Estando en clase, el Aprendiz Juan Antonio Casado, tras un sparring con el Iniciado Sergio Vergara, manifiesta cierta liberación biomecánica. Cosa que noté de manera obvia, pues su torso tumbaba y huía con mayor facilidad aparente, así como se generaba una cierta tendencia a danzar el asalto, que había comenzado a desarrollar la clase inmediatamente anterior.
MOVIMIENTO DANZADO. [Danced movement]: Forma de actuar con la anatomía propia en la que se genera una mutación de esta de manera eficiente biomecánicamente, atendiendo a la suavización de los vectores de inercia y a la concatenación de estos.
Tras ello, se añadió a la reflexión Sergio Vergara, quien dijo que quizás el origen podría estar en la forma en la que se hace uso de la mano no hábil, pues él noto cierta liberación en su torso justo cuando trabajamos el dejar de “aprestar” el saya y comenzó a tirar con la “mano largada”.
MANO LARGADA. [Loose hand]: Aquella mano o rectitud, normalmente no hábil, que queda naturalmente dispuesta por la gravedad, con la pretensión consciente del usuario de alejarla ligeramente de su cuerpo, quedando su segmento de la rectitud no hábil con cierta perpendicularidad al plano inferior.
APRESTAR. [To aprest]: Acción de disponer la mano sobre el saya, con la pretensión de mantener el contacto y el control de este.
El Señor Roldán, que estaba presente y había llevado parte de la clase, que por cierto versaba sobre el compás de Euclides, se sumó a la apreciación. En su opinión honesta, también notó un incremento de la potencia de obra al dejar de gobernar su saya, matizando sus palabras con su característica precisión léxica.
En primera instancia, se debe de saber que la mano no hábil largada incrementa la libertad articular de la cintura escapular y facilita la rotación del torso, pues se larga la mano cuando la mano o rectitud, normalmente no hábil, queda naturalmente dispuesta por la gravedad, con la pretensión consciente del usuario de alejarla ligeramente de su cuerpo, quedando su segmento de la rectitud no hábil con cierta perpendicularidad al plano inferior, sin ser total.
Al eliminar la restricción fija que supone la acción de aprestar el saya, con la pretensión de mantener el contacto y el control de este, se reducen las tensiones antagonistas en la cadena cinética posterior, lo que permite una mayor fluidez en la concatenación de los vectores de inercia durante el desplazamiento.
Por consiguiente, responder a la cuestión planteada hace necesario constatar que el incremento de movilidad de la mano no hábil en postura de mano largada resulta notable frente a la contención del saya, favoreciendo la biomecánica del combatiente.
En el plano pedagógico, esta libertad facilita que el alumno asimile los fundamentos dinámicos antes de introducir restricciones postulares complejas, optimizando así la adquisición inicial de la habilidad.
Dicho esto, a este humilde servidor se le genera cierta disyuntiva, entre si es ideal que un alumno comience con la mano aprestada o largada, como parte de su repertorio fundamental. Esto haría que la opción menos universalmente eficiente quedase relegada en un principio, para ser implementada posteriormente, cuando el sujeto haya desarrollado cierta habilidad motora sobre la que poder trabajar con soltura.
De esta forma, como docente, tal y como pretendo hacer a diario, reflexiono en estas líneas, y me comprometo con ellas a ahondar en la cuestión biomecánica, geométrica y dinámica de la mano no hábil, en concreto estudiando la forma en la que impacta en el aprendizaje temprano de la Esgrima Láser la decisión de comenzar aprestando el saya o que los primeros pasos se den con la mano largada.
De una manera u otra, no puedo más que agradecer al Señor Roldán, Karui de la Academia, así como al Iniciado Sergio Vergara y a los aprendices Alma Mendoza y Juan Antonio Casado por haber sido inspiración de este Maestro, que con gusto escribe sobre ellos, por ser, junto con sus compañeros, motivo para seguir adelante.
Así mismo, no puedo en esta ocasión dejar al margen al Iniciado Gonzalo Luna, pues este es artífice de la interfaz desde la que escribo, quedándole agradecido de forma explícita e implícita por el esfuerzo que hace para optimizar mi trabajo y el de sus compañeros.





