas de las especies y civilizaciones posteriores de Star Wars. Podemos establecer una conexión entre este hecho, y la migración del hombre primitivo de África para posteriormente extenderse por casi todo el planeta Tierra, sufriendo adaptaciones evolutivas específicas dependiendo de las características del medio donde se establecía. Aún podemos citar más referencias importantes dentro de este número. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS71 En el planeta Tython, hay un lugar sagrado llamado Akar Kesh -fig. 100, Templo del Equilibrio-, basado en una serie de monolitos que rodean un estanque central. Tenemos así un ejemplo del uso del megalitismo en Star Wars, a semejanza al usado por el hombre entre el Paleolítico y la Edad del Bronce. También se cita al Planeta Tatooine como un lugar exuberante de vida, cuando en los análisis realizados hasta el momento veíamos que era desértico y con núcleos poblacionales dispersos. Esto supone una transformación total del planeta por razones naturales o antrópicas -nunca se ha esclarecido-, pero también la confirmación de que las creencias y folklore de la especie jawa tiene una base real. Esto nos causa el interrogante de cómo o por qué conocen ese hecho del planeta, mientras que el resto de los habitantes no pueden creer algo así. Por último, encontramos al Imperio Infinito -fig. 101-, organizado por la especie alienígena rakata, que se especializa en el uso del Lado Oscuro -pero no se les puede considerar Sith-. Este Imperio supone un estereotipo exagerado del Imperio Asirio –II milenio a.C. – siglo VII a.C.- y su crueldad, que si bien pudo ser real, en ningún caso alcanzaría a la del Imperio Infinito. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº2 -2012- En este segundo número del primer arco argumental de serie de cómics Dawn of the Jedi -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema-, tenemos más referencias a elementos concretos relacionados con la evolución humana durante la Prehistoria, mostrándose la domesticación de bestias de Tython -fig. 102- por parte de los Je’Daii. De aquí la historia se traslada al planeta Shikaakwa y su capital -fig. 103-, que es una referencia absoluta al Japón Feudal. El castillo de Shikaakwa imita en su forma al castillo feudal japonés, pero cambiando los materiales de construcción a otros metálicos, más acorde con los avances tecnológicos de los que disponen en este momento en Star Wars. Las armas y armaduras que se nos muestran en este lugar son de corte samurái. Incluso el sistema de gobierno está dividió en varios señores feudales con influencia en los bajos fondos, cada uno con su propio castillo. En este caso, el castillo de Shikaakwa que podemos apreciar es la fortaleza Ryo. Tanto el nombre del planeta como el de la fortaleza tienen su raíz etimológica en el japonés, lo que refuerza toda esta conexión. Por último, tenemos el templo de Quigong Kesh en el Desierto Silencioso de Tython -fig. 104-, para cuya construcción se aprovechó una caverna natural. Hay así cierta semejanza con el uso de las cuevas en la Prehistoria como lugares sagrados y de ritual. Seguimos en el 25793 a.B.Y. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0 -2012- Este número -2012, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- actúa como guía de todos los nuevos elementos que se presentan en esta serie al aficionado de Star Wars, con unas imágenes que son muy interesantes para analizar. Primeramente, encontramos la Ciudad Antigua en la luna de Bogan -fig 105., Tython LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS72 posee dos lunas que representan la ambivalencia de la Fuerza. Bogan, que representa al Lado Oscuro, y Ashla, que representa al Lado Luminoso-. Esta está basada en la fusión de zigurats y pirámides mayas, sin un orden concreto. Otro elemento arquitectónico destacable a través de las imágenes es Bodhi Kesh, el Templo de las Artes de Tython -fig. 106-. Este está conformado por cuatro casas romanas de grandes dimensiones, entorno a un impluvium central. Cada “casa” tiene acceso mediante un arco escarzano, con tres edificaciones con cubiertas a dos aguas unidas entre sí por mampostería. Cada una de estas construcciones tiene dos plantas -baja y primera-, ambas sustentadas por arcos de medio punto y columnas cuyo orden no se distingue. Podrían haberse usado a propósito estos elementos de la arquitectura clásica griega y romana al ser el Templo de las Artes, buscando uno de los puntos de referencia artísticos en la historia de la humanidad. El Templo de las Artes Marciales, Stav Kesh -fig. 107-, responde a la tipología de castillo, con elementos que se escapan a la época medieval, como la ausencia total de almenas, la construcción fusionada con la roca y el enorme talud. La Academia Je’Daii, Padawan Kesh -fig. 108-, responde también a la tipología de castillo donde vemos el toque de Star Wars en que dos torres, y lo que sería el patio de armas, se encuentran repletos de agua. Se combina además con construcciones similares a las pagodas o más bien a las estupas, que se asemejan bastante a las formas de cabañas posteriores de Kashyyk. Este Templo tiene una combinación de elementos antiguos y medievales de occidente y oriente. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº 1, 2 y 5 -2012, 2012, 2013- Estos tres números del segundo arco argumental de Dawn of the Jedi -2012 – 2013, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- se han unido en un solo espacio debido a que cada uno aporta un único elemento a destacar, evitando así párrafos demasiado breves. En el Nº1 podemos observar mejor la Ciudad Antigua de Bogan -fig. 109-, que podríamos comparar con Machu Picchu, al ser dos poblaciones ocupadas después de una migración -aunque Machu Picchu estaba habitada con regularidad servía como refugio en caso de emergencia- y posteriormente abandonadas por sus habitantes. En el Nº2 aparece la Biblioteca Je’Daii de Keleth -fig. 110-, la Biblioteca con todo el conocimiento original sobre la Fuerza en el origen de su estudio, que podría asimilarse de nuevo con la Biblioteca de Alejandría, por su importancia en este momento como enclave que guarda todo el conocimiento de la Orden Je’Daii. Esta biblioteca evolucionaría más tarde en la de Ossus planeada por Odan-Urr y la definitiva en el Templo Jedi de Coruscant. Por último, en el Nº5 se puede ver una de la salas interiores del Castillo de Ryo en Shikaakwa -fig. 111-, que recuerda a un patio o una sala hipóstila de un templo egipcio como el nombrado anteriormente de Karnak, con uso de sillería pero sin un orden concreto. Continuamos en el 25793 a.B.Y. LA ARQUEOLOGÍA EN STAR WARS73 Dawn of the Jedi: The Force War Nº2, 3 y 4 -2013, 2014, 2014- En este último arco argumental de Dawn of the Jedi -2013 – 2014, guión de John Ostrander y lápices de Jan Duursema- hemos avanzado un año en el tiempo, por lo que nos ubicamos en el 25792 a.B.Y., siendo una de las últimas publicaciones de Leyendas antes de la instauración del actual Canon por Disney. También seguiremos el método usado en el espacio anterior, juntando varios números donde solo se destaca un elemento. Comenzando con The Force War Nº2, tenemos un plan para matar a la Reina Déspota Hadiya -fig. 112, personaje que inició una guerra al querer gobernar sobre su planeta y extender su dominio sobre los más cercanos-, similar al usado por Roma para vencer a los lusitanos. Los Je’Daii infiltraron a uno de los suyos en las filas de la Reina Hadiya, ganándose su favor hasta estar lo suficientemente cerca de ella como para poder matarla mientras dormía, al igual que Viriato -180 – 139 a.C.- fue traicionado por uno o varios de los suyos buscando ganar el favor de Roma. En el Nº3 reaparecen los videntes -fig. 113-, pero al pertenecer estos a los Je’Daii, pasarían a ser, automáticamente, el primer ejemplo de ellos dentro del universo de Star Wars. Al igual que en la explicación anterior, se pueden comparar con la consulta de oráculos, o la lectura de las entrañas de un animal antes del combate - aruspicina etrusca-, para conocer el resultado, o su desarrollo, y actuar en consecuencia. Por último, en el Nº4 se da a entender al lector, indirectamente, que Tython se correspondería con el mito homérico de la Atlántida, ya que era un mundo en equilibrio y adelantado en desarrollo a su propio tiempo, que debe ser abandonado por una catástrofe natural – pero en este caso el desastre es originado por sus propios habitantes. Aquí finaliza el desarrollo de este Trabajo de Fin de Máster, que demuestra la existencia de un gran número de referencias y elementos históricos o arqueológicos dentro de Star Wars, se nos muestren estos de una manera más o menos velada. Es evidente que no se puede construir una evolución lógica de ambos campos a partir del orden de publicación seguido en este apartado, por lo que en el siguiente, la conclusión, realizaremos el orden cronológico dentro de la historia de Leyendas. Además, se tratarán otros aspectos, como la verdadera influencia de la arqueología real en la arqueología galáctica, mostrada a través de los treinta y siete años de publicaciones analizados, la influencia de la imagen de la arqueología en los medios de masas respecto a cómo los autores plasman el trabajo arqueológico en un videojuego, libro o cómic, y el objetivo principal de todo este análisis: la ponderación final de la arqueología y la historia en Star Wars Leyendas, su exposición correcta o incorrecta al público, y las correcciones necesarias u oportunas para mejorar sus apariciones, dentro de los límites que una historia de estas características puede imponer. — ——— CONCLUSIONES CONCLUSIONES77 Conclusiones: Tal y como se ha anunciado en el capítulo anterior, vamos a realizar ahora un análisis y estudio de la evolución de la arqueología e historia dentro de la cronología de Star Wars Leyendas, por lo que lo primero que haremos es situar en ese orden los materiales trabajados en el punto anterior. Solo se nombrarán los elementos arqueológicos e históricos de cada uno, ya que se han explicado con anterioridad y sería un tanto redundante. Sin embargo, para la explicación de la evolución sí que puede ser necesario repetir algún concepto, al igual que puede ocurrir con posteriores ideas desarrolladas, como la influencia de la arqueología real y de la imagen de la misma en los medios de masas, finalizando con el objetivo principal: el análisis crítico de la arqueología en Star Wars Leyendas, y las propuestas para una mejor representación o uso de la misma en este universo. De esta manera, podemos empezar con el eje cronológico -según Star Wars Leyendas- de los elementos con influencia arqueológica o histórica descubiertos, que se clasificarán en hechos históricos, elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos, personajes, otros elementos e instituciones arqueológicas: Dawn of the Jedi: Force Storm Nº1, 2, 4 y 0 -25793 a.B.Y.- Hechos históricos: presentación de civilizaciones conocidas con anterioridad en una época sin explorar, segunda migración de Tython, domesticación de bestias de Tython. Elementos arquitectónicos: Templo del Equilibrio Akar Kesh, planeta Shikaakwa y su capital del mismo nombre, templo de Quingong Kesh, Ciudad Antigua en la luna Bogan, Templo de las Artes Bodhi Kesh, Templo de las Artes Marciales Stav Kesh, Academia Je’Daii Padawan Kesh. Otros elementos: Imperio Infinito. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº1, 2 y 5 -25793 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos: Ciudad Antigua de Bogan, Biblioteca Jedi de Keleth, salas interiores del castillo de Ryo en Shikaakwa. Dawn of the Jedi: The Force War Nº2, 3 y 4 -25792 a.B.Y.- Hechos históricos: plan para eliminar a la Reina Déspota Hadiya Personajes: videntes Je’Daii. Otros elementos: correspondencia entre Tython y la Atlántida. CONCLUSIONES78 Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº0, 1, 2, 3 -5000 a.B.Y.- Hechos históricos: llegada de los Jedi Oscuros a Korriban tras su expulsión de la Orden jedi y destierro del territorio de la Antigua Republica, funeral de Marka Ragnos, sacrificio de esclavos de Marka Ragnos. Elementos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos: arquitectura de Cinnagar, esculturas de deidades o Lores Sith inmemoriales, interior de la tumba de Marka Ragnos, esfinge en el exterior de la tumba de Marka Ragnos, interior del palacio de la Emperatriz Teta, castillo de Naga Sadow en Khar Sian, paisaje urbano de Coruscant, antiguo Senado de Coruscant. Otros elementos: mezcla de civilizaciones de la Edad Antigua en la ropa de los personajes, drakar vikingo como nave teledirigida, Valle de los Sith, Yelmo de la Victoria, vestimenta de Naga Sadow, vestimenta de Ludo Kressh, vestimenta de la Emperatriz Teta, vestimenta de Odan-Urr y Memit Nadill. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1 y 3 -5000 a.B.Y.- Hechos históricos: uso de animales de guerra por parte de los Sith. Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: pista de aterrizaje de Cinnagar, antigua Biblioteca Jedi de Ossus proyectada por Odan-Urr. Otros elementos: portadas de la serie de cómics que siguen un mismo patrón, vestimenta de los controladores aéreos de Koros Major, vestimenta de los guardias de Coruscant, construcción de los Templos Massasi en Yavin IV. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1 y 2 -3998 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: planeta Ossus, monumento funerario de Freedon Nadd, la Reina Amanda y el Rey Ommin en Dxun. Personajes: caballero Jedi Tott Doneeta. Otros elementos: ciudad de Iziz, armadura y sable láser de Warb Null. CONCLUSIONES79 Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº1, 2, 3 y 4 -3996 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Mausoleo de los Enemigos Vencidos de Korriban, arena de combate de Yavin IV. Otros elementos: momificación de los cuerpos de los Lores Sith, Exar Kun referenciado por Cay Qel-Droma como Jedi arqueólogo, manuscritos de Freedon Nadd, traductor automático, “investigación arqueológica” de Exar Kun, guerreros Massasi de Yavin IV, cruces para amarrar a los prisioneros. Instituciones arqueológicas: Academia de Arqueología Jedi. Tales of the Jedi: Redemption Nº1 y 3 -3986 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: tótems-árbol del planeta Cathar. Otros elementos: planeta Rhen Var atravesando una glaciación. Knights of the Old Republic: Days of Fear Nº2 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: plataforma de aterrizaje de la República en el planeta Serroco. Knights of the Old Republic: Exalted Nº1 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos: Templo del Excelso de Odryn, búnker de Odryn. Otros elementos: zona de almacenaje de artefactos Sith. Knights of the Old Republic: Vindication Nº1 -3963 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Hacienda Draay en Coruscant. Otros elementos: depósito de artefactos Sith musealizado en la Hacienda Draay. Star Wars: The Old Republic -3643 – 3630 a.B.Y.- Personajes: arqueólogo Shonbla. Otros elementos: habilidad de arqueología mejorable del personaje controlado por el jugador. CONCLUSIONES80 Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma -32 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: ciudad de Theed, ciudad de Mos Espa, casa de Anakin en Mos Espa, Coruscant, Senado Galáctico, apartamentos de los senadores, Santuario Gungan. Otros elementos: circuito de vainas de Mos Espa, vainas, escudo gungan, Orden Jedi. Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones -22 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: casa de la familia de Padme en Naboo, Biblioteca Jedi, Geonosis, Arena Petranaki. Personajes: Jocasta Nu. Otros elementos: concepto de xenoarqueología. Star Wars: The Clone Wars -22 – 19 a.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Cámara de la Biblioteca Jedi. Otros elementos: armadura de los soldados clon, arco de energía, electrolátigo zygerriano. Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith -19 a.B.Y.- Hechos históricos: traición y ejecución de los Jedi por parte del Canciller Supremo. Elementos arquitectónicos, escultóricos o pictóricos: Templo Jedi, refugios wookie. Personajes: wookies. Otros elementos: ornitóptero wookie, armas wookie, Polis Massa. Le Dieu Mort -entre los Episodios III y IV, año sin especificar- Otros elementos: Museo Arqueológico del planeta Kinzor. CONCLUSIONES81 Into the Great Unknown -alrededor del Episodio IV, año sin especificar debido a su no oficialidad dentro de Leyendas- Hechos históricos: leyenda del sasquatch. Personajes: Indiana Jones. Otros elementos: expedición arqueológica de Indiana Jones. Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza -año 0- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: granja de los Lars, base rebelde de Yavin IV. Personajes: jawas, Greedo, Ben Kenobi, Darth Vader. Otros elementos: esqueletos de Dragones Krayt, uniforme de stormtroopers, ballesta wookie, sable de luz. Splinter of the Mind’s Eye -2 d.B.Y.- Otros elementos: “expedición arqueológica” de Luke y Leia a Mimban en busca del cristal Kaiburr. Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca -3 d.B.Y.- Hechos históricos: visiones de Luke Skywalker en la Cueva del Lado Oscuro de Dagobah. Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: interior de los edificios de Ciudad Nube, refugio de Yoda en Dagobah, Cueva del Lado Oscuro. Personajes: Boba Fett. Otros elementos: AT-AT. Star Wars: Yoda Stories -entre los Episodios V y VI, año sin especificar- Personajes: Indiana Jones. CONCLUSIONES82 Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi -4 d.B.Y.- Elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos: Palacio de Jabba el Hutt. Personajes: Jabba el Hutt, ewoks. Otros elementos: hacha gamorreana, foso del rancor, aldea Árbol Brillante de los ewoks. Jedi Knight: Dark Forces II -5 d.B.Y.- Personajes: Jerec. The Last Command -9 d.B.Y.- Personajes: arqueóloga Milanda Vorgan, profesor de arqueología Garv Debble. Otros elementos: expedición arqueológica ordenada por la Nueva República, prospección en el Monte Tantiss del planeta Wayland, damnatio memoriae del Emperador Galáctico por parte de los noghri. Mission from Mount Yoda -situado tras los hechos de la Trilogía de Thrawn, año sin especificar- Personajes: arqueólogos Dustangle y Dustini Spa Ronii. Otros elementos: “expedición arqueológica” dirigida por Dustangle y Dustini Spa Ronii. Before The Storm -16 – 17 d.B.Y.- Institución arqueológica: Instituto Obroan de Arqueología. Ambush at Corellia -18 d.B.Y.- Elementos arquitectónicos: cámara secreta piramidal Otros elementos: “expedición arqueológica” de Anakin, Jacen y Jaina Solo, excavación arqueológica masiva que sirve de tapadera a un expolio con aprobación del gobierno de Corellia por desconocimiento de este hecho. CONCLUSIONES83 Dark Tide I y II -25 d.B.Y.- Personajes: maestra de arqueología Anki Pace, alumnos de arqueología Denna, Jens, Vil y Trista Orlanis. Otros elementos: expedición arqueológica al planeta Bimmiel Institución arqueológica: Universidad de Agamar, Universidad de Mrlsst. From the Files of Corellia Antilles -Era de la Nueva República, año sin especificar- Otros elementos: texto sobre el trabajo arqueológico realizado en una época determinada por un profesional de la arqueología. Una vez realizado este eje cronológico, podemos extraer datos bastantes interesantes de cara a entender si la evolución de la arqueología e historia en Star Wars Leyendas sigue una lógica. Podemos observar que en los primeros años conocidos de esta línea temporal -Dawn of the Jedi-, hay referencias a elementos arqueológicos y hechos históricos concretos de épocas muy variadas, desde la Prehistoria al Japón Feudal, pero no existe la arqueología como ciencia, o existe pero no llega a ser nombrada. Esto puede tener su lógica, ya que los Je’Daii llevaban habitando ese planeta y manteniendo una civilización estable por cientos de años, por lo que podrían conocer perfectamente su historia en el planeta sin necesidad de recurrir al trabajo arqueológico. Al haber una primitiva Biblioteca Jedi, sí que podemos afirmar que existía la historia como rama del conocimiento -sobre todo porque los hechos conocidos más importantes tuvieron lugar poco antes de Dawn of the Jedi-. La relación entre las referencias históricas y arqueológicas tomadas para desarrollar los distintos entornos y personajes de este planeta, no es tan lógica como la que se observará en otros periodos de Star Wars Leyendas, ya que aunque el 25793 a.B.Y. se puede considerar la “Prehistoria “ e incluso “Prehistoria Reciente” -nos referimos a la correlación entre tiempo de Star Wars y tiempo real, ignorando los evidentes avances tecnológicos-, esto no se corresponde con la gran variedad de periodos históricos de los que se han extraído las bases visuales y argumentales: desde la Prehistoria a la Edad Moderna. Hay un vacío de 20793 años hasta que se llega a los hechos narrados en Tales of the Jedi, que comienzan con The Golden Age of the Sith en el 5000 a.B.Y. Aquí si hay ya una correspondencia entre el periodo histórico mostrado de Star Wars Leyendas, y aquel de la realidad en el que se basan los autores argumentales y visuales: la Edad Antigua. La principal base tomada es el Antiguo Egipto, junto con la Grecia Clásica CONCLUSIONES84 y la Roma Imperial. Egipto estará sobre todo asociada a los Sith, mientras que Grecia y Roma representarán a la República en todos sus aspectos: desde la arquitectura a la vestimenta de los personajes, aunque también hay toques egipcios pero menores que en Korriban. La aplicación de hechos históricos reales es observable en el uso de animales de guerra por los Sith y su llegada a Korriban, que como se explicó anteriormente se correspondían con civilizaciones como la cartaginesa o la azteca, respectivamente. Ya tenemos un total de cinco sociedades distintas representadas, todas ellas con presencia conocida en la Edad Antigua, salvo la azteca. El relato de la llegada de los Jedi Oscuros a Korriban por Marka Ragnos demuestra que hay un estudio de la historia -al menos por parte de la Orden Sith-, pero no podemos asegurar que esta historia esté cimentada en el trabajo arqueológico. La Orden Sith anhela sobre todo poder individual, poder que puede aumentarse a través de variados artefactos. Estos a su vez suelen encontrarse en las tumbas de antiguos Lores Sith o templos olvidados, por lo que estos usuarios del Lado Oscuro optarían seguramente por el expolio: no importa el beneficio colectivo del conocimiento generado a través de una excavación profesional, sino el poder individual que desprende el objeto que se busca. La Orden Jedi en este momento disponía de fondos documentales que necesitaban de ser ordenados. Estos fondos documentales abarcaban todo tipo de conocimientos, incluyendo históricos. Sin embargo, su fiabilidad no es total debido a que no tenían registrada la aún pervivencia de los Sith en Korriban, ni disponían de un espacio estrictamente diseñado para almacenar de forma ordenada los numerosos volúmenes. En cambio, sí que se puede confirmar la existencia del estudio de la historia y un posible trabajo arqueológico inicial, ya que no se menciona a la Academia de Arqueología Jedi -como sí se hará posteriormente-, pero sí que existen ya artefactos reservados a los maestros. Además, podemos afirmar también que este trabajo arqueológico inicial sí sería más profesional y minucioso, evitando el expolio. De nuevo hablamos sobre un supuesto al no mostrarse al lector de esta serie de cómic, pero los mismos principios de la Orden Jedi, como guardianes de la paz en la galaxia al servicio de la República, los obligaría a cumplir con la legislación que en el 5000 a.B.Y. existiera en torno a la arqueología. Igualmente, al no buscar obsesivamente el poder individual sino el avance general de la Orden y la galaxia que protegen, es más probable que su trabajo arqueológico fuera más profesional y minucioso dentro de sus posibilidades y sistema de trabajo desarrollado hasta esa época, ya que así extraerían más datos sobre los que basar la construcción de la historia de la Orden y de la República –que en la mayoría de las ocasiones, van de la mano. The Golden Age of the Sith es continuado por The Sith War -que no contenía elementos relevantes que citar-, y este arco argumental a su vez por The Fall of the Sith Empire. Es aquí cuando se observa la biblioteca que el Jedi Odan-Urr planea para el planeta Ossus, sede de la Orden, que por sus influencias egipcias CONCLUSIONES85 en las formas se ha identificado con la idea de la Biblioteca de Alejandría. Aquí sería donde se impartirían los primeros cursos de arqueología Jedi -diferenciada de la arqueología “normal” galáctica en que se enfoca especialmente en eventos relacionados con la historia Jedi y Sith-. Al poder encontrarse artefactos poderosos y peligrosos para aquellos no versados en el uso de la Fuerza, suele ser objeto de expolio por cazatesoros si llegan antes que los arqueólogos Jedi, que ponen en riesgo su propia vida por los elevados créditos -moneda de la República en Star Wars- que pueden pagar coleccionistas privados –hecho que, eliminando la presencia de un poder sobrenatural, no está muy lejos de la realidad. De nuevo hay un vacío de mil años hasta el 3998 a.B.Y., año en el que se inicia The Freedon Nadd Uprising, siguiente arco argumental dentro de Tales of the Jedi. Se puede observar ya en funcionamiento la Biblioteca Jedi de Ossus, existiendo ya la Academia de arqueología Jedi e impartiéndose cursos de formación específica en la materia. Esto se demuestra cuando Exar Kun se muestra excesivamente interesado en la historia Sith, y sobre todo cuando se presenta ante el también Jedi Cay Qel-Droma como Jedi arqueólogo, integrante de la Academia de Arqueología Jedi, pasando ya a Dark Lords of the Sith. El maestro de Cay y su hermano Ulic Qel-Droma, Arca Jeth, niega la pertenencia de Exar Kun a esa institución y su especialización en arqueología, pero precisamente su negación es la confirmación definitiva, puesto que solo niega su pertenencia, no la existencia de la Academia. La mentira de Exar Kun se demuestra cuando realiza la “investigación arqueológica” en Korriban sin llevar consigo material de trabajo. Solo busca artefactos que aumenten su poder y conocimiento sobre la Fuerza, sin importar su contexto, por lo que el Jedi estaría incurriendo en el expolio. Por otra parte, la conexión entre Jedi, Sith y Antiguo Egipto vuelve a hacerse patente con la presencia de Korriban y Jedi como Tott Doneeta, cuyo nombre está basado en el dios egipcio del conocimiento, ya que este Jedi se especializa más en el estudio profundo de la Fuerza que en las habilidades de combate. También está el caso de la tumba de Freedon Nadd en Dxun, basada en una fusión entre la mastaba y la pirámide, en el arco anterior de The Freedon Nadd Uprising. Aunque hay más elementos relacionados con el Antiguo Egipto, se van a obviar para dejar espacio a otros que hacen referencia a otros momentos históricos o la evolución de la arqueología galáctica. Por una parte, a pesar de todos los avances tecnológicos existentes, podemos observar que aún existen manuscritos al modo de los medievales con miniaturas y toda clase de decoración, donde un Lord Sith plasmó sus conocimientos sobre el Lado Oscuro en una lengua desconocida por su expoliador, Exar Kun, que se los lleva de la tumba de Freedon Nadd. Aquí podemos ver la aplicación de una tecnología mucho más avanzada de la disponible actualmente para la investigación arqueológica: un traductor automático que no necesita de indicaciones de idioma a traducir, sino que es capaz de descifrarlo a través de su enorme base de datos, e incluso revelar lo que se oculta detrás ce cualquier cifrado que el Lord Sith hiciera, buscando CONCLUSIONES86 proteger ese conocimiento de otras manos. Así, podemos ver que la investigación arqueológica de la galaxia, sea Jedi o no, parece estar bastante desarrollada, o al menos los aparatos relacionados con ella. Si una tecnología así existe en el 3998 a.B.Y., da vértigo pensar qué se podrá haber desarrollado en la época de la Trilogía Original, casi cuatro mil años después. Igualmente, aparece en esta serie de cómic la primera referencia cronológica al cristianismo, a través de unos soportes con forma de cruz para el amarre de prisioneros, que se encuentran en una arena de combate en la que liberan bestias de todo tipo para que ataquen a las criaturas maniatadas, lo que a su vez se relaciona con el cristianismo temprano y su persecución por Roma. Por su parte, los guerreros Massasi encargados de custodiar el lugar son una mutación de la especie original Sith que llegó al planeta Yavin IV con Naga Sadow, conseguida a través de la alquimia Sith. A pesar de que la evolución es artificial -por lo que sería más acertado el término anterior mutación-, representarían la rama biológica de la arqueología y la evolución de las especies. Aunque pueda pensarse que esta mutación es un retroceso ya que los guerreros Massasi pierden su inteligencia -salvo en el caso de los líderes de la tribu-, a cambio de mejorar sus condiciones físicas hasta niveles insospechados, esto no desentona tanto si tenemos en cuenta la presencia en Yavin IV de las mismas bestias que usan en la arena de combate del Templo del Fuego, y el dominio que presentan sobre ellas. La fuerza física les ha ayudado a doblegarlas con mayor facilidad, mientras que la inteligencia para las estrategias y el modo de domarlas es aportada por los líderes Massasi. El último arco argumental de Tales of the Jedi, Redemption, incluye dos elementos de gran interés. Por una parte, tenemos la presentación del planeta Rhen Var atravesando una glaciaciación. Esto supone la primera representación visual de las transformaciones que sufre un planeta, dependiendo de la etapa geológica en la que se encuentre. Aunque la primera cita a un hecho de este tipo se encuentra en Dawn of the Jedi, cuando referencian a Tatooine como un planeta lleno de vegetación y agua, muy al contrario de como lo conoceremos más adelante. Así se hace consciente al espectador de que los planetas de Star Wars, a pesar de pertenecer a la ficción, siguen los mismos principios que los de la realidad, pudiendo sufrir toda clase de alteraciones naturales o antrópicas que pueden afectar a las civilizaciones que allí se desarrollan. En el caso de Rhen Var, se nos informa de que el planeta quedó prácticamente deshabitado, ya sea por las muertes originadas a causa del frío o por el abandono del lugar de los pocos supervivientes. Cathar por su parte es un nuevo planeta con una nueva cultura que mostrar al lector, de manera que lo primero que se proyecta de ella son sus elementos artísticos de interés -los árboles- tótem- y sus tradiciones -caza salvaje como medio ritual de purificación-. Los árboles-tótem responde a una tipología, que se podría identificar con la Columna de Trajano, al recoger los hechos más importantes de la vida de una Jedi originaria CONCLUSIONES87 de ese planeta, por lo que estaríamos hablando de una época romana con materiales alternativos como la madera y la policromía. El ritual de purificación por medio de la caza salvaje es más difícil de ubicar, pero podemos suponer una identificación con los rituales prehistóricos derivados de la caza y su significación. De momento, aunque con ciertas libertades creativas, hay un sentido y evolución más o menos definidos de la arqueología y la historia en Star Wars Leyendas, así como una mayor correspondencia entre el momento histórico representado y sus bases reales en Tales of the Jedi que en Dawn of the Jedi. Esta correlación se pierde en parte en Knights of the Old Republic -que de aquí en adelante abreviaremos como KOTOR-, que transcurre veinte años después, hacia el 3963 a.B.Y. Aunque seguiríamos encontrándonos en la “Edad Antigua” de Star Wars Leyendas, aparecen ahora referencias a la civilización azteca -Days of Fear, Nº2-, a los vikingos -Exalted Nº1- e incluso a la arquitectura nazarí -Vindication Nº1-. Sin embargo, sí que es interesante la presencia de dos colecciones de artefactos Sith que podríamos considerar en relación con los museos, pero de naturalezas totalmente opuestas. El depósito de artefactos Sith del Templo del Excelso puede considerarse un almacén con desorden en la exposición de las piezas, pero estas al menos poseen un mínimo etiquetado y clasificación. Estos artefactos son variopintos y de materiales muy diferentes, por lo que podríamos dudar de que su almacenaje en un edificio que -al menos exteriormente- parece realizado en madera, sea el más eficiente, ya que el ambiente que ofrecería no sería óptimo para todos los materiales y además el tiempo del planeta tan variable lo volvería totalmente inestable. Los autores de la serie parecen haber pensado en ello, al encerrar cada objeto en una cápsula hermética que incluye una ficha con las especificaciones del objeto que contiene. Habría que confirmar si el ambiente dentro de esas cápsulas está adaptado a cada artefacto, ya que no hay manera de saberlo. Por otra parte, la estancia de la Hacienda Draay dedicada al mismo fin muestra un mayor orden en la colocación de las piezas, contando con vitrinas para exponer y armarios para guardar, por lo que estaríamos más cerca de un museo como tal -que sería el primero mostrado cronológicamente-. En cambio, no se puede observar cartelería asociada con información sobre cada objeto, lo que dificultaría su correcta identificación. Igualmente, no se observan sistemas de ventilación en las vitrinas que creen un ambiente estable para cada pieza, según sus características materiales. Como en el caso anterior, no podemos negar rotundamente la posibilidad de que estos sistemas existan, aunque no sean visibles. Para ello habría sobre todo dos motivos. Primero, la tecnología de StarWars es mucho más avanzada, y los sistemas ambientales de sus museos ficticios son mucho más evolucionados y reducidos en tamaño, que los que se usan actualmente en los museos reales.. Segundo, el artista prescindió de ello por desconocimiento o porque ralentizaría en demasía su trabajo. De cualquier modo, no son observables. Otro apunte a destacar es que aquí tendríamos CONCLUSIONES88 una pista del funcionamiento de la Cámara de la Biblioteca Jedi de Coruscant, ya que no sería extraño que el maestro Draay usara en su Hacienda el mismo sistema de clasificación y musealización de piezas que siguieran los Jedi arqueólogos, aunque él no formara parte de ellos. De nuevo tenemos un salto de veinte años, cambiando del medio del cómic al del videojuego online, con Star Wars: The Old Republic. Este videojuego será tratado con mayor profundidad más adelante debido a las interesantes posibilidades que presenta, debiendo destacar ahora el hecho de que la actividad arqueológica es llevada a cabo por el jugador, y un personaje NPC dedicado a la arqueología, llamado Shonbla. Es la primera característica la que se relaciona mejor con el objetivo último de este trabajo, pudiendo citar ahora que la arqueología es una habilidad a desarrollar por el personaje del jugador. Cuanto mayor sea el nivel de nuestro personaje, más podrá avanzar en los conocimientos arqueológicos y mejores serán las recompensas obtenibles mediante el uso de la arqueología. Ese es precisamente uno de los problemas que con más reiteración ha aparecido en este análisis: el uso de la arqueología para llegar a objetos o artefactos concretos, desechando totalmente el análisis del contexto o de cualquier otro resto aparecido de menor entidad. Pasando al personaje de Shonbla, representa al primer arqueólogo de profesión conocido sin relación con los Jedi. Parece que posee conocimientos avanzados, pues es quien instruye a nuestro personaje en el desarrollo de su habilidad en arqueología, y que su trabajo es reconocido al ser continuamente visitado en busca de consejo. También es proveedor de materiales para la prospección o excavación, por lo que también se le puede considerar un mecenas de la arqueología galáctica. No conocemos si se formó en una institución especializada en arqueología o que ofertara cursos de arqueología, o si su formación es totalmente autodidacta. Avanzamos ahora más de tres mil quinientos años, llegando a la época denominada anteriormente “contemporánea” de Star Wars Leyendas, con Episodio I: La Amenaza Fantasma, cuya historia se desarrolla en el 32 a.B.Y. -los tres mil quinientos años intermedios se tratan sobre todo en videojuegos y cómics, pero ninguno trata con demasiada profundidad la arqueología o la historia. En cambio, esos materiales sí que son interesantes para conocer el origen y desarrollo de varios de los elementos o hechos citados desde el Episodio I al VI-. Aquí la relación entre época histórica de Star Wars Leyendas y las bases tomadas para su construcción se rompen completamente, obteniendo a cambio una mayor variedad en el número de civilizaciones, elementos tomados de ellas y periodos artísticos. Por ejemplo, Theed se corresponde tanto con la Grecia Clásica y la Roma Imperial como con el arte bizantino, renacentista o barroco. La ciudad de Mos Espa, y concretamente la casa de Anakin, responden la arquitectura de las sociedades nómadas de Túnez. El circuito de vainas de Mos Espa y las vainas son una representación del circo y carreras de cuádrigas romanas. Coruscant es un planeta-estratigrafía, donde cada construcción se ha realizado CONCLUSIONES89 encima de la anterior pero sin derribarla, masificando el planeta y guardando una evolución completa de la arquitectura de la ciudad planeta. El Senado galáctico y los apartamentos de los senadores muestran clara relación con templos egipcios como el de Karnak o Luxor. E incluso los gungan, la nueva especie alienígena presentada, tienen su propio Santuario basado en la apariencia que presentaba la ciudad de Angkor Wat, cubierto por la selva. No se puede observar el trabajo arqueológico en esta película, por lo que hay una pérdida de la evolución más o menos continuada presentada en la Antigua República. Diez años más tarde, en el 22 a.B.Y. se desarrollan los hechos de Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones. De nuevo, sigue sin haber una observación directa de la actividad arqueológica, que terminará por ser la tónica dominante en las películas de Star Wars Leyendas. Esto es comprensible, ya que la acción va a situar siempre el foco en los personajes y sus aventuras. Si la arqueología no forma parte integral de los hechos que hacen avanzar la historia, entonces no será mostrada. Sin embargo, vuelve a verse un recurso continuo a elementos arqueológicos e históricos reales, que demuestran la pérdida total de la conexión entre momento representado en las películas y periodo histórico al que los citados elementos pertenecen. Roma sigue presente a través de la Arena Petranaki de Geonosis -en combinación con la técnica constructiva de la ciudad nabatea de Petra-, al igual que el Renacimiento en la casa de la familia de Padme en Naboo. Los únicos ejemplos de emplazamientos adaptados a la época que representan son la Biblioteca Jedi y el planeta Geonosis. La Biblioteca Jedi presenta una arquitectura y una disposición de sus volúmenes no muy distintos a la que se sigue en las bibliotecas reales -con las obvias diferencias tecnológicas, sobre todo en cuanto a holoproyección y capacidad de almacenamiento de los volúmenes se refiere-. Mientras, el planeta Geonosis presenta arquitectura de corte medieval, en claro contraste con la arquitectura de finalidad industrial llevada allí por la Confederación de Sistemas Independientes, que sería, junto a la de Coruscant, la más cercana al momento histórico que vivimos. En esta película, destacan más personajes concretos como Jocasta Nu y conceptos como la xenoarqueología. Jocasta Nu supone la recuperación de la figura del arqueólogo, en este caso Jedi, y con la confirmación de una formación especializada enfocada en ese campo -nos atenemos a los datos que de ella se conocen en Leyendas, ya que son más interesantes de cara a este trabajo-. Sabemos que la arqueóloga y maestra Jedi tiene una larga carrera iniciada en su etapa de aprendiz, cuando se especializó en el conocimiento de la historia y la práctica de la arqueología, llevando a cabo misiones para los Cuerpos de Exploración Jedi una vez que alcanzó el rango de caballero. Era aquí cuando sacaba a relucir sus conocimientos en xenoarqueología, que es el estudio de sociedades o civilizaciones alienígenas situadas en otros planetas, existentes o no, a través de los diversos registros de su existencia y los restos materiales que hayan podido dejar. Finalmente, tras años de servicio en esta organización Jedi y tras conseguir el CONCLUSIONES90 rango de maestra, Jocasta Nu se convirtió en la máxima responsable de la Biblioteca y Cámara Jedi, previo paso por el Consejo Jedi. Esto supone el reconocimiento pleno de la actividad arqueológica y de su importancia tanto para la Orden como para la ciencia galáctica en general, ya que parece ser que a través de la xenoarqueología se podía crear conocimiento fiable sobre pueblos de los que jamás se había tenido constancia en los registros de la República, debido al desconocimiento de la existencia de un planeta determinado. Aunque no se muestre de cara al espectador, sí que se puede intuir que la arqueología Jedi sigue un procedimiento muy aproximado, si es que no es igual, al real, al ser una ciencia que busca generar un conocimiento que enriquezca al conjunto de la población galáctica –muy al contrario que los Sith. Entre los Episodios II y III se sitúa The Clone Wars -22 – 19 a.B.Y.-. De nuevo vuelve a ser la diversidad la característica principal de los elementos arqueológicos e históricos referenciados. Se pueden tomar como ejemplos las armaduras de los soldados clon, los arcos de energía o el electrolátigo zygerriano. Las armaduras de los soldados clon encuentran su origen en las armaduras medievales, con la cota de malla que se correspondería con el traje interior de color negro y las piezas de armadura metálicas evolucionadas y estilizadas, realizadas en material plastoide. El arco de energía es una fusión entre un arma que encuentra sus orígenes a finales del Paleolítico Superior, con la tecnología de disparo de plasma de los bláster. El electrolátigo zygerriano, por su parte, representa el estereotipo del esclavismo presente en multitud de producciones cinematográficas anteriores y posteriores, fusionando el látigo con tecnología parecida a la del sable láser -de hecho, hay armas concretas como el látigo láser que fusionan estos dos conceptos-. También aparece Jocasta Nu, pero no se aprovecha a este personaje ni su formación arqueológica en los episodios autoconclusivos o arcos argumentales. Sí que es destacable el hecho de que se pueda observar la Biblioteca Jedi y su Cámara en mayor profundidad que en los Episodios I, II y III. La Biblioteca mantiene el esquema de lo visto en el Episodio II, y la Cámara viene a confirmar que el depósito de artefactos Sith de la Hacienda Draay, está basado en el sistema de musealización Jedi. Siguen sin observarse aparatos para el control del ambiente de las piezas, por lo que tenemos que recurrir de nuevo a las dos razones citadas anteriormente para ello: desconocimiento o economía de trabajo. En el 19 a.B.Y. se desarrolla Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith. Aquí cobran relevancia tanto los elementos concretos como los hechos históricos. Se nos presenta a la especie wookie y muchos de sus elementos: refugios, armas y vehículos. Su característica principal es un contacto reciente con la República, o prolongado pero limitado por los wookies, lo que propicia el uso de materiales orgánicos como madera o hueso para los elementos citados, aunque sin rechazar avances como las armas bláster. El Templo Jedi vuelve a mostrar la inclinación por el Antiguo Egipto, a la hora de la creación de edificios relacionados con las instituciones que son el motor de avance de la historia: la Orden Jedi y la Orden Sith. En cuanto a los hechos históricos, podemos observar los paralelismos explicados en el punto anterior entre la erradicación de los Jedi, por parte del todavía Canciller Supremo Sheev Palpatine, y la extinción de la CONCLUSIONES91 Orden de los Caballeros Templarios. Lo más destacable es que vuelve a recuperarse la conexión con la arqueología, aunque muy en segundo plano. El final de la película presenta la estación espacial de Polis Massa, situada en el campo de asteroides que otrora conformaron el planeta del mismo nombre. Esta estación espacial encuentra su origen en la expedición arqueológica de los kallidahin anteriormente explicada, pero esta cuestión es difícilmente observable debido a que la atención se centra en el nacimiento de los hermanos Skywalker y el fallecimiento de su madre, Padme. Aunque se recupera la conexión con la arqueología, no cumple con el papel protagonista de los cómics y videojuegos anteriores, y tampoco puede observarse trabajo arqueológico en progreso. Le Dieu Mort, ubicado entre los Episodios III y IV sin año concreto, nos demuestra la existencia de museos arqueológicos de nivel planetario, como es el Museo Arqueológico del planeta Kinzor. Esto nos hace suponer la existencia de este tipo de instituciones en cada planeta de la galaxia, siempre y cuando sus territorios se encuentren unificados y haya suficientes avances científicos y humanísticos. Lo que no podemos saber con seguridad es el momento en que estos museos aparecen. Sí que tenemos constancia de la existencia de una Biblioteca Jedi musealizada en Ossus desde poco después del 5000 a.B.Y., junto con la Hacienda Draay de Coruscant y el Templo del Excelso de Odryn en el 3963 a.B.Y., pero que se podrían considerar colecciones privadas. No hay estudios concretos de planetas en este aspecto si no están directamente relacionados con los Jedi o con los Sith, por lo que es difícil trazar una evolución del museo como institución en Star Wars Leyendas. Pasando a Into the Great Unknown, es difícil considerar trabajo arqueológico la visita de Indiana Jones al Halcón Milenario, o la presencia de Chewbacca y su asimilación a la leyenda del sasquatch. Así, esta obra se abordará más adelante, cuando se trate la relación entre la arqueología en los medios de masas y el reflejo de la misma en Star Wars Leyendas. No podemos situar de manera exacta este cómic, pero sí que sabemos que debe transcurrir alrededor del año 0, debido a que el Imperio Galáctico se encuentra aún vigente. Llegamos así al año 0, momento en el que se desarrolla Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Continuamos con la desconexión entre el momento histórico de Star Wars Leyendas en el que nos encontramos, y el periodo de nuestra historia al que pertenecen las sociedades, o civilizaciones, de las que se extraen elementos, como la base rebelde de Yavin IV -que como hemos visto fue construida por Naga Sadow y sus guerreros Massasi-, el esqueleto de los Dragones Krayt, el uniforme de los stormtroopers -evolución del de los soldados clon y basado en los mismos principios-, la ballesta wookie -reflejando la fusión entre los materiales orgánicos de estilo wookie y la avanzada tecnología de la República-, el sable de luz y su significación como arma de los Jedi y los Sith -representando las bases samuráis y medievales respectivas de cada una de ellas-, la encarnación de los Jedi en Ben Kenobi y de los Sith en Darth Vader, con todas las influencias de las que ambos CONCLUSIONES92 personajes son resultado, o la granja de los Lars, que supone una conexión más simbólica con el Episodio I, a pesar de que se observa la arquitectura de las sociedades nómadas de Túnez. Se podría haber observado la arqueología en acción durante la ocupación por parte de los rebeldes del Templo Massasi de Yavin IV, ya que había estado completamente abandonado durante los más de tres mil años anteriores, y hubiera sido una buena oportunidad para conocer más datos sobre la tribu Massasi y la causa de su desaparición del planeta. Sin embargo, este estudio parecía irrealizable en un momento de urgencia, como es el traslado de una base de un grupo militar organizado ante la ofensiva del Imperio Galáctico, por lo que la arqueología como actividad tiene una presencia nula en esta película. No se puede decir lo mismo de Splinter of the Mind’s Eye, situada en el 2 d.B.Y. -entre los Episodios IV y V-, donde la trama gira en torno a la “expedición arqueológica” que Luke y Leia realizan a Mimban, tras enterarse de la existencia del cristal Kaiburr y el interés compartido del Imperio por hacerse con él. Si se ha escrito “expedición arqueológica”, es porque esta responde mejor a las características del expolio que a un trabajo arqueológico profesional, ya que los protagonistas, por ambos bandos, buscan conseguir ante todo el artefacto concreto ignorando su contexto, el templo que lo guarda, incluso ocasionando desperfectos en él de gran magnitud, como es el derribo de uno de sus pilares. Este problema se ha visto anteriormente, y no será la última vez haga acto de presencia en este estudio. Un año después tiene lugar Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca -3 d.B.Y.-. Vuelve a haber aquí referencias a hechos históricos concretos, ausentes desde el Episodio III, volviendo las referencias a la Antigüedad a través del interior de los edificios de Ciudad Nube -comparables con la arquitectura romana y su decoración interior-, el refugio de Yoda en Dagobah, el personaje de Boba Fett -creado a partir del estereotipo del Lejano Oeste perpetuado en el Spaghetti Western- o los AT-AT -versión tecnológica de los animales de guerra usados por los Sith en The Golden Age of the Sith, en esta ocasión por parte del Imperio-. El hecho histórico referenciado es la visita a los oráculos, como el de Delfos en la Antigüedad, en busca de augurios con los que enfrentar el futuro. Ya se ha explicado la identificación entre la Cueva del Lado Oscuro como cámara donde el Oráculo daba sus predicciones, Luke Skywalker con la figura del oráculo, y la visión de la Fuerza como el augurio a resolver para darle un significado -sin contar con que este mensaje para afrontar el futuro es totalmente subjetivo en ambos casos-. No hay trabajo arqueológico o referencias a instituciones de ese carácter en este film, pero sí en el videojuego Star Wars: Yoda Stories, que transcurre en un momento sin especificar entre los Episodios V y VI. Aquí nos volvemos a encontrar al personaje de Indiana Jones como un extra, con el que se puede realizar una misión en los últimos niveles del videojuego. De nuevo, esta misión recaería en el expolio, al tratarse de recuperar un objeto determinado de un lugar en el que se ha encontrado desde un momento sin determinar. CONCLUSIONES93 Tampoco hay trabajo arqueológico de cara al espectador en Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi, cuyos hechos se encuadran en el 4 d.B.Y. En cambio, es una de las películas que más recurre a los estereotipos históricos, sobre todo a través del personaje de Jabba el Hutt -basado en la imagen “típica” de un sultán-. Hay otros elementos de interés como el Palacio del propio Jabba -que supone un desarrollo de la arquitectura de Petra, en combinación con técnicas constructivas más avanzadas basadas en el metal, no pudiendo afirmar que se trate de arquitectura del hierro al no conocer con exactitud el material empleado-, el hacha gamorreana y su extraña presencia en un lugar lleno de armas bláster, o el foso del rancor, que vuelve a referenciar los espectáculos de los diversos anfiteatros romanos. Aún con todos estos elementos de interés, destaca especialmente el caso de los ewoks, pues se trata de una especie que no había tenido contacto alguno con la República durante su existencia, por lo que no ha tenido saltos evolutivos o tecnológicos cualitativos. Es, pues, la muestra más pura de una civilización prehistórica dentro de Star Wars -al menos durante el Episodio VI-, y a su vez, supone un problema de datación debido a sus constantes contradicciones, que hace que podamos ubicarlos en el Neolítico pero sin mayor exactitud. Sí que debemos considerar, tanto con los ewoks como con Greedo en el Episodio IV, la utilización indirecta de la etnoarqueología para crear el idioma de los habitantes de la luna de Endor y del alienígena rodiano. Llegamos así al periodo de la Nueva República, situado después del Episodio VI. Retornamos a los videojuegos con Jedi Knight: Dark Forces II -5 d.B.Y.-, donde destaca ante todo el personaje del Inquisidor Jerec. Jerec fue aprendiz de la anteriormente referenciada Jocasta Nu, logrando el título de caballero y especializándose, al igual que su maestra en arqueología e historia. Sin embargo, y aunque esta formación es en parte la causa de su caída al Lado Oscuro, nunca lo vemos trabajar en una investigación histórica o arqueológica, por lo que tenemos un caso parecido al de su maestra. Cuatro años después de los hechos de este videojuego se ubica la última parte de la Trilogía de Thrawn, serie de novelas donde se presenta a este almirante de la flota imperial, mano derecha del Emperador. En The Last Command volvemos a encontrar arqueólogos fuera del ámbito de los Jedi: Milanda Vorgan y su profesor Garv Debble. El interés de esta obra radica en que ambos arqueólogos están realizando una prospección, lo que supone la aparición de una etapa concreta del trabajo arqueológico más allá de la excavación, y además realizada por profesionales que aseguran la fiabilidad y cientificidad de los resultados obtenidos. Cabe destacar también que esta prospección depende directamente de la Nueva República, no de una institución singular de enseñanza o arqueológica, lo que supone el primer ejemplo de un proyecto arqueológico que depende de la administración. Tenemos otra aparición de arqueólogos profesionales en Mission from Mount Yoda –novela situada tras los hechos de la Trilogía de Thrawn, pero no se especifica el año exacto-: Dustangle y Dustini Spa Ronii. Aquí el problema radica en que ambos CONCLUSIONES94 dirigen una “expedición arqueológica” que, una vez más, incurre en el expolio. Esta vez el expolio se justifica argumentalmente, debido a que la expedición se realiza mientras el grupo protagonista es perseguido por los enemigos, de modo que no se deja opción a un estudio pormenorizado. Aunque este acto esté justificado por la emergencia de la situación, es evidente que es una mala decisión mostrar la arqueología en ese contexto -aunque también podemos pensar en la situación de la arqueología urbana, y nos podríamos sorprender con las situaciones parecidas que pueden ocurrir-. Siete años después de The Last Command -entre el 16 y el 17 d.B.Y.,- debemos situar la novela Before the Storm. En ella destaca singularmente el Instituto Obroan de Arqueología, que como se ha explicado en el punto anterior, es la primera gran institución de arqueología más allá de la Academia de Arqueología Jedi, cuyo alcance es galáctico y cuenta con financiación tanto privada como de la Nueva República, lo que no asegura los fondos suficentes para las investigaciones –en una situación, de nuevo, demasiado próxima a la realidad. En la novela Ambush at Corellia -18 d.B.Y.- volvemos a tener una estrecha relación entre la arqueología galáctica y la real, pasando a segundo plano la, de nuevo, “expedición arqueológica” realizada por los hijos de Han y Leia: Anakin, Jaina y Jacen. Se debe destacar la excavación arqueológica masiva que sirve de tapadera a un expolio, y que cuenta con la aprobación del gobierno de Corellia por desconocimiento de las auténticas intenciones de los expoliadores. Podemos extraer de nuevo demasiados similitudes con la realidad, con la administración de Corellia sin cumplir con el deber de salvaguardar su patrimonio arqueológico, y las consecuencias en pérdida de materiales y conocimiento que esto supone. Continuando con las novelas, encontramos Dark Tide I y II en el 25 d.B.Y. Destaca una expedición arqueológica al planeta Bimmiel que sí parece cumplir con los requisitos para denominarla como tal, dirigida por la maestra de arqueología Anki Pace y en la que colaboran sus alumnos Denna, Jens, Vil y Trista Orlanis. De nuevo, debemos suponer fiabilidad y cientificidad al ser Anki Pace maestra de arqueología de la Universidad de Agamar, siendo sus acompañantes alumnos del curso de arqueología que oferta la misma. Tenemos así otra institución junto con el Instituto Obroan de Arqueología -pudiendo añadir el Consejo Kallidahin de Investigación Arqueológica de Polis Massa-, e incluso se cita que fue en la Universidad de Mrlsst donde Anki Pace realizó su doctorado en arqueología, por lo que ya tendríamos cuatro instituciones, cinco con la Academia de Arqueología Jedi –que para los más de veinticinco mil años de historias de Star Wars Leyendas, parecen pocas y “concentradas” en cuatro mil años, del 3998 a .B.Y. hasta el momento que ahora estamos tratando. Por último, From the Files of Corellia Antilles -situado tras todas las demás publicaciones de la Era de la Nueva República, al desconocerse su año exacto y solo saber que transcurre después del Episodio VI-. Este es un texto escrito por el profesional de la arqueología Corellia Antilles, en el que recoge las excavaciones y CONCLUSIONES95 artefactos más importantes encontrados en diversas expediciones, prospecciones o excavaciones en varios planetas. Podríamos considerarlo como una crítica del trabajo arqueológico realizado en Era de la Nueva República, tanto desde la administración, como desde instituciones de enseñanza -de cualquier carácter- o la iniciativa privada. Es un buen documento para entender el funcionamiento del razonamiento de los arqueólogos en Star Wars Leyendas, desde los estudios realizados por uno de ellos. Una vez hecho este orden cronológico y situadas en el tiempo las diferentes referencias arqueológicas e históricas, podemos afirmar con rotundidad que no existe una evolución lógica de la arqueología como actividad en Star Wars Leyendas. Esto se debe principalmente a su minoritaria presencia en los materiales de la saga, quedando relegada a un segundo plano constantemente y recurriéndose a ella mediante comentarios de personajes o situaciones concretas. El único momento donde la arqueología parece ser el centro de atención es en Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith, con la “investigación arqueológica” llevada a cabo por Exar Kun, que se encuentra más en el espectro del expolio que en el del trabajo arqueológico profesional. Aunque se nos presentan toda una serie de personajes, instituciones y actividades concretas vinculadas con la arqueología, estos elementos se hallan demasiado dispersos o concentrados en la cronología, dejando grandes franjas temporales con un vacío en el que no sabemos qué ocurre con el trabajo arqueológico galáctico -aunque debamos presuponer que este haya continuado, no sabemos cómo lo ha hecho-. Por ejemplo, regresando a la serie de cómic de Dark Lords of the Sith, se cita a la Academia de Arqueología Jedi, pero no aparece ningún integrante de la misma -el maestro Arca Jeth demuestra que Exar Kun no pertenece a ella, aunque se presente como integrante-. También tenemos el caso de Jocasta Nu y la poca trascendencia que se da a su personaje a pesar de contar con toda una trayectoria en la investigación arqueológica y el trabajo de campo. Además, las instituciones arqueológicas o relacionadas con la arqueología conocidas -Academia de Arqueología Jedi, Consejo Kallidahin de Investigación Arqueológica, Instituto Obroan de Arqueología, Universidad de Agamar, Universidad de Mrlsst y en menor medida el Museo Arqueológico de Kinzor-, se agrupan en los cinco milenios más próximos a la Batalla de Yavin, ignorando qué ocurre con este tipo de instituciones entre el 25793 a.B.Y. y el 5000 a.B.Y. Si bien es cierto que siempre se puede recurrir al supuesto de que el enorme número de planetas de la galaxia permitiría la existencia de alguna institución en esos veinte mil años, se debe tener igualmente en cuenta que para el aficionado a Star Wars solo ocurre aquello que está leyendo, viendo o jugando. Si es difícil manejar una historia que transcurre desde varios puntos de vista y planetas a la vez, el aumentar el número de hechos y localizaciones no haría más que crear una historia imposible de seguir. Sí, se puede aceptar la licencia creativa justificada en que por el número de planetas, especies, civilizaciones, culturas y formas de pensamiento existentes a lo largo de una galaxia, se deba suponer que existen más museos e instituciones especializadas CONCLUSIONES96 en la arqueología, aunque no se muestren al interesado en el material de Star Wars. Sin embargo, eso no es una razón sólida para no haber tratado con mayor amplitud esta ciencia. Lo mismo se puede decir del procedimiento arqueológico, ya que salvo en el caso de The Last Command, donde se nos muestra una prospección, no hay una mínima explicación del proceso a seguir en una excavación. Y aquí ya se debe descartar por completo la comprensión del lector, ya que se trata de una actividad específica que no se tiene por qué conocer de manera superficial –y en la mayoría de las ocasiones, ese conocimiento superficial puede estar basado en estereotipos. Continuando con el siguiente punto de esta conclusión, la posibilidad de la observación de una actividad remotamente cercana a la arqueología real, ya sea ocupando todo el proceso de trabajo o una parte de él, es nula. Si bien podemos decir que hay una influencia de la arqueología real, en cuanto a que se procede siempre mediante una excavación supuestamente fundada en una investigación anterior -ya que esta nunca se nos muestra-, el objetivo que se parece perseguir las mismas siempre es el mismo: artefactos concretos. No se usa el trabajo arqueológico como una fuente de conocimiento, a partir del estudio de los datos extraídos de los restos materiales de cualquier tipo y su contexto, sino para encontrar un objeto determinado del que se conoce con mayor o menor seguridad su situación -lo que vendría a confirmar la existencia de una investigación anterior-. Esta situación será tratada con mayor profundidad en el último punto de esta conclusión, pero ya nos da una idea de la imagen de la arqueología que se transmite desde Star Wars. En cambio, sí que hay un profuso uso de elementos relacionados con la arqueología real, sobre todo en cuanto a la creación de localizaciones, sociedades y personajes concretos se refiere. Hemos podido ver elementos pertenecientes al Paleolítico, Neolítico, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna e incluso Edad Contemporánea, con ejemplos tan dispares como Roma, Grecia, Egipto, el Imperio Azteca, las tribus nómadas de Túnez, Petra, Angkor Wat, el arte bizantino, renacentista o barroco, etc. También se ha observado como hay una correspondencia entre el momento histórico que para Star Wars Leyendas supone la Antigua República, y las referencias que los autores visuales y argumentales de los cómics situados en esta época toman. Como se ha explicado anteriormente, no hay mejor manera de trasladar la idea de la Edad Antigua de Star Wars al lector, que con el uso de elementos concretos de esa época en todos los aspectos, de manera que le será más fácil identificar y comprender los hechos que se le quieren mostrar, y la comparación que con ellos se quiere hacer con la Antigüedad real. Hay que tener siempre en cuenta que estos elementos siempre tendrán un toque característico que los ayude a insertarse mejor en la historia, por lo que podemos encontrar toda clase de fusiones, estilizaciones y utilización de materiales que no se corresponderían con los reales. CONCLUSIONES97 Pasando a la influencia de la imagen popular de la arqueología en los diversos autores que trabajaron para la creación de Star Wars Leyendas, no podemos obviar el hecho de buscar una relación entre la saga galáctica y la arqueológica de Indiana Jones, más de allá de que George Lucas jugara un papel esencial para la realización de ambas. El personaje de Indiana Jones aparece tanto en el videojuego Star Wars: Yoda Stories, como en el cómic Into the Great Unknown. Aunque en ambos casos su aparición no es oficial, ya que en el caso del videojuego supondría la visita de Luke Skywalker al planeta Tierra, y en el segundo la muerte de Han Solo durante el desarrollo de la Trilogía Original, destaca más el hecho de que, en demasiadas ocasiones, las expediciones arqueológicas de Star Wars son muy parecidas a las de Indiana Jones, en el sentido de la búsqueda de objetos concretos sin importar el contexto -o la conservación del mismo-, entrando ya en contacto directo con el fin último de este trabajo: ¿la imagen que se da de la arqueología como profesión y su método de trabajo en Star Wars es el correcto? Y, en caso de no serlo, ¿serían posibles algunas correcciones compatibles con la gran libertad creativa y la escasa necesidad de realismo que supone una saga como Star Wars? La primera pregunta tiene una respuesta parcialmente ambigua. Esto es debido a que hay un gran contraste entre varios aspectos como son el trabajo de campo, la investigación y las instituciones arqueológicas. Desde luego, si nos basáramos exclusivamente en el trabajo de campo a la hora de formar una opinión sobre la arqueología en Star Wars, esta sería cuanto menos negativa. En la mayoría de las ocasiones, las excavaciones y expediciones arqueológicas presentadas corresponden más con el concepto de expolio que con el de una investigación legal, ya que el objetivo principal es la consecución de un artefacto concreto por los poderes que puede otorgar a su portador, o por su simple valor económico. No se muestra nunca de cara al espectador el desarrollo de una investigación arqueológica completa mínimamente realista, ni se cita la existencia de una regulación en torno a la actividad arqueológica. Tampoco son brillantes los ejemplos de museos más allá de la Biblioteca y Cámara Jedi, existiendo además colecciones privadas con piezas de procedencia legalmente dudosa. Incluso podemos ver en Ambush at Corellia, como el gobierno de un planeta ignora la supervisión de una excavación masiva, que servía como tapadera a un expolio continuado de piezas, que acababan en las colecciones privadas citadas. El contrapunto se encuentra en la explicación profunda de instituciones como el Instituto Obroan de Arqueología, cuyo alcance galáctico y presencia de reputados arqueólogos, que decidían las expediciones a realizar, confieren un mínimo realismo a la actividad. Lástima que no se hayan podido ver más ejemplos como este aparecido en la novela Before the Storm en otros materiales. Lo más cercano es la prospección llevada a cabo en la también novela The Last Command, que supone una ruptura con el hecho de que solo se mostrara la excavación, dentro de los procedimientos de la CONCLUSIONES98 investigación arqueológica. Es indudable que el hecho de mostrar una investigación completa y ajustada lo máximo posible a la realidad supondría, como mínimo, usar la arqueología como eje central de la historia a desarrollar, y que el personaje protagonista estuviera en relación directa con la disciplina, siendo un alumno, profesor o arqueólogo profesional pero que trabaje al margen de instituciones. La cuestión principal sería cómo conseguir una publicación que no aburriera al lector o espectador con demasiados aspectos teóricos, ya que el aficionado a Star Wars está acostumbrado a aventuras que se sustentan en el enfrentamiento perpetuo entre el Lado Luminoso y el Lado Oscuro de la Fuerza, sin demasiada carga teórica y centradas en la acción. Por tanto, podemos inclinar la balanza de la ambigüedad hacia el no. No hay una presentación correcta de la arqueología en Star Wars Leyendas, es incompleta en cuanto a procedimientos, basada sobre todo en el expolio, y cuando aparecen personajes interesantes a través de los cuales indagar en el tema de un modo más dinámico, se desaprovecha la oportunidad. En cambio, y entrando con el punto final de esta conclusión, sí que se podrían realizar cambios para lograr una correcta traslación del trabajo arqueológico a Star Wars, sobre todo a través de los videojuegos. Aquí encontramos el caso del videojuego online Star Wars: The Old Republic, donde hay una interactuación con la arqueología galáctica, al ser el propio jugador quien deba interesarse por mejorar sus habilidades en la materia, y llevar a cabo excavaciones para conseguir objetos con los que mejorar su equipo. Vemos que se vuelve a pecar de la cercanía al expolio y de la búsqueda de artefactos, pero sí que es interesante el hecho de que el jugador deba mejorar su habilidad mediante la visita al personaje de Shonbla, arqueólogo reputado en la Era de la Antigua República. ¿Cómo se podría conseguir que el jugador realizara todas las fases de la investigación arqueológica? Lo más sencillo es recurrir a la estrategia acción-recompensa. Es decir, el jugador puede obtener directamente el artefacto después de la excavación, pero este será de una calidad promedio. En cambio, si lleva a cabo una investigación anterior para documentarse sobre el objeto a encontrar, una prospección, una excavación con un mínimo registro de datos, la extracción de la pieza de interés y la entrega de los datos resultantes a Shonbla, la calidad de la pieza será bastante superior. Podemos incluso asignar un nivel de calidad a cada paso mencionado, de menor - investigación- a mayor -entrega de la memoria de excavación a Shonbla-. Otra clave sería no obligar al jugador a llevar a cabo todos los pasos, sino darle la opción de saltarse aquellos que no le interese. Esto se debe a que debemos evitar que esta mecánica sea contraproducente, que acabe causando en el jugador un aburrimiento que a la postre sea causa de rechazo en un futuro interés por la arqueología. Esto se podría solucionar permitiendo que el objeto buscado tenga un mayor nivel de calidad por el número total de fases del trabajo arqueológico llevado a cabo. La primera vez que el jugador aplicara la habilidad de arqueología, habría un tutorial que le mostraría cómo llevar a cabo cada una de las fases mencionadas, le aclararía los beneficios de llevar todas las fases a cabo y la posibilidad CONCLUSIONES99 de saltarlas. Sería también un detalle que en la descripción de los objetos recuperados sin realizar las fases del trabajo arqueológico, haya un pequeño apartado que indique su origen de expolio. Si con estas pequeñas modificaciones se puede incluir un mínimo recorrido por la dificultad del trabajo arqueológico -sin incluir la musealización, debido a que el objeto encontrado va a ser usado por el jugador-, más interesante aún podría resultar la creación de un videojuego, cómic o novela donde de verdad se trate a la arqueología de la manera correcta, y proporcione una imagen de la misma alejada de la “arqueología popular”, realista pero que sepa adaptarse a las libertades creativas necesarias para encajar en esta saga, y que permita el desarrollo de una trama que no resulte demasiado tediosa para el aficionado. Lo ideal sería contar con comunicadores o divulgadores de la arqueología que colaboren con los autores, dibujantes, directores o desarrolladores. Sin embargo, Star Wars Leyendas halló su fin en 2014, y es imposible cambiar la mala traslación de la arqueología como profesión que en esta línea temporal se hizo. La oportunidad -y responsabilidad- de corregir este hecho recae ahora en Star Wars Canon. ¿Se adoptarán en el futuro medidas parecidas a las aquí propuestas, o se creará un material más acorde con el respeto y responsabilidad patrimonial que supone la dedicación a la arqueología? Solo el tiempo, y el futuro material de Star Wars Canon lo dirán. — ——— BIBLIOGRAFÍA BIBLIOGRAFÍA103 Bibliografía: Los libros consultados para la realización de este Trabajo de Fin de Máster han sido: BARR, Patricia, BRAY, Adam, WALLACE, Daniel, WINDHAM, Ryder. Universo Star Wars. Personajes. Criaturas. Localizaciones. Tecnología. Vehículos. Londres: Dorling Kindersley Limited, 2015. Traducción al castellano por Robert Falcó e Irene Oliva. ISBN: 9780241241295. MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco Javier. Star Wars, La Creación de la Trilogía Original. Mallorca: Editorial Asociación Cultural del Cómic, 2015. ISBN 978- 84-16436-99-6. PÉREZ BARREIRO, Sara. Star Wars: Arquitectura, Ficción o Realidad. Madrid: editorial Creaciones Vincent Gabrielle, 2015. ISBN: 9788492987559. RINZLER, J. W. Cómo se hizo Star Wars: El Imperio Contraataca. Barcelona: Editorial Planeta Cómic, 2016. ISBN: 9788416816729. Materiales de Star Wars: Novelas: FOSTER, Alan Dean. Splinter of the Mind’s Eye. Nueva York: Ballantine Books, 216 páginas. ISBN: 9780345275660. ZAHN, Timothy. Heir to the Empire. Nueva York: Bantam Spectra, 1991. 361 páginas. ISBN: 0553073273. ZAHN, Timothy. Dark Force Rising. Nueva York: Bantam Spectra, 1992. 376 páginas. ISBN: 0553085743. DAVIDS, Paul, DAVIDS, Hollace. Mission from Mount Yoda. Nueva York: Bantam Spectra, 1993. ISBN: 0553158902. DAVIDS, Paul, DAVIDS, Hollace. Queen of the Empire. Nueva York: Bantam Spectra, ISBN: 0553158910. ZAHN, Timothy. The Last Command. Nueva York: Bantam Spectra, 1993. 407 páginas. ISBN: 0553091867. BIBLIOGRAFÍA104 MACBRIDE ALLEN, Roger. Ambush at Corellia. Nueva York: Bantam Spectra, 308 páginas. ISBN: 0553298038. KUBE-MCDOWELL, Michael P. Before the Storm. Nueva York: Bantam Spectra, 309 páginas. ISBN: 0553572733. KUBE-MCDOWELL, Michael P. Shield of Lies. Nueva York: Bantam Spectra, 1996. 340 páginas. ISBN: 0553572776. KUBE-MCDOWELL, Michael P. Tyrant’s Test. Nueva York: Bantam Spectra, 1996. 366 páginas. ISBN: 055357275X. DIETZ, William C. Dark Forces: Soldier for the Empire. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 127 páginas. ISBN: 0399141987. ZAHN, Timothy. Specter of the Past. Nueva York: Bantam Spectra, 1997. 352 páginas. ISBN: 9780553095425. WHITMAN, John. Star Wars Galaxy of Fear: Spore. Nueva York: Bantam Spectra, 131 páginas. ISBN: 055348639X. LUCENO, James. Agents of Chaos I: Hero’s Trial. York City: Del Rey Books, 2000. 352 páginas. ISBN: 0345428609. STACKPOLE, Michael A. Dark Tide I: Onslaught. York City: Del Rey Books, 2000. 292 páginas. ISBN: 0345428544. STACKPOLE, Michael A. Dark Tide II: Ruin. York City: Del Rey Books, 2000. 304 páginas. ISBN: 0345428560. Revistas: O’BRIEN, Timothy S. From the Files of Corellia Antilles. Star Wars Adventure Journal. Nueva York: West End Games, 1997, Nº14. ISSN: 0874314135. Cómics: VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. 24 páginas. VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. 24 páginas. BIBLIOGRAFÍA105 ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris - lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. 26 páginas. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris - lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. 25 páginas. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris - lápices-. 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Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 24 páginas. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 24 páginas. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 24 páginas. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº5. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 24 páginas. BIBLIOGRAFÍA106 ANDERSON, Kevin J. -guión-, GOSSET, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Redemption Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1998. 32 páginas. ANDERSON, Kevin J. -guión-, GOSSET, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Redemption Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1998. 32 páginas. BLACKMAN, W. Haden -guión-, MURPHY, Sean -lápices-. Into the Great Unknown. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2004. 10 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Star Wars Republic: The Dreadnaughts of Rendili. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2004. JACKSON MILLER, John -guión-, CHING, Brian -lápices-. Knights of the Old Republic: Days of Fear Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2007. 32 páginas. JACKSON MILLER, John -guión-, DAZO, Bong -lápices-. Knights of the Old Republic: Exalted Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2008. 40 páginas. JACKSON MILLER, John -guión-, CHING, Brian -lápices-. Knights of the Old Republic: Vindication Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2008. 40 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº5. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2013. 32 páginas. BIBLIOGRAFÍA107 OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Force War Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2013. 32 páginas. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Force War Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2014. 32 páginas. Videojuegos: LUCASARTS (desarrollador). Star Wars: Yoda Stories [videojuego de PC]. 1997. LUCASARTS (desarrollador). Star Wars Jedi Knight: Dark Forces II [videojuego de PC]. 1997. Juegos de rol: BALCZESAK, Jean. Le Dieu Mort. Casus Belli. 1991, Nº66. Series de televisión: LUCASFILM Ltd., LUCASFILM ANIMATION, LUCASFILM ANIMATION SINGAPORE -realizadores-, DISNEY – ABC DOMESTIC TELEVISION -distribuidor-. The Clone Wars. Estados Unidos: Lucasfilm Ltd., Lucasfilm Animation. Singapur: Lucasfilm Animation Singapore. 2008 – 2013. Películas: LUCAS, George. Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza. Guión de George Lucas, producida por Gary Kurtz y Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 1977. Duración: 121 min. KESHNER, Irvin. Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca. Guión de Vivien Leigh y Lawrence Kasdan, producida por Gary Kurtz y Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 1980. Duración: 124 min. MARQUAND, Richard. Star Wars Episodio VI: El Retorno del Jedi. Guión de George Lucas y Lawrence Kasdan, producida por George Lucas y Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 1983. Duración: 132 min. LUCAS, George. Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma. Guión de George Lucas, producida por Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 1999. Duración: 133 min. BIBLIOGRAFÍA108 LUCAS, George. Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones. Guión de George Lucas, producida por Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 2002. Duración: 142 min. LUCAS, George. Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith. Guión de George Lucas, producida por Rick McCallum. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 2005. Duración: 140 min. Otros materiales de interés: Artículos de revista: REDING BLASE, Sofía. La Fuerza del Mito. MILLCAYAC – Revista Digital de Ciencias Sociales. Mendoza: Centro de Publicaciones, 2018, Vol. V -Nº9-, pp. 421-444. [Consultado el 15 de febrero de 2019]. ISSN: 2362-616x. Disponible en http://revistas.uncu.edu.ar/ojs/index.php/millca-digital/article/download/1370/892. Aporta un punto de vista interesante sobre cómo estamos construyendo una “mitología contemporánea” y el papel que Star Wars ocupa en ella. Libros: CAMPBELL, Joseph. El Héroe de las Mil Caras. Psicoanálisis del Mito. Tercera Edición. México D.F.: Ediciones D.R., Fondo de Cultura Económica, 1977. (Título original: The Hero With a Thousand Faces). ISBN: 9681604229. De las teorías desarrolladas en este libro pueden extraerse argumentos interesantes con los que entender mejor Star Wars desde el aspecto simbólico. SUNSTEIN, Cass R. La Última Mitología. El Mundo según Star Wars. Barcelona: Ediciones Alpha Decay, 2017. (Primera edición en inglés, 2016). ISBN: Plantea la influencia popular total de Star Wars, las causas de ello y cómo se puede observar en varios aspectos de la sociedad actual. BIBLIOGRAFÍA109 Foros de internet: Archaeology and history in the Star Wars Universe: What’s actually known? [en línea, consultado el 3 de marzo de 2019]. Disponible en https://community. fantasyflightgames.com/topic/225583-archaeology-and-history-in-the-star- wars-universe-whats-actually-known/. Plantea cuestiones interesantes acerca de cómo los habitantes de Star Wars aprenderían historia galáctica en su etapa escolar, cómo los conocimientos sobre la misma variaría dependiendo del nivel educativo, la intromisión de un régimen dictatorial como el Imperio Galáctico en la interpretación de la historia y los posibles métodos de enseñanza de la materia, desde la historia por regiones o planetas hasta los grandes conflictos galácticos. Películas: SPIELBERG, Steven. Indiana Jones: En Busca del Arca Perdida. Guión de Lawrence Kasdan, producida por Frank Marshall. Nacionalidad: Estados Unidos. Producida en 1981. Duración: 115 min. El inicio de esta película resume cómo es entendida la arqueología en Star Wars Leyendas en la mayoría de las ocasiones. Imágenes del apéndice: Figura 1, granja de los Lars. En: Star Wars [en línea]. Sin autor, sin fecha [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://www.starwars.com/databank/lars- moisture-farm . Figura 2, jawas. En: Star Wars [en línea]. Sin autor, sin fecha [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://www.starwars.com/news/much-to-learn- you-still- have-7-things-you-might-not-know-about-jawas . Figura 3, Greedo. En: BGR [en línea]. Editada por Brad Reed el 4 de mayo de 2016 [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://bgr.com/2016/05/04/star- wars-did-han-shoot-first/ . Figura 4, tropas de asalto imperiales. En: SG.Carousell [en línea]. Editada por el usuario toyrobot88 en 2017 [consultada el 3 de julio de 2017]. Disponible en https://sg.carousell.com/p/hot-toys-mms-268-stormtroopers-star-wars-1-6- disney-stormtrooper-set-episode-iv-4-a-new-hope-77326101/ . Figura 5, ballesta wookie. En: The Force Peru [en línea]. Editada por el usuario Rogue Leader el 31 de agosto de 2009 `consultada el 3 de julio de 2019]. 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Editado por Ryan Scott el 18 de agosto de 2017 [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://movieweb. com/jabba-the-hutt-movie-early-development-lucasfilm/ . Figura 18, hacha gamorreana. En: Tienda Meristation [en línea]. Sin autor, sin fecha[consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en http://tienda.meristation. com/figuras-de-peliculas-cat-3-1-1-6/star-wars-cat-11/figura-star-wars-guardia- gamorreano-30cm-sideshow-collectibles-ref- 26744.html . Figura 19, foso del rancor del palacio de Jabba. En: 3djuegos [en línea]. Editado por el usuario UnnamedFSharp en 2016 [consultado el 3 de julio de 2019].Disponible en https://www.3djuegos.com/foros/tema/42592255/0/rancor- asesinado-para-salvar- al-jedi-que-cayo-al-foso-de-jabba-el-hutt-en-mos-eisley/ . Figura 20, ewok. En: Pinterest [en línea]. Editado por Enrico Belmonte, sin fecha [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://www.pinterest.es/ pin/258605203580879665/ . Figura 21, aldea Árbol Brillante de los ewoks. En: Twitter [en línea]. Editado por el usuario @StarWarsLATAM el 27 de agosto de 2015 [consultado el 3 de julio de 2019]. Disponible en https://twitter.com/starwarslatam/ status/637037217165275136?lang=ar . Figura 22, ciudad de Iziz. VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 23, Jedi Tott Doneeta. VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 24, armadura y sable láser de Warb Null. VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. BIBLIOGRAFÍA112 Figura 25, planeta Ossus. VEITCH, Tom -guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 26, monumento funerario de Freedon Nadd en Dxun. VEITCH, Tom - guión-, AKINS, Tony -lápices-. Tales of the Jedi: The Freedon Nadd Uprising Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 27, Exar Kun se presenta ante Cay Qel-Droma como Jedi arqueólogo. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 28, Exar Kun cita su pertenencia a la Academia de Arqueología Jedi. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 29, Exar Kun expolia la tumba de Freedon Nadd en busca de los manuscritos del Lord Sith. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 30, traductor automático. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 31, “investigación arqueológica” de Exar Kun. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 32, Mausoleo de los Enemigos Vencidos de Korriban. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1994. Figura 33, guerreros Massasi mutados. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom - guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1995. Figura 34, arena de combate en el Templo del Fuego de Yavin IV. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1995. Figura 35, soporte para amarre de los prisioneros en forma de cruz. ANDERSON, Kevin J., VEITCH, Tom -guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: Dark Lords of the Sith Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1995. BIBLIOGRAFÍA113 Figura 36, llegada de los Jedi Oscuros a Korriban. ANDERSON, Kevin J. - guión-, GOSSETT, Chris -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 37, nave espacial teledirigida con forma de drakar vikingo. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 38, vestimenta de los personajes. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 39, arquitectura de Cinnagar. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 40, Valle de los Sith. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 41, funeral Sith de Marka Ragnos. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 42, imposición del “yelmo de la victoria” a Marka Ragnos. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 43, esculturas de deidades o Lores Sith inmemoriales. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 44, vestimenta de Naga Sadow y Ludo Kressh. ANDERSON, Kevin J. - guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 45, interior de la tumba de Marka Ragnos. ANDERSON, Kevin J. - guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. BIBLIOGRAFÍA114 Figura 46, esfinge fusionada con pilono. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 47, esclavos enterrados vivos para que sirvan a Marka Ragnos en el más allá. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 48, vestimenta de la Emperatriz Teta. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 49, interior del Palacio de la Emperatriz Teta. ANDERSON, Kevin J. - guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 50, castillo de Naga Sadow en la luna de Korriban llamada Khar Sian. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 51, planeta Coruscant en el 5000 a.B.Y. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 52, antiguo Senado de Coruscant. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Golden Age of the Sith Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1996. Figura 53, portada de la serie de cómics Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. Figura 54, controladores aéreos de Koros Major. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. Figura 55, pista de aterrizaje de Cinnagar. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. BIBLIOGRAFÍA115 Figura 56, uso de animales de guerra por parte de los Sith. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. Figura 57, vestimenta de los guardias de Coruscant. ANDERSON, Kevin J. - guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº4. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. Figura 58, Biblioteca Jedi de Ossus planificada por Odan-Urr. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº5. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. Figura 59, construcción de los Templos Massasi de Yavin IV. ANDERSON, Kevin J. -guión-, CARRASCO JR., Darío -lápices-. Tales of the Jedi: The Fall of the Sith Empire Nº5. Milwaukie: Dark Horse Comics, 1997. 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OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. Figura 106, Templo de las Artes Bodhi Kesh. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. BIBLIOGRAFÍA120 Figura 107, Templo de las Artes Marciales Stav Kesh. OSTRANDER, John - guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. Figura 108, Academia Je’Daii Padawan Kesh. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: Force Storm Nº0. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. Figura 109, Ciudad Antigua de Bogan. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº1. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. Figura 110, Biblioteca Jedi de Keleth. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2012. Figura 111, sala interior del castillo de Ryo en Shikaakwa. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Prisoner of Bogan Nº5. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2013. Figura 112, plan para eliminar a la Reina Déspota Hadiya. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan -lápices-. Dawn of the Jedi: The Force War Nº2. Milwaukie: Dark Horse Comics, 2013. Figura 113, videntes Je’Daii. OSTRANDER, John -guión-, DUURSEMA, Jan - lápices-. Dawn of the Jedi: The Force War Nº3. Milwaukie: Dark Horse Comics, — ——— APÉNDICE: IMÁGENES DE APOYO